La reproducción de tu hámster

Francisco María García · 13 octubre, 2018
Para saber si una hembra de hámster está embarazada hay que tener en cuenta aspectos como el aumento de peso y el apetito, además de los cambios de comportamiento propios de la época de reproducción de tu hámster

Los hámsters son mascotas muy queridas por los niños y requieren cuidados relativamente simples. No obstante, debemos ofrecerles una óptima alimentación e higiene, además de un eficaz control reproductivo. A continuación, analizaremos la reproducción de tu hámster para evitar camadas indeseadas, así como para preservar la salud de la hembra embarazada.

Madurez sexual y reproducción de tu hámster

Al adoptar a una pareja de hámsters cachorros será muy importante recordar que alcanzarán su madurez sexual muy rápidamente. De acuerdo a la raza de tu roedor, su organismo ya estará preparado para reproducirse después de 30 o 45 días de vida.

A partir de poco más de un mes de vida, tus hámsters ya podrán aparearse y generar nuevas camadas. Otro dato importante sobre la reproducción en tu hámster es que las hembras son capaces de quedarse embarazadas nuevamente 24 horas después de parir.

La temprana madurez sexual y la rapidez en reproducirse hace que sea indispensable adoptar un efectivo control reproductivo en los hámsters. Por ello, lo aconsejable es mantener a machos y hembras en jaulas separadas o adoptar a roedores del mismo sexo.

No obstante, si decides dejar que tu pareja de roedores se aparee, será fundamental saber más sobre el embarazo y la reproducción de tu hámster. A continuación, vemos algunos datos importantes sobre la gestación en los hámsters.

Embarazo de un hámster

¿Cuánto dura el embarazo en los hámsteres?

La duración exacta del embarazo dependerá de la raza del hámster y del organismo de cada hembra. El periodo de gestación en los hámsters suele durar alrededor de 15 días, algo que varía levemente en cada animal. Por ejemplo, un hámster chino tiene una gestación minina de 23 a 25 días. Por su parte, las hembras de hámsters dorados pueden dar la luz después de 16 días.

De igual manera, la cantidad de crías que nacerán tras cada gestación también dependerá fundamentalmente de la raza de tu hámster. Las hembras de hámster doradas pueden llegar a parir más de 20 crías por embarazo; una hembra de hámster ruso suele dar la luz a solo cuatro u ocho crías por camada.

¿Cómo saber si una hembra de hámster está embarazada?

Por lo general, asociamos una gestación al aumento de tamaño del abdomen de la hembra; las hembras de hámster solo presentan dilatación abdominal en los últimos cinco días del embarazo.

Hámster ruso: cuidados

Para reconocer tempranamente el embarazo de tu hámster será necesario estar atento a otros cambios físicos y de comportamiento. A continuación, enumeramos los principales síntomas del embarazo en los hámsters:

Aumento del peso y apetito

Si tu hámster hembra empieza a comer y beber más de lo habitual y gana peso rápidamente, estos pueden ser síntomas de un embarazo. Las hembras necesitan una dieta altamente energética para afrontar los cambios fisiológicos del embarazo y permitir el desarrollo de sus futuras crías. Por ello, siempre deben tener agua y alimentos a su disposición.

Es importante estar atentos a si estos comportamientos se repiten frecuentemente, principalmente en los machos. El aumento del consumo de agua o comida puede ser un síntoma de alguna enfermedad o desequilibrio en su organismo. Además, recuerda que el sobrepeso es muy perjudicial para la salud de los hámsters.

Pezones hinchados

Al revisar el abdomen de una hembra de hámster embarazada podemos observar que los pezones están hinchados y se ven para fuera. Ello indica que su cuerpo se está preparando para alimentar a sus crías durante el periodo de la lactancia.

Cambios de comportamiento

Cuando están embarazadas, las hembras de hámster adoptan ciertas conductas para preparar su cuerpo y su entorno para el nacimiento de sus crías. Por ejemplo, veremos cómo empieza a construir su nido con los materiales disponibles en la jaula, como madera, paja o ramas.

También podemos constatar que, al principio de la gestación, las hembras son más agresivas de lo habitual, especialmente con los machos. Cuando el parto se acerque, su comportamiento ya se mostrará más sereno.

Durante la gestación y lactancia debemos alejar a la hembra embarazada de los demás hámsters mediante una jaula aparte. De esta manera, logramos ofrecerle un espacio tranquilo y seguro solo para ella y sus futuras crías, y evitamos que la hámster se pelee o salga lastimada por su natural instinto protector.

Cuando las crías nazcan, no es recomendable acercarse mucho a la jaula ni tocar a la hembra o sus cachorros. Si la hembra interpreta que las crías son demasiado débiles para sobrevivir puede incluso comérselas. Por ello, esperaremos unos 20 días después del parto para interactuar con ellos e higienizar la jaula.