¿Es buena el agua de mar para tu perro?

Perro en la playa

Los efectos que el agua de mar puedan tener sobre los perros son un tema muy recurrido. Se trata de una duda frecuente entre los amantes de estos animales de compañía, verano tras verano. Los casos de emergencias veterinarias por intoxicación tras un día de playa, son relativamente frecuentes.

Por otra parte, desde finales del siglo XIX se vienen adelantando investigaciones sobre los beneficios para la salud. Estos estudios se hacen tanto en animales (perros y gatos) como en seres humanos. La finalidad es analizar tratamientos en los que la ingesta controlada de agua marina es altamente beneficiosa.

Tratamientos con agua de mar

Bien sea bajo presentación comercial -a la venta en tiendas veterinarias- u obtenida directamente del océano, los tratamientos con agua de mar en perros están de moda. Su efectividad está probada para tratar afecciones como: anorexia, trastornos gastrointestinales, renales, en la sangre o respiratorios; cáncer, tumores y alergias, entre otras.

Sus efectos positivos son tan numerosos, que algunos veterinarios recomiendan incluir pequeñas dosis en la dieta regular de los animales.

Los especialistas que avalan estos usos, afirman que el éxito está en las propiedades del agua marina. Es muy rica en nutrientes y con todos los elementos de la tabla periódica incluidos. Además, su composición general resulta muy similar a la sangre de animales vertebrados.

Cómo usar el agua de mar con los perros

Es importante tener en cuenta que, como en todo tratamiento, la supervisión veterinaria es imprescindible. Si el médico de confianza no avala estos usos, la opción sería buscar una segunda opinión. En ningún caso se debe actuar por cuenta propia o recurriendo a la automedicación.

En el mercado existen un buen número de marcas de agua de mar envasadas, tanto hipertónicas (sin diluir, en estado puro) como isotónicas (diluida en agua dulce). Incluso hay presentaciones destinadas a ser utilizadas como condimentos para las comidas

¿Se puede beber directamente el agua de mar?

Tomar directamente agua de mar también es perfectamente válido, atendiendo para ello algunas consideraciones importantes:

  • Se debe acudir a un área de la que se tenga total certeza que no hay vertederos de aguas tóxicas, ni restos de fecales humanos.
  • No es necesario nadar mar adentro. Siempre que se trate de agua limpia, puede tomarse de la orilla, procurando que no contenga arena.
  • Se recomienda dejarla reposar dentro de una botella de vidrio, en un sitio fresco y oscuro durante una semana.
  • Colarla, como si se tratase de café, también es una medida válida.

Se debe mezclar un vaso de agua salada en tres de agua potable. Para que el animal comience a ingerirla por sí mismo, la colocaremos en un recipiente extra. Estará justo al lado de los que contienen la comida y el agua “normal”. El perro la irá probando poco a poco, hasta que tomar de sus “dos aguas” se haga rutinario.

La acción del agua de mar sobre la piel de los canes

La efectividad de los tratamientos con agua de mar en perros no solo ha sido probada en el organismo interno de estos animales. También han sido exitosos procedimientos para tratar afecciones cutáneas, heridas, y para recuperar y fortalecer el pelo.

Gracias a sus propiedades antisépticas y cicatrizantes, restaura los tejidos dañados producto de heridas o quemaduras. De igual forma, sus facultades antibacterianas y antimicrobianas previenen la infección en cualquier lesión sobre la piel.

El agua de mar es muy útil para aliviar picores derivados de dermatitis atópica, dermatitis seborreica, sarna, psoriasis o caspa. Además, al disminuir la comezón, evita que el animal se rasque compulsivamente y se infrinja nuevas heridas.

Intoxicaciones veraniegas

La ingesta desmedida de agua de mar no es la única causa de hipernatremia (niveles elevados de sal en el cuerpo). En casa, los perros pueden estar expuestos a agentes tóxicos como la sal de mesa o plastilinas.

Perro en la playa

Para reducir riesgos durante los paseos a la playa, se debe vigilar en todo momento que el perro no busque saciar su sed con el agua de mar. Para ello, debe contar siempre con un recipiente de agua dulce fresca.

Hay canes que adoran nadar, y sacarlos del agua puede ser muy problemático, como en los casos de niños con las mismas características. Sin embargo, los baños deben ser regulados. En los ejemplares más hiperactivos, una opción es jugar con ellos sobre la arena el mayor tiempo posible, para agotarlos.