La amnesia en nuestras mascotas

Francisco María García · 3 mayo, 2018
En el caso de los perros, estos pueden presentar cambios en su conducta habitual, desorientación, falta de energía y paciencia, indiferencia hacia el dueño, etc; no tiene cura, pero hay una serie de cuidados para sobrellevarla de la mejor manera

Según recientes investigaciones, los perros pueden sufrir de amnesia. Se dice que no tienen memoria porque viven el momento, pero en realidad los perros tienen una memoria diferente de la humana, a la que también les afecta la amnesia.

Llegados a cierta edad, dos de cada cuatro perros pueden padecer una patología parecida al Alzheimer, llamada disfunción cognitiva. ¿Cuáles son los síntomas?, ¿cómo cuidar a mascotas con amnesia?

La amnesia en perros: signos y síntomas

El síndrome de disfunción cognitiva se presenta en perros mayores a ocho años. Los signos principales de la amnesia son cambios en la conducta habitual y desorientación.

De la misma forma que en los humanos al envejecer, el cerebro del can se va deteriorando. Con el paso del tiempo las funciones cognitivas, es decir, su capacidad de aprender, se degenera junto con la pérdida de visión, audición y olfato.

Un perro se considera anciano cuando pasa de los 10 años de vida. Es normal que su comportamiento cambie y ya no sea la mascota juguetona de antes.

Dentro de las variaciones en la conducta del perro, están la necesidad de dormir más tiempo, la disminución de la energía y la poca paciencia con otros animales y con los niños. Realmente el perro no se vuelve agresivo, sino que buscará estar solo y tranquilo, alejado de lo que considere molesto.

Otros de los cambios que los dueños notan es la indiferencia de su mascota hacia ellos. El animal ya no muestra el mismo afecto que antes, por ejemplo, al recibirlos después de su ausencia.

Amnesia en perros

Diferentes y extrañas conductas

A la vez que la amnesia, pueden presentarse comportamientos erráticos. El can se queda parado en el medio del patio mirando un punto fijo, a veces se duerme de pie o no tiene reacción cuando se le ofrece un juguete que antes era irresistible para él.

La amnesia canina se manifiesta también en conductas que pueden parecer extrañas a sus dueños; se olvidan del el objetivo de salir al patio o se muestran desorientados en lugares conocidos.

En su rutina diaria, incluso olvidan que tienen que hacer sus necesidades fuera o no responden a las órdenes del dueño. En el estado físico también se evidencian cambios propios del envejecimiento.

El perro se vuelve más lento, con dificultad para subir y bajar escaleras y caminar largos trechos. La vista y el oído se deterioran, por lo que le cuesta reconocer sitios habituales y personas con las que convive.

La reacción en el dueño

Estos cambios son algo que causa angustia en los dueños, pues la mascota ya no es la misma, ni responde a las caricias y los juegos igual que antes. Sin embargo, con algunos cuidados especiales el animal podrá tener una vida confortable.

Si es necesario, el médico veterinario indicará medicación para contrarrestar el deterioro y las enfermedades que conlleva la amnesia; hay que recordar que el síndrome de disfunción cognitiva no tiene cura.

Disfunción cognitiva en perros: tratamiento

Cómo cuidar una mascota con disfunción cognitiva

El perro con esta patología necesita que se le trate con cariño y paciencia. Si normalmente necesita de un ambiente agradable y caliente, ahora aún más. Se deben respetar los tiempos e incluso hacer variaciones. Quizá nuestro amigo tenga que estar echado más que antes, dormitando en su rincón favorito.

El hecho de que el can prefiera la tranquilidad no quiere decir que se le deje solo todo el día. La mascota anciana tiene que estar acompañada de sus dueños y es bastante posible que ahora la actividad física le cueste más. En cualquier caso, deben seguir realizándose paseos diarios de menor duración y a paso lento.

Los cambios drásticos como un viaje o una mudanza son difíciles de asimilar por el perro. Sobre todo, afectan a su memoria, y aceleran la amnesia y otros síntomas degenerativos de sus facultades cognitivas.

Por esta razón, es necesario planificar bien con quién dejar a nuestra mascota. Si se opta por llevarlo, será preciso tratar de no modificar sus rutinas, para evitar que el perro se desoriente y llegue a perderse.

En algunos casos, los dueños prefieren practicarle la eutanasia para no ver sufrir a su mascota y evitarse las consecuencias de los cambios de conducta en el hogar. No obstante, se ha demostrado que el trato cariñoso, los juegos y los paseos cortos ayudan a ralentizar el deterioro de la mascota.

Ante los primeros signos de problemas cognitivos en nuestra mascota, es primordial acudir al veterinario para una evaluación exhaustiva. Un diagnóstico precoz es vital para ofrecerle al can envejecido una mejor calidad de vida.