Principales cuidados de un perro anciano

Yamila · 4 agosto, 2017

Al igual que sucede con las personas, los animales también envejecen. Y, con el paso de los años, necesitamos prestarles más atención. En el siguiente artículo te contamos cuáles son los principales cuidados de un perro anciano para que pase su última etapa de la mejor forma posible.

Guía de cuidados de un perro anciano

Cuando el animal cumple los 10 años, ya se puede considerar que ha entrado en la vejez. Sucede incluso aunque se vea todavía joven y enérgico. Poco a poco, su cuerpo, sus hábitos y sus movimientos cambiarán. Caminará más lento, comerá menos y se pasará más horas durmiendo.

Durante esta última etapa de su vida (aunque pueda llegar a los 15 años), las modificaciones en su comportamiento van de la mano d lo que muestra su exterior. También los perros ancianos tiene canas, sufren artrosis y sus sentidos comienzan a mermar.

Nuestra misión como dueños es que los efectos de la edad no sean tan bruscos ni dolorosos. Presta atención a los siguientes cuidados de un perro anciano:

1. Ten cuidado con su alimentación

A partir de cierta edad, las mascotas tienen necesidades nutricionales diferentes. Consulta con el veterinario sobre la mejor dieta que puedas ofrecerle. Seguramente tendrás que cambiarle el pienso a uno bajo en grasas, o específicamente para perros “senior”. Ambos tienen menos calorías y suelen ser más blandos (especial para cuando comienzan a perder los dientes).

Si observas que tu canino no bebe demasiada agua, puedes mezclarle al pienso un poco de caldo o leche (que además evitará que sean difíciles de morder). Otra opción es darle comida húmeda. No le des nada que requiera roer con los dientes, porque serán cada vez más débiles. Nada de huesos ni golosinas.

2. Analiza su físico

Un perro anciano no debería estar obeso. El sobrepeso puede ocasionar muchas enfermedades y problemas en sus huesos y músculos. También puedes consultar con el veterinario si ves que baja de peso muy rápidamente.

3. No te olvides del ejercicio

Mientras su cuerpo y su estado de salud lo permitan, es muy bueno para un perro anciano que realice ejercicio leve. Las salidas al parque o a dar la vuelta manzana lo benefician también en lo social (al estar en contacto con otros perros). Es fundamental adaptar la rutina a su situación llevándole a paseos más cortos (que no excedan los 30 minutos) a la mañana o al atardecer.

4. Ten en cuenta sus limitaciones

A medida que pasan los años, las mascotas van perdiendo su sentido de orientación, su olfato, su vista, su oído y hasta su memoria. Por ejemplo, puede pasar que el animal no sabe dónde está su cama o su comedero, que no reconozca a algunas personas, que se “olvide” que estaba comiendo, o que no oiga cuando lo llamas. Sé paciente y ayúdale a que su vida sea más agradable.

5. Ámalo sin medida

Otro de los cuidados de un perro anciano está relacionado al afecto que debemos ofrecerle a ese ser tan especial que nos ha hecho compañía durante tantos años. Si bien las mascotas a cierta edad comienzan a ser más independientes, e incluso huraños, no debemos dejar de mimarle, incluso más que cuando era cachorro o joven. No interrumpas sus horas de sueño, evita la música fuerte, dile a tus hijos que jueguen en el jardín… Pero no lo dejes de lado ni te olvides de él ni por un segundo.

6. Aumenta las visitas al veterinario

Se aconseja llevar al perro al médico una vez al año. Sin embargo, en la adultez, las citas pueden ser menos espaciadas, sobre todo si el animal tiene alguna dolencia. Los principales problemas que sufren las mascotas ancianas (además de la pérdida de sus sentidos) son la artritis, la displasia de cadera, la gingivitis, la insuficiencia renal, la diabetes y la incontinencia urinaria. El especialista te dirá cuáles son los mejores tratamientos en su caso particular.