Los pájaros que duermen en el aire

31 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la veterinaria Érica Terrón González
El de las aves es uno de los grupos animales más variados del planeta. No parece raro encontrarse, entre tan variedad, algunos animales con particularidades tan curiosas como las que veremos.

Cuando hablamos de vencejos, no somos conscientes de que existen muchos tipos y especies. El verdadero vencejo pertenece a la familia de los apódidos, pero existen los llamados «vencejos arborícolas» que no forman parte de este grupo, sino que están ligados al de los hemiprócnidos.

La principal diferencia de estos últimos para no considerarse vencejos como tal, es que se posan en los árboles. Los verdaderos vencejos, los apódidos, son los pájaros prodigiosos que duermen en el aire. Si quieres saber más sobre ellos, sigue leyendo.

Generalidades sobre los pájaros conocidos como verdaderos vencejos

Puede que no exista otro pájaro tan bien adaptado a la vida aérea. No en vano, los vencejos son capaces de alimentarse, aparearse, bañarse y recoger materiales para sus nidos mientras vuelan. Sin duda, lo que más llama la atención es que sean capaces incluso de dormir suspendidos en el aire.

Dotadas de alas largas y estrechas y con un cuerpo adaptado para volar a gran velocidad, son sin duda aves muy rápidas. Pueden llegar a volar a más de 300 kilómetros por hora, por lo que dejan atrás a casi cualquier otro pájaro.

Infatigables, los vencejos vuelan de la mañana a la noche surcando el espacio como una flecha. Mientras lo hacen, dejan el largo pico abierto para atrapar alguno de los millones de insectos que flotan en el aire. Incluso de noche, cuando la hembra se ha retirado al nido para incubar los huevos o abrigar a los polluelos, el macho sigue surcando el aire.

A veces, este ave ni si quiera se posa en la tierra o en los árboles para descansar. Si por cualquier razón le acuciase el sueño en pleno vuelo, un vencejo no se amilanaría. Extendería sus grandes alas y se dejaría arrastrar por las corrientes de aire, como un minúsculo planeador.

Un vencejo.

Los pájaros que duermen en el aire: los vencejos del Viejo Mundo

Existen dos especies europeas que son capaces de volar toda la noche. Ambas inician el vuelo al anochecer y no regresan hasta la mañana siguiente y, si por un casual paran a descansar, se aferran a los salientes de los riscos o de los edificios y allí se mantienen.

No obstante, sus patas son cortas y débiles, aunque no tanto como se cree. De hecho, las garras que engalanan esas patas son lo suficientemente fuertes como para poder agarrarse a las superficies verticales. Para beber y bañarse, el vencejo hace rápidas pasadas por encima de fuentes de agua e incluso se llega a dar un ligero chapuzón.

El vencejo común

Apus apus fue confundido durante muchos siglos con una pequeña golondrina por su aspecto. Lo cierto es que, si bien ambas aves se parecen, no están para nada emparentadas.

Quizás la confusión venga por su cola corta en forma de horquilla, o por su tamaño, siempre por debajo de los 20 centímetros. De todas formas, al medir la envergadura de las alas, el vencejo común supera a la golondrina en casi 10 centímetros.

Durante el vuelo, esa envergadura alar de hasta 48 centímetros es lo que le da aspecto de amplia media luna al vencejo.

Costumbres y comportamiento

Este pequeño pajarillo pasa solo 3 o 4 meses al año en latitudes septentrionales, porque no le gusta el mal clima. Por fortuna, su velocidad de vuelo le permite eludir las lluvias y tormentas locales, e incluso volar en bandadas durante cientos de kilómetros al rededor de las zonas de bajas presiones, eludiendo así las gotas de agua.

Si no es avispado, el vencejo corre el riesgo de quedarse sin comida a causa de las inclemencias del tiempo. Su única salvación será entrar en letargo —conservando su energía— o tratar de alejarse rápido hacia latitudes más cálidas.

¿Cómo anidan los pájaros que duermen en el aire?

El nido del vencejo común no suele tener nada de extraordinario. En los núcleos urbanos lo construyen en huecos de edificios y en la naturaleza en cualquier risco, talud o agujero de los árboles. El nido, siempre dentro de una oquedad, es elaborado con materia vegetal y plumas aglutinadas con saliva.

El vencejo africano de las palmeras

La razón de mencionar también a Cypsiurus parvus es que, al contrario de su pariente común, figura entre los arquitectos más originales del mundo animal. Sobre la cara interna de una hoja vertical de palmera, su nido presenta la forma de un pequeñísimo cuenco compuesto de plumón y fibras vegetales.

Pero, ¿cómo consigue sujetarlo a la superficie de dicha hoja? Mediante saliva. Colocados sobre esa especie de almohadón —adheridos también mediante saliva— los huevos son empollados de forma acrobática.

El padre y la madre se balancean por turnos a merced del viento, sobre sus futuros polluelos. Apenas nacidos, los pequeños vencejos africanos deben ser capaces de asirse con rapidez a su nueva casa balanceante para no caer.

Un vencejo de las palmeras.

Los pájaros que duermen en el aire son beneficiosos para el ser humano

Los vencejos, como muchas otras aves, acaban con gran cantidad de molestos insectos, pues son verdaderos controladores de plagas. Lo que de verdad ayuda a que sean tan queridos por los vecinos de los núcleos urbanos es que no ensucian. Los vencejos son pájaros que «van al baño» dentro de su propio nido. ¿No es genial?