Mascotas hiperactivas: consejos para convivir con ellas

2 junio, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Silvia Conde
Sobrellevar la hiperactividad de la mascota puede ser muy difícil en algunos casos, pero aún así, es posible. ¿Cómo? Enfocándonos en corregir problemas de forma eficaz.

Seguramente ya nos hayamos dado cuenta (por experiencia propia o por comentarios de familiares, amigos o conocidos), que existen mascotas hiperactivas y que, por ejemplo, no es lo mismo mantener calmado en casa a un bulldog inglés que a un husky o a un dálmata.

Debemos tener en cuenta que, según la raza, la crianza y otros factores, una mascota puede ser más o menos activa. Dichos factores nos pueden dar pistas valiosas a la hora de desarrollar estrategias que nos ayuden a canalizar su energía y mejorar la convivencia en el hogar.

Mascotas hiperactivas: aspectos a tener en cuenta

Perros persiguen su cola

Al igual que otro tipo de conductas en el perro, la hiperactividad puede ser un caracter heredable de generación en generación. Pero también puede tener su origen en otras causas no genéticas:

  • Estimulación insuficiente. Tanto física como mental.
  • Falta de socialización. Esta puede ser la causa de muchos problemas de conducta en la vida del perro y es muy común en los perros que se separan de la madre a una edad temprana y se venden en las tiendas de animales con más de tres meses de edad, cuando han perdido el periodo de socialización.
  • Falta de rutina. Los animales nos adaptamos fácilmente a una rutina diaria que nos proporciona seguridad a la hora de saber cuándo comer, salir, dormir…
  • Hiperquinesis. Es una enfermedad similar al déficit de atención en humanos y se debe a problemas en el sistema nervioso.
  • Problemas en la dieta. Por un exceso en la toma de calorías o una hipersensibilidad nutricional (alergia alimentaria).
  • Aprendizaje. De las conductas reforzadas por el propietario, sea voluntaria o involuntariamente.

¿Hiperactividad o sobreactividad?

La hiperactividad y la sobreactividad son conceptos distintos. De hecho, es posible encontrar diferencias entre uno y otro, en muchos aspectos.

  • La sobreactividad es algo más común en perros.
  • A diferencia de la hiperactividad, la sobreactividad no supone alteraciones en la fisiología del perro, ni tampoco afecta la capacidad del animal para relajarse y dormir normal.
  • Sin embargo, ocurre todo lo contrario cuando el perro es hiperactivo. El ritmo cardíaco, respiratorio y la temperatura se muestran elevados, incluso durante los periodos de descanso.
  • La actividad en los perros sobreactivos tiene un propósito. Es decir, no es una reacción exagerada a un estímulo, como ocurre en el caso de los hiperactivos, y frecuentemente su objetivo es buscar la atención del propietario.
  • La sobractividad no es heredable.

Muchos perros son calificados como «hiperactivos» cuando no lo son, simplemente por tener unos niveles de actividad más elevados que la media de su raza o edad. Además, hay que tener en cuenta que la actividad también varía con el individuo.

Consejos para sobrellevar la cuarentena con mascotas hiperactivas

Si ya hemos descartado con el veterinario un problema orgánico que pudiese causar la hiperactividad, podemos aplicar estos consejos en la vida normal y pensar alternativas para largos periodos en casa como la cuarentena.

1. No reforzar la conducta hiperactiva

No hay que reforzar la conducta hiperactiva, ni premiando situaciones en las que el perro reaccione exageradamente, ni castigándolo por ello. Así lo único que conseguiremos será subir los niveles de ansiedad del perro.

2. Establecer una rutina

Hay que establecer rutinas de paseo, juego, descanso y comidas. Dependiendo de la edad y la raza, en general, lo recomendable sería realizar una o dos comidas diarias, separadas en el día.

3. Ajusta la dieta a sus necesidades

Debemos comprobar que la cantidad de comida que le estemos dando a la mascota sea la adecuada en cuanto edad, raza, peso ideal y actividad. No es lo mismo un cachorro  de labrador que un perro adulto chihuahua.

4. Proporciona suficiente estimulación física y mental

También debemos proporcionar suficiente estimulación al perro, tanto física como mental. Por supuesto, esto dependerá de la raza y edad del animal.

No debemos caer en el ejercicio extremo, que deje agotado al perro, ni tampoco quedarnos en lo mínimo y excesivamente liviano, que apenas le permita «drenar» o «liberar» energía. Debemos buscar un punto intermedio.

  • En casa podemos practicar los juegos de olfato, de estirar, morder… También podemos preparar juegos con materiales caseros como el cartón.
  • Los juegos en los cuales el perro utiliza su olfato suponen una buena estimulación tanto física como mental.
  • Y para los más ágiles como los pastores, cazadores, de agua… podemos probar progresivamente ejercicios más duros como la cinta de correr.
El olfato del perro

5. Adiestramiento en casa

Podemos entrenar distintas órdenes y ejercicios de obediencia y autocontrol («sienta», «quieto», «fuera», «busca», etc.). En este sentido, potenciar el autocontrol en casa es muy importante para ayudar a las mascotas hiperactivas.

Con la práctica y el tiempo podremos evitar situaciones descontroladas, como que el perro se lance a por su comida, por ejemplo.

Corrigiendo conductas mejoraremos la convivencia

Así como la falta de ocupación puede afectar más o menos a las personas, lo mismo puede ocurrir con las mascotas. Algunas razas son más enérgicas y por ello necesitan que sus tutores les ayuden a canalizar su ímpetu, mientras que otras, son más tranquilas en general.

Independientemente de cómo sea la mascota, lo cierto es que debemos intentar brindarles ciertas atenciones para que puedan sobrellevar las situaciones de la mejor manera posible.

Si nos enfocamos en conocer un poco mejor a nuestra mascota, podemos corregir ciertos hábitos y, en general, mejorar la convivencia.

  • PortalVeterinaria. Hiperactividad en el Canis familiaris, 2011.
  • Hablaconellos. Educación y Adiestramiento canino.