Antiparasitarios y alimentación para cuidar la salud del perro en verano

Antonia Tapia · 9 julio, 2015

La desparasitación y la comida en el perro son dos aspectos muy importantes para conservar la salud de tu pequeño amigo. Los parásitos se pueden encontrar en variedad de formas y tamaños y son muy molestos para tu mascota.

No importa lo bien que cuides a tu fiel compañero peludo. Lo más probable es que en algún momento de su vida, tenga parásitos y no solo ponga en riesgo su salud sino también la de otros perros y también seres humanos.

¿Qué tipo de parásitos afecta a los perros?

Existen dos categorías principales de parásitos que afectan a los perros. Estos son las lombrices y las tenias. El más común de los gusanos (también llamados nemátodos) es el denominado Toxocara canis, que es similar a hilos o hebras de espaguetis, en función de su tamaño.

Los más grandes pueden llegar a crecer hasta 18 cm de longitud. Viven en los alimentos que digiere el perro y residen en su intestino. Los huevos son microscópicos y se liberan al medio ambiente mediante las heces de los animales.

Lombrices

perro come hierba

Las lombrices están formadas por cadenas de segmentos planos muy, muy largos. Pueden crecer hasta 70 cm. La más común es la llamada Dipylidium caninum. Se adhieren a la pared intestinal, y producen continuamente huevos que se rompen gradualmente y se excretan con las heces de los perros.

Las temperaturas cálidas son algunas de las causas por las que estos parásitos se propagan.

Los nemátodos ingresan en su cuerpo desde el medio ambiente a través del hocico de tu perro, patas y pelaje mientras se huele, lame y juega en zonas contaminadas; luego son ingeridos y así continua su ciclo de vida.

A pesar de que todos los rastros en las heces han desaparecido por completo, los huevos pueden permanecer infectantes en la hierba o tierra durante dos o más años.

También pueden transmitirse indirectamente si el perro se come un roedor o un pájaro que anteriormente los haya ingerido.

Los cachorros son especialmente vulnerables a los parásitos y pueden nacer ya infectados con ellos, ya que la hembra se los puede transmitir a través de su leche o cuando los lame.

Por eso es muy importante que cuando la perra está preñada sea  desparasitada, al igual que sucede con los cachorros, una vez que nazcan.

Tenias

Las tenias, por su parte,  necesitan ser comidas por un huésped intermediario, como puede ser una pulga. Cuando un perro se traga una pulga infectada, el ciclo de vida continúa.

Riesgos de salud

Los gusanos pueden dañar el intestino, causar diarrea, deshidratación, anemia y pérdida de peso severa, y hacer que tu perro sea mucho más susceptible a otras enfermedades que incluso, en algunos casos, pueden ser fatales.

No es solo tu perro el está en riesgo; los seres humanos también pueden ver afectada su salud.

Si se ingieren los huevos de los parásitos, se suelen convertir en larvas que pueden viajar por todo el cuerpo. Desde los pulmones al hígado y algunas veces hasta los ojos, donde pueden causar alteración hasta la pérdida total de la visión.

Tener buenas normas de higiene es muy importante, sobre todo con los niños, a los que les debemos enseñar a no compartir platos de comida con el perro y a lavarse las manos después de acariciar o jugar con él.

Prevención

perro come verdura

Una buena estrategia de prevención es tan importante como algún tipo de insecticida o producto para desparasitar. Por eso, tu perro debe estar siempre limpio y los lugares que frecuenta también deben estar en las mismas condiciones.

La frecuencia de desparasitación depende del producto que se utilice, la edad de tu perro y su estilo de vida. Los cachorros son generalmente desparasitados cada dos o tres semanas, desde las dos semanas de edad hasta las 12 semanas.

Luego, mensualmente, hasta los seis meses de edad. Después, cada tres meses es suficiente.

Los perros que viven en hogares con niños pequeños, que están fuertemente infectados o que habitan en zonas de alto riesgo, pueden necesitar tratamiento antiparasitario con más frecuencia.

La alimentación también es muy importante. Procura que tu perro siga una dieta sana. Si optas por alimentos naturales, lávalos bien y mantén sus cuencos limpios y con agua fresca.

En caso de le des alimento procesado,  recuerda que sea de buena calidad y que haya sido recomendado por su veterinario.