Ejercicios de olfato para tu perro… ¡Trabaja su máximo potencial!

Irene Peláez · 2 abril, 2015

Es bien sabido que el sentido principal de los perros, el que usan para orientarse y para reconocer su entorno, es el olfato. Éste se encuentra operativo desde el primer minuto de vida, al contrario que la vista o el oído que necesitan entre una y dos semanas para comenzar a funcionar con todo su potencial.

Como para los humanos, el sentido principal es la vista, los ejercicios que se le plantean a los perros son de vista y persecución (como la captura de la pelota). Sin embargo, pocas veces se les ofrecen ejercicios que consistan en ejercitar su mejor herramienta. Por eso, aquí te presentamos ejercicios de olfato para tu perro.

¿Qué ventajas tienen los ejercicios de olfato?

olfato beagle

Los juegos de vista, como los de captura y entrega, se centran en la persecución y en el ejercicio físico. Estos juegos no son malos si se alternan con otros, pero si se abusa de ellos, se puede crear una obsesión con la pelota y dar lugar a perros poco sociables, posesivos o exigentes con su dueño.

Sin embargo, los juegos de olfato plantean a los perros nuevos retos y les motivan a enfocar todo su interés en el oler. Estos ejercicios les cansan mentalmente y causan satisfacción por el trabajo realizado. Además no son tan estresantes como la persecución o los juegos físicos, aunque no es conveniente tampoco abusar de estos juegos.

¿Qué ejercicios de olfato puedo hacer con mi perro?

olfato perro

Para que tu mascota aprenda a realizar ejercicios de búsqueda con el olfato, se debe empezar sujetando al perro y lanzándole un objeto del que conozca el olor (puede ser un premio de comida o uno de sus juguetes favoritos). El objeto debe lanzarse delante de él para que lo vea. Luego se debe soltar al perro diciendo “busca” o el comando que se prefiera. Este paso es para que asocie la palabra “busca”, con la acción de ir tras un objeto.

Una vez que tu mascota ya tiene este comando interiorizado, el siguiente paso es esconder el objeto, de forma que tu perro vea como lo haces. Luego hay que soltar al perro repitiendo el comando de búsqueda. Esta vez no verá el objeto, pero habrá visto como lo escondes y lo encontrará. Este paso es para que tu pequeño amigo relacione la palabra, con el hecho de buscar el objeto.

Cuando ya repita este ejercicio a la perfección, el siguiente paso es sacar al perro de la habitación y esconder el objeto donde él pueda encontrarlo, pero donde no se vea. Luego se debe introducir a la mascota en la habitación y repetir la palabra “busca”. Ahora él debería ponerse a buscar su juguete o lo que sea, guiándose solo por el olfato. A medida que vaya mejorando en el juego, se puede esconder el objeto en sitios más difíciles o esconder otros objetos.

Al final de cada sesión debes premiar a tu perro efusivamente cuando haya encontrado el último objeto oculto. Un buen premio se traducirá en una motivación entusiasta la próxima vez que se juegue.