Las ratas que arrasan los corales

Eugenio Fernández · 28 julio, 2018
No solo estas especies invasoras afectan a los arrecifes, sino que también han provocado que algunas aves marinas hayan desaparecido de algunas islas al alimentarse de las crías y los huevos

El archipiélago de Chagos es un conjunto de 55 islas del Pacífico Índico, entre África, Oriente Medio y Asia. A pesar de su belleza natural y la ausencia de personas, la biodiversidad de esta zona está siendo arrasada por las ratas que trajeron los europeos en el siglo XVIII.

El archipiélago de Chagos es conocido por haber sido un motivo de disputa entre naciones desde hace siglos: las guerras napoleónicas o la Guerra Fría son algunos de los eventos que ha vivido este archipiélago.

A mediados del siglo XX se expulsó a algunos de sus últimos habitantes para poner una base militar. Estos habitantes, conocidos como chagosianos, fueron los esclavos traídos para trabajar en las plantaciones de coco y que vinieron acompañados de unos polizones: las ratas, una de las especies invasoras más dañinas.

Las ratas en Chagos

Pese a que a día de hoy el archipiélago es un lugar protegido, por desgracia está invadido por las ratas: de las 55 islas, 37 están tomadas por este pequeño mamífero.

Las ratas no son animales autóctonos de este conjunto de islas. Sin embargo, estos animales se han apoderado de algunas de ellas.

Ratas comen aves

Por ello, las aves marinas, amenazadas por el cambio climático y los plásticos, tienen que enfrentarse a otro problema: la presencia de una especie invasora en su zona de cría.

Según investigadores de la Universidad de Lancaster, las diferencias entre las islas son brutales, y mientras que en algunas la cantidad de aves marinas es enorme, en otras han desaparecido. Sin depredadores naturales, las ratas han inundado las islas y han comenzado a alimentarse a partir de los huevos de estas aves e incluso de su prole.

Las consecuencias de la invasión de las ratas

El estudio, que tuvo por objetivo analizar la biodiversidad de 12 de estas islas, arroja resultados escalofriantes: las islas con ratas tienen 750 veces menos aves que aquellas que no han sido colonizadas por este roedor; las aves migratorias han dejado de visitar estas islas.

Hablamos principalmente de aves como los alcatraces, aves marinas con capacidad de sumergirse y nadar. Las fragatas y los charranes también encuentran en estas islas uno de sus mayores santuarios, que por desgracia está fuertemente amenazado.

Sin embargo, las aves no son las únicas afectadas por esta invasión. Sin aves, otros seres vivos están colapsando, ya que los nutrientes de las heces de las aves son muy importantes para los arrecifes de coral.

¿Los corales son animales o plantas?

Así que, aunque parezca increíble, las islas sin aves se están rodeando de un erial marino en el cual la vida también está desapareciendo debido a la proliferación de las ratas; alrededor de las islas invadidas por el roedor se encuentran la mitad de peces que en aquellas donde no hay.

Según el equipo de Nicholas Graham, autor principal del estudio, las deposiciones del ciclo del nitrógeno son 250 veces menores en las islas con ratas, uno de los principales ciclos que dan vida a nuestro planeta y que parece estar desapareciendo en el archipiélago de Chagos.

Posibles soluciones a la invasión de ratas en Chagos

Este es otro ejemplo más de cómo la extinción de fauna no es un simple motivo de tristeza, también de preocupación máxima al ser posible el colapso de ecosistemas enteros de los que el ser humano y muchas otras especies dependen.

Hay que recordar que a día de hoy toda actividad humana, tanto vital como económica, implica a estos flujos de nutrientes y energía, por lo que es otra prueba más de cómo la pérdida de especies hará muy difícil la vida del ser humano.

Los autores del estudio proponen la desratización de las islas para preservar su riqueza floral y faunística; a día de hoy, este proceso solo se ha realizado en una de las islas y los investigadores animan a intentarlo en el resto.