La iguana marina regia de los Galápagos

Yamila · 5 marzo, 2019
La iguana marina es la única de su familia que vive en ambientes acuáticos y se alimenta exclusivamente de algas; al ser de color negro puede absorber mejor la luz y el calor del sol

Cuando pensamos en las islas Galápagos nos imaginamos a dos animales: la tortuga gigante y la iguana marina. En este artículo te informamos sobre esta última, una especie endémica y extraordinaria que merece la pena conocer.

Hábitat de la iguana marina

Su nombre científico es Amblyrhynchus cristatus y es un reptil escamoso que pertenece a la familia Iguanidae. Se trata de una especie endémica de las islas Galápagos, que habita en las costas rocosas de este archipiélago del Ecuador, aunque también es posible hallarla en playas y manglares locales.

Es la única iguana de su género y, además, ninguna otra depende del medio ambiente marino como ella.

Características y comportamiento de la iguana marina

Los machos de iguana marina miden aproximadamente un metro y medio y pueden pesar hasta 15 kilos. Las hembras son la mitad de tamaño y bastante más livianas.

Ya que son animales de sangre fría deben pasar muchas horas al día al sol, sobre las rocas de la costa. De esta manera, elevan su temperatura corporal. Al ser de color negro absorben más rápido el calor una vez que salen de las aguas frías o después de ser ‘tapados’ por las olas en la orilla.

Cuando nada, la iguana marina ralentiza su ritmo cardíaco con el único objetivo de no perder el calor acumulado. Incluso pueden detener los latidos de su corazón durante varios minutos sin riesgo de morir.

Iguana marina: características

Además, pueden sumergirse hasta 10 metros de profundidad gracias a las membranas que presentan entre los dedos… ¡Son excelentes nadadoras!

Debido a su tamaño y a que presentan espinas desde la cabeza hassta la cola, los machos adultos no tienen depredadores naturales en las islas. Sin embargo, las hembras, huevos y crías no corren la misma suerte: pueden ser presas de las serpientes corredoras o del gavilán de Galápagos.

En lo que se refiere a la reproducción, las hembras emiten olores muy fuertes para ‘llamar’ a los machos, quienes se acoplan a más de una pareja en la misma temporada. Ellas son las encargadas de encontrar varios materiales para construir un nido lo más seguro posible.

Además, se asegura de que los huevos se mantengan a la temperatura correcta para sobrevivir. Merece la pena destacar que la iguana marina no empolla como las aves y desde que las crías nacen deben hacerse cargo de sí mismas.

Dieta de la iguana marina

Un dato muy curioso de la iguana marina es que se alimenta casi por completo de algas marinas. Los machos adultos son los únicos capaces de nadar para procurarse la comida al ser de mayor tamaño. Tanto las hembras como las crías deben esperar a que baje la marea para conseguir su alimento, es decir, que las algas se adhieran a las superficies rocosas.

El peso de la iguana marina puede variar hasta un 25 % según la época del año y del alimento que tenga disponible. En primavera y verano hay más cantidad de algas y, por ello, almacenan grasa para el invierno y el otoño, cuando se reduce la población de vegetación marina.

Iguana marina: alimentación

Si bien tienen garras afiladas y dientes, no comen carne, como se cree erróneamente. Esas ‘herramientas’ les sirven para raspar las algas que quedan pegadas a las rocas.

Además, merece la pena destacar que la iguana marina debe liberar el exceso de sal que ingiere a través de las algas. ¿Cómo lo hacen? Expulsan la sal en forma de cristales a través de la glándula nasal… ¡como si estornudaran!

Debido a la vida humana en las islas Galápagos, la iguana marina es una especie vulnerable que puede ser atacada por perros y gatos o bien quedar atrapadas entre las redes de pesca. Otros riesgos de este reptil radican en la contaminación de las aguas y de las playas, ya que puede comer bolsas plásticas pensando que son algas. Y, además, debemos hablar de la caza por deporte y de las malas prácticas turísticas.

La iguana marina es una especie asombrosa que ha podido adaptarse a un medio hostil y alejado de cualquier otro ecosistema, de ahí que merezca la pena cuidarla y protegerla.

  • Gelin, A., & Gravez, V. (2002). Las aguas Costeras En: Reserva Marinade Galápagos. In Reserva Marina de Galápagos. Línea Base de la Biodiversidad.