El comportamiento de tu perro y la ayuda del veterinario

A veces los canes pueden presentar conductas que van desde la timidez o el miedo a la agresividad o la actitud destructiva; estos problemas pueden deberse a trastornos psicológicos que pueden deberse a la acción o inacción de los dueños

En la convivencia diaria, a veces las mascotas presentan ciertos trastornos en su conducta que chocan con el estilo de vida de los humanos. El perro es la evolución del lobo, y este lobo en ocasiones aflora en algunos conflictos adaptativos. Por eso, el comportamiento de tu perro necesita a veces la ayuda del veterinario.

Al ser ahora un animal social, es susceptible de sufrir trastornos del comportamiento que incluso pueden llegar a convertirse en serios problemas psicológicos.

Una de las consecuencias de no tratar o eliminar estos comportamientos se refleja en la gran cantidad de canes abandonados o sacrificados cada año.

A continuación, comentaremos los problemas más frecuentes en el comportamiento de tu perro. Así, se ratifica la importancia de su tratamiento profesional por parte del médico veterinario, psicólogo o etólogo.

Trastornos de conducta en el perro

Los problemas más frecuentes en el comportamiento de tu perro en la convivencia familiar son, en este orden: la conducta agresiva, problemas de eliminación de excrementos y comportamiento destructivo.

Comportamiento destructivo en perros

Además, existen los trastornos relacionados con los hábitos alimenticios, reproductivos y sexuales, locomotrices, sociales y anímicos. A continuación se clasifican dichos problemas por categorías:

Trastornos de socialización

El más característico es la conducta agresiva, que puede incluso poner en peligro la vida de personas. En contraposición, la hipersumisión hace al perro un animal temeroso e incapaz de tomar iniciativa alguna. Le siguen los ladridos excesivos, muy molestos y problemáticos en el entorno social.

Eliminación indiscriminada de excrementos

El can defeca en lugares prohibidos dentro de la casa o en otros sitios. También emite micciones involuntarias debido a la excitación o marca zonas con su orina (especialmente los machos).

Hábitos alimenticios anormales

La mascota come compulsiva y excesivamente, come heces (coprofagia), hierbas desconocidas o materia no comestible. Todo ello tiene su explicación y su tratamiento.

Trastornos de conducta sexual y reproductiva

Algunas manifestaciones son comerse a sus cachorros (infantofagia), la pseudo gestación e intentar ‘montar’ a las personas; son cuestiones que el especialista tratará.

Alteraciones locomotrices

Entre estas alteraciones está el correr en círculos, movimientos repetitivos sin motivo aparente, excavación compulsiva, y el escape y vagabundeo; estos malos hábitos deben corregirse a tiempo.

Trastornos anímicos

Incluyen los miedos de toda índole (ejemplo: a quedarse solo, a los petardos), la hipersensibilidad, hiperactividad y depresión. Destacan el comportamiento destructivo (como masticar o arañar objetos hasta destruirlos), la ansiedad, traumas y fobias.

¿Por qué ocurren los problemas de comportamiento en el perro?

Las causas por las cuales el perro presenta trastornos de conducta son muy diversas. Desde no haber sido socializado adecuadamente hasta traumas por experiencias negativas.

Educación del labrador

Es muy frecuente que en el período cuando el can debió ser socializado, entre las primeras 3 y 12 semanas de vida, los mismos propietarios hayan reforzado conductas incorrectas. Por ejemplo, aplaudir sus travesuras, o lo contrario, es decir, castigar en exceso.

El caso es que esas primeras semanas son el período ideal para educar a la mascota. Es cuando se le enseña a respetar límites, y se le puede dotar de un carácter equilibrado a través de la autoridad, la paciencia y el cariño del amo.

Qué hacer ante los trastornos en el comportamiento de tu perro

Lo primero que debe hacerse es acudir al veterinario. Este profesional está capacitado no solo para tratar enfermedades, sino para ayudar a proveer de calidad la relación entre amo y mascota. Puede hacerlo tratando él mismo el problema o remitiéndolo a un psicólogo o etólogo.

Conducta en perros

Otra opción que puede funcionar es la de acudir a un adiestrador. Por ejemplo, si se está seguro de que la solución es que el perro sepa obedecer instrucciones. Mediante técnicas reconocidas, el adiestrador tiene la capacidad de potenciar conductas positivas y de eliminar o reducir las negativas.

Cuando el problema reviste demasiada importancia para la salud del animal y para la calidad de la convivencia en el hogar, hay que buscar la ayuda del veterinario. Lo primero que el profesional hará será descartar el padecimiento de alguna enfermedad, ya que muchas conductas inapropiadas tienen esa causa.

El veterinario está facultado para indicar terapia farmacológica en caso de enfermedad física o psicológica. Si lo considera necesario, lo remitirá a otro especialista.

El importante papel del propietario

El éxito del tratamiento para restaurar el buen comportamiento del perro dependerá del amo y de su compromiso con su bienestar. Hay que recordar la importancia de los refuerzos positivos, en lugar de los castigos. El amor y la paciencia con que lo lleve a cabo garantizará resultados positivos.

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