Incontinencia urinaria en perros

Yamila · 2 febrero, 2018
Esta suele estar relacionada con la vejez, la obesidad, las razas grandes o las hembras recién esterilizadas, si bien cualquier can puede presentarla por graves motivos; los tratamientos son variados, y pueden ir desde la ingesta de medicamentos hasta la cirugía

Cuando nuestra mascota no puede ‘aguantar’ las ganas de orinar puede deberse a algún problema en su vejiga. Por ello, es muy importante aprender sobre la incontinencia urinaria en perros: cuándo aparece, cuáles son las causas y cómo tratarla. En este artículo encontrarás información valiosa al respecto.

Causas y síntomas de la incontinencia urinaria en perros

Este problema puede presentarse como ‘fugas’ pequeñas de orina en diversas ocasiones hasta micciones involuntarias de grandes cantidades. Si bien la incontinencia urinaria en perros es más habitual en ancianos, razas grandes y hembras esterilizadas, cualquier ejemplar puede sufrirla en algún momento de sus vidas.

Como primera medida, es muy importante identificar los síntomas de este problema más allá del escape involuntario de orina en el animal. Por ejemplo, presta atención si tu mascota se lame excesivamente la zona genital, si el área que va desde el abdomen inferior a las patas traseras está continuamente húmedo, o si hay inflamación o enrojecimiento alrededor de la vulva o el pene del perro.

Además, es bueno que eches un vistazo a los objetos personales del can, ya que es habitual encontrar manchas de orina o pequeños charcos en su cama, mantas, juguetes o accesorios. No siempre habrá olor fuerte después de este tipo de micción. Por eso, es preciso conocer las causas principales de la incontinencia urinaria en perros: tanto la obesidad como la vejez son las más frecuentes, pero no las únicas.

Incontinencia urinaria en perros: síntomas

Si bien la mayoría de los canes no desarrollan ningún problema o efecto secundario tras la castración, algunas hembras pueden presentar escapes temporales de orina después de ser esterilizadas. Esto se revierte cuando el animal aprende a controlar nuevamente los músculos de la vejiga.

–Otros de los posibles detonantes de la incontinencia urinaria en perros son:

  • Los desequilibrios hormonales
  • Las lesiones en la médula espinal
  • Las infecciones urinarias
  • Los trastornos en la próstata (en machos)
  • Defectos de nacimiento
  • El síndrome de la vejiga hiperactiva

Finalmente, debemos tener en cuenta a qué raza pertenece nuestra mascota, porque este problema se diagnostica con mayor frecuencia en los bobtail, el doberman, el cocker spaniel y el pastor alemán.

Tratamiento de la incontinencia urinaria en perros

Apenas determines que tu mascota padece un problema de incontinencia urinaria –o tengas la sospecha de que lo sufre– el paso inmediato es llevarle a la consulta con el veterinario. El profesional se encargará de revisarle y determinar la causa de las micciones involuntarias.

Incontinencia urinaria en perros: tratamiento

Probablemente incluya diversos exámenes físicos, análisis de orina y urocultivo para determinar si existe algún tipo de infección. En el caso de que el animal beba mucha agua, y por eso no pueda aguantar las ganas de orinar, también podrá pedir un análisis de sangre para descartar que se trate de alguna enfermedad que aumente la sed, como por ejemplo la diabetes.

Otras pruebas adicionales pueden ser la ecografía abdominal y la radiografía, con el fin de evaluar algún tipo de lesión a nivel abdominal u óseo.

La incontinencia urinaria en perros se puede tratar con medicamentos específicos, y en algunos casos con estrógenos como el estriol, los cuales se ‘encargan’ de cerrar el paso de la orina por la uretra. Sirve para los casos de hembras después de la esterilización.

Un tratamiento no hormonal empleado por los veterinarios es el que incluye fenilpropanolamina, que fortalece el cierre del esfínter uretral. Todos ellos son por vía oral (pastillas o gotas). Si nada de ello funciona, el médico puede indicar inyecciones de colágenos o practicar una cirugía.

Para evitar que nuestro perro orine en cualquier sitio, tenga una enfermedad o no, podemos colocar más mantas o toallas en su cama, pasearle con mayor frecuencia y colocarle pañales especiales. No podemos olvidarnos, además, de garantizar la higiene para prevenir infecciones o enrojecimiento de la zona genital.