La artrosis canina: cómo detectarla y consejos para mitigar sus efectos

Yamila · 20 abril, 2019
Además de la edad, el sobrepeso o la genética, hay más motivos por los que se padece artrosis canina... ¡Aprende a detectarla y cuáles son sus tratamientos!

La edad avanzada, una predisposición genética o el sobrepeso pueden ocasionar la artrosis canina, un problema articular más frecuente de lo que creemos. En este artículo te contaremos todo lo que debes saber sobre este.

¿Qué es la artrosis canina?

La artrosis canina es una enfermedad que afecta las articulaciones de manera progresiva. Es decir, que va empeorando con el tiempo. Suele ser congénita (heredada) y produce una disminución de cartílago, lo cual causa dolor o molestias cuando los huesos realizan ciertos movimientos.

Las articulaciones en un perro con artrosis son menos flexibles y más finas que en un can sano. Si la estructura del cartílago se va perdiendo o desgastando, cada vez que el animal se mueve, le molesta o duele.

Existen diferentes razones por las cuales se desarrolla la artrosis canina, y las más frecuentes son las que se indican a continuación:

1. Problemas hereditarios

Algunas razas son más propensas a sufrir problemas de articulaciones, como el rottweiler, el pastor alemán, el bóxer y el bulldog.

2. Obesidad

Si el perro pesa más de lo normal, es un gran factor de riesgo. Los kilos adicionales sobrecargan las articulaciones y aceleran el proceso de deterioro o desgaste. Por este motivo, puede aparecer la artrosis a edades tempranas.

3. Crecimiento acelerado

En las razas grandes, aquellos cachorros que, por alimentación o predisposición genética crecen más rápido que lo normal, son más propensos a padecer esta enfermedad. Esto se debe a que los huesos aumentan de tamaño más rápido que lo que las articulaciones pueden soportar.

En el caso de animales que nacen en criaderos, la artrosis es habitual debido al uso de ciertos suplementos vitamínicos o el exceso de calorías y proteínas en su dieta.

5. Edad

Por supuesto que no podemos dejar de lado el paso del tiempo como factor determinante en este problema. La edad hace que las articulaciones y cartílagos se desgasten, y que esto conduzca a dolores o deformaciones.

Perro tumbado en el cesped

¿Cuáles son los síntomas de la artrosis canina?

Al igual que sucede con las personas, en los perros los síntomas también empeoran cuando hace frío o calor o hay mucha humedad. El estado general del animal en esos momentos nos permitirá detectar el problema. Algunos de los signos que alertan a los dueños sobre la artrosis canina son:

  • Negación para subir o bajar por las escaleras.
  • Falta de movilidad.
  • Rigidez en las extremidades, sobre todo por las mañanas.
  • Problemas para levantarse de la cama o colchón.
  • Reducción de las actividades cotidianas (juegos, saltos, ejercicio).
  • Cojera intermitente de uno o ambos lados.
  • Demostración de dolor al hacer ciertos movimientos.
  • Menos ganas de comer y más de dormir.

¿Cómo se trata la artrosis canina?

Una vez que el veterinario diagnostica la atrosis canina, es muy importante cumplir con el tratamiento que se indique, ya que eso evitará que el cuadro empeore. Y le daremos una mejor calidad de vida a nuestra mascota.

Artrosis canina: síntomas

En la mayoría de los casos, se prescribe una dosis de medicamentos antiinflamatorios que a su vez cuenten con minerales, vitaminas y colágeno, que permitan nutrir los cartílagos y evitar su futuro deterioro.

Se aconseja controlar el peso del animal y darle una buena alimentación, acorde a sus necesidades.

El ejercicio ha de ser siempre controlado y no exigirle un esfuerzo mayor al que puede soportar. Algunos dueños realizan masajes en las articulaciones de la mascota o le aplican bolsas de agua caliente. Otra opción es llevarla a unas sesiones de acupuntura o fisioterapia veterinaria.

Y, por supuesto, debemos proteger a nuestra mascota de las temperaturas extremas, ya que tanto el frío como el calor empeoran el cuadro. En invierno tápalo con una manta y sácalo a pasear al mediodía, y en verano deja que duerma cerca del ventilador y evita sacarlo en las horas centrales.

Es importante tener en cuenta que la artrosis canina es una enfermedad crónica y degenerativa, por lo que no tiene cura. Pero a través de los diferentes tratamientos podemos evitar que empeore.

Velasco, A., Sellés, ; M, Chico, ; A, & Bonet, ; S. (2009). Evaluación de la eficacia postquirúrgica del Condroitín Sulfato (CONDROVET) en perros con artrosis de rodilla secundaria a rotura del ligamento cruzado anterior. Clin. Vet. Peq. Anim.