Leche animal, ¿de vaca, oveja o cabra?

Francisco María García 6 noviembre, 2017
La más consumida del planeta, con diferencia, es la de vaca, si bien de un tiempo para acá se la viene cuestionando por sus supuestos beneficios

El consumo del lácteo producido por la vaca es masivo a nivel mundial. Por estadística, este lácteo abarca casi el 90% del mercado mundial y su uso se ha hecho costumbre. Pero ¿es esta leche animal la más provechosa y sana para los seres humanos?

En la actualidad se cuestionan los procesos químicos y de manufactura, que son implementados para mejorar la producción de este alimento tradicional.

Además, existen otras opciones menos conocidas que pueden tener grandes beneficios como lo son las leches de cabra y oveja.¿Cuál es mejor y en qué se diferencian? A continuación veremos una comparativa entre estos tres tipos de leche animal.

Qué se cuestiona de la leche de vaca

Se ha vendido la idea de que la leche tradicional es fundamental para el crecimiento infantil y la alimentación integral. Ciertamente, los lácteos tienen una aportación proteica notable aunque en la actualidad el líquido materno de las vacas está siendo bastante cuestionado.

Se cree que existe una relación entre el consumo de este alimento y enfermedades como el cáncer, la obesidad y las alergias. Algunas estadísticas sugieren que más del 70% de la población mundial es intolerante a la lactosa en algún grado.

Beneficios de la leche animal

Estas afirmaciones han puesto en tela de juicio la conveniencia del consumo de la leche producida por las vacas. Recordemos que la intolerancia ocurre porque nuestra enzima lactasa pierde efectividad. Este es un fenómeno que se evidencia entre los dos y cuatro años de edad.

La alternativa de la leche de cabra

Ante los posibles riesgos, otros tipos de leche animal se muestran como un sustituto bastante beneficioso. En un principio, este alimento ha sido utilizado como una alternativa a las personas que sufren de alergias provocadas por la lactosa.

La principal ventaja de la leche de cabra es que no tiene aglutinina. Se ha comprobado que esta sustancia química ataca al sistema inmunológico del ser humano, siendo causante de alergias. Pero la leche de cabra no es más recomendable solo por lo que carece, sino también por lo que tiene entre sus componentes.

Beneficios del consumo de la leche de cabra

Oligosacáridos, glicol-proteínas y glicopéptidos son sustancias complejas muy positivas para nuestra alimentación. Estas pueden conseguirse mediante el consumo del lácteo de la cabra en cantidades moderadas. Los oligosacáridos ayudan a la protección de la flora bacteriana intestinal en los bebés.

Por todo lo anterior, esta sustancia alimenticia es frecuentemente utilizada en formulas sustitutivas de la leche materna. De hecho, este es uno de los productos más similares al calostro, o alimento materno.

Además, la leche de cabra tiene el 20% más de calcio en comparación con la producida por la vaca. En pocas palabras, es menos dañina y más nutritiva, hasta cierto punto, que los lácteos tradicionales.

Entre sus beneficios para la salud destaca el hecho de que es un antinflamatorio natural, tienen una alta concentración de ácidos grasos naturales y es anti mucosidad.

Origen de la leche animal

¿Y la leche de oveja?

Si el alimento materno de la cabra tiene el 20% más de calcio que el de la vaca, la leche de oveja lo supera en un sorprendente 80%. Más proteínas y menos colesterol es la garantía que tiene este producto para sus consumidores.

La leche de oveja ha sido muy utilizada históricamente en países como Italia, Grecia y Francia. Productos como el yogurt y algunos quesos especiales están hechos a base de esta sustancia rica en probióticos. Conclusión: es un alimento con propiedades anticancerígenas.

Sus propiedades le convierten en el suplemento alimenticio ideal. Sodio, magnesio, calcio, hierro, yodo y fósforo son solo algunos de los elementos que puede aportarnos. Además, este alimento es rico en vitaminas B9, B7, B3, A, C, D, E Y K.

Entre sus beneficios está la prevención de la anemia y cáncer de colon, fortalecimiento de los huesos, mantenimiento del sistema inmunológico y combate los radicales libres que generan el cáncer.

Leche animal: la de la vaca tiene las de perder

Si lo analizamos bien, la leche animal de cabra y oveja contribuyen a reparar los daños  producidos por la de la vaca. Ambas controlan la producción de flema, no son alérgicas y tienen antiinflamatorios naturales beneficiosos para el sistema digestivo.

En contraste, los lácteos tradicionales general alergias y problemas estomacales. Los sustitutos están disponibles, pero lo más difícil es cambiar la mentalidad de la gente. Lamentablemente, el consumo de lácteos producidos por la vaca constituye un hecho cultural.

La solución viable sería inculcarles a nuestros hijos desde pequeños el consumo de estos productos alternativos para iniciar un cambio cultural y sanitario.

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