Cómo debe ser la alimentación de los perros de caza

Miguel Rodríguez · 11 julio, 2018
Existen determinadas tareas para estos animales que suponen grandes dosis de ejercicio, de ahí que precisen una dieta muy equilibrada con alto valor nutritivo; se desaconseja la comida casera en favor de los piensos especializados

Los perros que ejercen trabajos fuertes como tirar de un trineo, el pastoreo y la caza, precisan de una alimentación mucho más equilibrada que las de los demás canes. Son atletas que requieren rendir al máximo en sus épocas de mayor esfuerzo y por eso se vuelve necesaria la revisión constante, en especial la alimentación de los perros de caza.

El equilibrio en los nutrientes debe ser efectivo para reforzar el desarrollo de su musculatura al máximo. El cansancio extremo, la deshidratación y la exposición constante a fuertes tensiones, al realizar tareas de caza o entrenar, debilitan de manera progresiva la salud física del animal.

Por eso es importante que como dueños conozcamos los mejores métodos para controlar la alimentación de los perros de caza. De allí que hayamos decidido presentarte las recomendaciones más relevantes para logres el balance correcto en la nutrición de tu compañero y puedas brindarle la salud que merece.

Un vínculo importante: ejercicio y nutrición

La mayoría de los perros de caza están dentro del rango de peso denominado medio-grande (galgo, pointer, retriever, etc.), con excepción del cocker, el spaniel y los teckels, que son de peso medio, y el sabueso de San Huberto o el Wolfhound que son considerados grandes-gigantes.

Estas consideraciones son de gran relevancia ya que el ejercicio del trabajo al que se puedan dedicar no sólo depende de la alimentación de los perros de caza, sino también de los factores genéticos y el entrenamiento. Este último es imprescindible para lograr un buen rendimiento y evitar lesiones.

Tipos de perros de caza

Existen tres tipos de ejercicios que pueden realizar los canes para mantener un estado óptimo de salud y peso: pruebas de velocidad (de gran intensidad, pero durante sólo unos minutos); actividades intermedias (jornadas cortas de caza menor o rastreo); y las pruebas de resistencia (destacan las pruebas especiales de caza en campeonatos).

La hidratación es fundamenta

El agua, además de la alimentación de los perros de caza, es necesaria para el funcionamiento adecuado de esta clase de canes. A través de la hidratación, el cuerpo mantiene sus rangos normales de temperatura, ya que las actividades de alto impacto aumentan la exigencia de agua del organismo.

El calor producido por el gran trabajo muscular es disipado por evaporación en el conducto respiratorio superior del animal, a través del acto de jadear. Es importante, entonces, que tu amigo disponga en todo momento de agua.

Alimentación de los perros de caza

Según los veterinarios es muy difícil conseguir un equilibrio ideal de nutrientes con una dieta casera, aunque sea posible conocer la composición de cada alimento. La alta variabilidad en los componentes nutritivos e incluso la cocción de los ingredientes altera significativamente el balance para la buena alimentación de los perros de caza.

Este tipo de peludos precisan de una serie de aminoácidos indispensables para formar proteína. También requieren ácidos grasos linoleicos, para obtener grasa corporal. Los hidratos de carbono o glúcidos, no tan imprescindibles, son necesarios para mantener las reservas energéticas del can más tiempo.

Razas de perros de caza

Al ser estos tres grupos de nutrientes los únicos que pueden transformarse en energía, los expertos llegaron a la conclusión que la mejor opción, para la buena alimentación de los perros de caza, son los piensos elaborados científicamente, de alta tecnología, y que aseguran un perfecto y constante equilibrio en su composición.

Existen en el mercado distintas dietas específicas para perros de gran actividad. Estos ‘piensos de alta energía’, suelen ser más que suficientes para mantener en óptimas condiciones a los perros de trabajo.

En el caso de actividades extremas a temperaturas muy bajas, es necesario que la alimentación de los perros de caza sea suplementada con calorías, a través de la ingesta de carne y grasa, ya que en estos casos la quema calórica y energética es mucho mayor, el cuerpo requiere mantener una temperatura corporal estable.

Si se trata de perros de competición (campeonatos nacionales de caza y rastreo con perros), es importante tener en cuenta factores como el estrés o los viajes. Las diarreas por estrés o la pérdida de peso, a pesar de cuidar su nutrición desequilibran al animal.

Algunas recomendaciones prácticas

  • Los cambios en la dieta de tu compañero deben ser graduales, hay que permitir que el tracto gastrointestinal se adapte. Las modificaciones en el metabolismo, para asimilar los cambios en la alimentación, pueden tardar en producirse entre unas seis u ocho semanas.
  • Los alimentos deben ser de gran digestibilidad y con un elevado valor nutritivo. Esto permite reducir los volúmenes elevados en la ingesta del perro.
  • Se aconseja alimentar al can al menos en la tarde o noche anterior a la caza o competencia, para lograr mayor resistencia. Ante ejercicios muy prolongados pueden ofrecerse pequeñas cantidades con alto contenido en grasa durante el desarrollo de la prueba.
  • En el caso de estar cazando durante varios días seguidos, habrá que alimentar al can mínimo una hora después de finalizada la jornada. De lo contrario podríamos provocar vómitos o diarreas que mermarán el rendimiento el resto de la actividad.
  • Los suplementos vitamínicos (en especial las vitaminas B y C), la adición de aminoácidos (carnitina) o ácidos grasos, permiten una mejor recuperación, ya que, en ejercicios extremos, la capacidad de ser asimilados por el organismo supera la velocidad de su destrucción.