La cirugía de cataratas en los perros

Antonia Tapia · 23 febrero, 2015

Las cataratas son la principal causa de discapacidad visual en los perros. Sin embargo, esta dificultad se puede mejorar mediante la extirpación quirúrgica de la lente anormal y en su lugar se sustituye por una lente artificial.

¿Qué son las cataratas?

Una catarata es la opacidad de la lente que se encuentra en el ojo. La función de esta lente es enfocar los rayos de luz en la retina. Sin embargo, las cataratas impiden el alcance de esa luz disminuyendo en gran manera  la visión. Las cataratas avanzadas son la principal causa de ceguera en los perros.  No obstante, los dueños de mascotas pueden reconocer que su fiel amigo padece cataratas, porque detectan  en su ojo un aspecto turbio, de color blanco-azul.

Las cataratas en los perros son el resultado de un defecto heredado genéticamente. Muchos canes de raza están predispuestos a padecer cataratas hereditarias, las cuales pueden desarrollarse en el nacimiento o a mediana edad. Los perros afectados con cataratas hereditarias, no deben utilizarse con fines de reproducción.

Las cataratas también se encuentran asociadas a la diabetes, a la ancianidad o traumas y trastornos en la retina. Dependiendo de la causa, las cataratas pueden o no progresar, desencadenando una ceguera total. La tasa de progresión es a menudo predecible y puede ser determinada por un examen a fondo, realizado por un oftalmólogo veterinario.

¿Cómo se tratan las cataratas en los perros?

torsion gastrica perros

En la actualidad el único tratamiento eficaz para las cataratas se realiza a través de la extirpación quirúrgica de la lente defectuosa. La eliminación de la lente se realiza bajo anestesia general al hacer una incisión en el ojo. Para ello, se utiliza equipo especial para fragmentar y retirar el material cristalino enfermo. En la mayoría de los casos, una lente intraocular artificial se implanta para reemplazar el cristalino enfermo.

Para eliminar las cataratas no se usa láser. La cirugía se recomienda generalmente cuando las cataratas causan disminución de la visión, o para las cataratas progresivas donde se prevé la pérdida de la vista. Las tasas de éxito quirúrgico para las cataratas en la etapa temprana son más altas que para las cataratas avanzadas que han estado presentes durante meses o años.

Para evaluar la intervención quirúrgica, un oftalmólogo veterinario ordenará un examen ocular para detectar otros trastornos de la visión. También realizará muestras de sangre y orina para  determinar el estado general de la salud del perro. Además efectuará una evaluación de ultrasonido del ojo y una prueba de diagnóstico especial llamada ERG, para detectar cualquier trastorno de la retina que podrían interferir con un resultado exitoso.

Después de la cirugía, al perro se le deberá proteger sus ojos por dos semanas. El ejercicio y la actividad del perro deben ser restringidos para evitar lesiones en el ojo.

¿Cuáles son los riesgos y complicaciones de la cirugía de cataratas?

perro enfermo

La tasa de éxito de la cirugía no complicada de cataratas es de aproximadamente el  95%. El resultado puede variar, dependiendo de la  salud general del ojo. Tras el examen y ensayo, el oftalmólogo evaluará los riesgos y beneficios de la cirugía con el propietario, para ayudar a determinar la mejor decisión para el perro.

Sin embargo, existen  algunos riesgos inherentes, como sucede con cualquier procedimiento quirúrgico que se efectúa bajo anestesia. Los propietarios deben analizar estos riesgos con su veterinario.

La tasa de complicaciones después de la cirugía de cataratas es de aproximadamente 5%. Cuando un ojo sufre de una complicación, por lo general significa que el perro no recupera la visión. Algunas complicaciones pueden requerir tratamiento médico a largo plazo o incluso una cirugía adicional para corregir el problema.

En una operación de cataratas las complicaciones importantes incluyen el desprendimiento de retina, que es una condición donde la retina se separa del tejido subyacente. Desprendimiento de retina total,  provoca la pérdida de visión, pero a veces es posible corregir esta complicación por medio de una intervención quirúrgica.

Inflamación excesiva o uveitis, es un problema potencialmente serio. Los pacientes con inflamación del ojo antes de la cirugía son más propensos a desarrollar este problema.

El glaucoma se refiere a una presión intraocular que supera el nivel normal. Algunas razas de perros están predispuestos al glaucoma y pueden ser más propensos a desarrollarlo después de la cirugía. El tratamiento médico y quirúrgico a menudo  puede controlar esta complicación.