La toxocariasis que habita en los intestinos de los perros

Yamila · 8 febrero, 2019
El contagio de toxocariasis en un ojo puede llegar a causar desprendimiento de retina, de ahí que sea fundamental lavarse las manos, sobre todo en el caso de los niños

Son muchas las enfermedades ‘ocultas’ en nuestras mascotas que pueden transmitirnos sin darnos cuenta. En este artículo te informamos sobre la toxocariasis, la cual habita en los intestinos de los perros y es un peligro para los niños.

Cuidado con las enfermedades en los intestinos de los perros

¿Sabías que en muchos países y ciudades está prohibido que las mascotas ingresen en parques y otros espacios públicos, sobre todo donde hay niños? Esto se debe a que a través de las heces o la orina pueden transmitir muchas enfermedades, más allá de lo relativo a la limpieza del lugar.

En el caso de las enfermedades en los intestinos de los perros que pueden ser peligrosas para los humanos, debemos hablar de la toxocariasis, causada por un gusano o lombriz solitaria llamada Toxocara canis.

Este nematodo puede medir, de adulto, entre 8 y 15 centímetros, y vivir en el intestino delgado del perro sin demostrar ningún tipo de síntoma o cambio físico. Sus huevos ‘viajan’ por el intestino y son eliminados a través de las heces.

Contagio del parásito en los intestinos de los perros

Cuando un perro está infectado con este parásito puede liberar entre 20 y 200 000 huevos de toxocara en las heces. Si defeca en el arenero o el área de juegos para niños del parque y un pequeño, que accidentalmente toca los desechos, luego se lleva la mano a la boca o a la nariz, puede infectarse de toxocariasis de inmediato.

Otra forma de contagio, tanto en niños como en adultos, es consumir verduras cultivadas directamente en la tierra y que hayan sido infectadas por las larvas. Si antes de comerlas no se lavan bien, el toxocara ingresa en el organismo y pasa al estómago sin problemas.

Toxocariasis en perros

Es importante tener mucho cuidado con los niños, que son los más vulnerables a sufrir toxocariasis, sobre todo si practican la geofagia –comer tierra– o besar en la boca a las mascotas.

Síntomas y consecuencias de la toxocariasis

La toxocariasis puede remitir sin síntomas o bien volverse crónica. Cuando se detecta, el tratamiento más común es la aplicación de antiparasitarios como albendazol, mebendazol y diatricarbamacina.

Se cree que si se le hiciera cierto test a los menores de 10 años, la tercera parte de los resultados arrojaría que se han contagiado la enfermedad. En la mayoría de los casos esta no tiene consecuencias graves, pero en un pequeño porcentaje puede complicarse el cuadro y ser irreversible.

El principal problema de esta enfermedad es que puede volverse sistémica y provocar lesiones conocidas como granulomas. Si el granuloma se desarrolla en el cerebro, causa daño neurológico severo.

Cuando la larva de este gusano ingresa a la sangre ataca también otros órganos vitales, como el corazón, el hígado o los pulmones. Además, el principal daño del toxocara se produce en la retina, donde llega a las células y terminales arteriales; puede causar desprendimientos. En más de la mitad de los casos el niño pierde el ojo afectado.

Toxocara canis

Se ha tratado de quitar el parásito con láser, pero al morir libera una toxina que empeora aún más el cuadro. Además, estas lesiones son muy dolorosas.

¿Cómo prevenir las enfermedades alojadas en los intestinos de los perros?

Sabiendo que las consecuencias son tan graves es común preocuparnos o alarmarnos si tenemos hijos. Pero en vez de ello, lo mejor que se puede hacer es informarse sobre las medidas de prevención más eficaces.

Primero, evitar que los niños estén en contacto con las heces de nuestras mascotas o de cualquier otro animal. También se aconseja limpiar los excrementos a diario y no dejar que los pequeños toquen la tierra con las manos y no se las laven bien.

Si el niño juega con el perro, inmediatamente después deberá higienizarse las manos y la cara con agua y jabón neutro.

A su vez, cumplir con las vacunas de nuestras mascotas reducirá al máximo la posibilidad de que se contagie alguna enfermedad. Por supuesto, hay que lavar bien las verduras y frutas que crecen en tierra.

Oréfice, F., Veloso, C. E. D. R., Costa, R. A., & Oréfice, J. L. (2016). Toxocariasis. In Intraocular Inflammation. https://doi.org/10.1007/978-3-540-75387-2_137