La caspa en los perros

La caspa en los perros, al igual que en los humanos, está compuesta por un conjunto de células muertas que caen fuera de la piel. A veces se ven como pequeños copos blancos. En otras ocasiones se ven como escamas que pueden estar en la piel o sobre el pelo del animal.

En ocasiones, esta molesta condición se acompaña de otros síntomas. Los más frecuentes son pequeñas protuberancias en la piel del perro. También pueden aparecer costras de diferentes tamaños y pérdida del cabello.

Por lo general, la caspa en los perros se origina por resequedad en la piel. Sin embargo, la piel grasa también puede dar origen a este mal. Algunas razas son propensas a sufrir de resequedad cutánea. Es el caso de los pastores alemanes. Otras razas tienden a desarrollar piel grasa, como los labradores.

De cualquier modo, lo primero que se debe hacer es determinar cuál es la causa de la caspa en los perros. Si esto no se hace, resulta muy difícil llevar a cabo el tratamiento adecuado.

Causas de la caspa en los perros

El origen de la caspa en los perros puede estar en malos hábitos de higiene, un entorno seco, deficiencias nutricionales, infecciones y alergias. La causa específica determina las características del tratamiento que se debe llevar a cabo.

Las causas más frecuentes son:

  • Rutinas de aseo deficientes. Se refiere a que el baño no se hace con la frecuencia adecuada. A veces se hacen más baños de los que necesita el perro, y otras veces menos. De otro lado, en ocasiones se utilizan productos no adecuados, como champú para humanos o jabones de mala calidad.
  • Clima seco. Las regiones de clima seco favorecen la aparición de caspa en los perros. Esto es especialmente notorio durante el invierno.
  • Deficiencias nutricionales. La falta de ácidos grasos de Omega 3 afecta la salud cutánea de los perros e induce a la resequedad.
  • Infecciones bacterianas y fúngicas. En este caso, es usual que la caspa vaya acompañada por ampollas que se revientan y forman costras.
  • La caspa es causada en ocasiones por la exposición a ciertos alérgenos como el polen, artículos de limpieza doméstica, químicos u otros.
  • Ácaros. El ácaro Cheyletiella puede también ser la causa de la caspa en los perros. Genera un tipo especial de descamación que se conoce como “caspa andante”. Se le llama así porque efectivamente se mueve debido a los ácaros.

En principio, la caspa no es una enfermedad grave. Por lo tanto, su tratamiento no es exigente. Sin embargo, cuando es causada por factores como hongos, bacterias o ácaros, puede requerir la intervención de un veterinario.

Remedios para la caspa en los perros

El tratamiento de la caspa depende del factor que la origina. Si se detecta que la causa es una higiene incorrecta, se debe modificar la rutina de aseo. El veterinario puede indicar cuál es la frecuencia ideal del baño, dependiendo de la raza del perro. También está en capacidad de indicar cuál es el champú más adecuado.

Es aconsejable cepillar al perro. Esta simple operación estimula la producción de aceites naturales en la piel. De este modo, contribuye a eliminar la caspa.

Si el problema se origina en un clima seco, lo más razonable es adquirir un humidificador. Este aspecto resulta especialmente necesario en las épocas de invierno.

Si la caspa se debe a una deficiencia nutricional, es conveniente reforzar la dieta con zinc y vitaminas A y E. Los alimentos a base de aceite de pescado son ideales.

La caspa originada en bacterias, hongos y ácaros, requiere de la intervención de un profesional. Lo usual es que sea necesario administrar algún tipo de medicamento. En todo caso, se recomienda lavar con agua caliente toda la ropa de cama. También aspirar todas las alfombras y muebles.

Soluciones caseras

Cuando la caspa en los perros es leve, resulta posible lograr buenos resultados utilizando remedios caseros. Estos tienen la ventaja de que son muy suaves y no tienen efectos colaterales. También son muy económicos.

Una de las mejores soluciones consiste en utilizar vinagre de manzana. Simplemente debe mezclarse, a partes iguales, con agua. Luego, frotar la piel del perro con un algodón o un paño limpio empapados en esa mezcla. Es necesario hacerlo una vez al día hasta que desaparezca el problema.

El aceite de oliva es otro de los componentes idóneos para eliminar la caspa. Simplemente se debe frotar sobre la piel y el cabello del perro, una vez al día.