La importancia de la salud dental en el gato

13 Enero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez
La salud dental en gatos suele menospreciarse, pues los felinos son expertos en enmascarar su dolor y emociones negativas. Por ello, hasta el 90 % de los felinos presentan patologías orales durante su vida.

El gato es un animal que, a pesar de llevar cientos de años domesticado, sigue presentando un fuerte instinto de supervivencia. Por ello, estos felinos son excelentes a la hora de enmascarar dolores y patologías. Tener en cuenta la salud dental en el gato es esencial, pues muchas veces, cuando se detecta un problema, ya es tarde para abordarlo.

En la naturaleza, los felinos normalmente utilizan elementos como huesos o hierba para limpiar sus dientes, pero en entornos cerrados estos no están disponibles. Por ello, es la labor del tutor mantener su integridad fisiológica y bucal mediante chequeos y limpiezas periódicas.

Patologías asociadas a una mala salud en gatos

La mejor forma de entender la importancia de la higiene bucal en gatos es explorando qué pasa cuando no se cumple. Por desgracia, portales como VCAhospitals estiman que hasta el 70 % de los gatos mayores de 3 años de edad sufren problemas dentales, pues muchos tutores no suelen prestarle importancia a la integridad oral del felino.

Hay 3 enfermedades que son claves en este apartado: gingivitis, periodontitis y reabsorción de los dientes. Te contamos las particularidades de cada una de ellas en las siguientes líneas.

Los dientes de un gato.

Gingivitis

Por desgracia, se estima que hasta el 85 % de los gatos mayores pueden llegar a presentar alguna variante de esta patología u otras similares. La gingivitis consiste en una inflamación de las encías que rodean a los dientes y puede ser leve o severa.

Esta condición sucede, a menudo, por una falta de higiene bucal y la acumulación de placa bacteriana. Si esta no es regularmente eliminada de la superficie de los dientes del gato, las bacterias que componen la placa migran al lugar de inserción de la encía, lo que hace que esta se inflame como método de respuesta inmune.

Periodontitis

Se trata del siguiente paso a la gingivitis. Cuando esta última no se trata y se ignora aparece la periodontitis, una patología que en los casos más graves no puede resolverse.

A medida que la saliva entra en contacto con la placa bacteriana alojada en los dientes, se va formando el característico sarro. Cuando este se acumula y las bacterias alcanzan los tejidos y los huesos bucales del gato, la mascota suele presentar dificultades para tragar, dolores continuos y una marcada hinchazón facial.

En este punto, las bacterias han colonizado tejidos internos del animal. Suele requerirse un tratamiento veterinario con anestesia general.

Reabsorción dental

Bajo cada uno de los dientes del gato existe una pulpa dental, la cual está compuesta por vasos sanguíneos, canales linfáticos y terminaciones nerviosas. Esta serie de tejidos —comunicados con el resto de sistemas del animal— se encuentran rodeados de una sustancia de naturaleza ósea conocida como dentina, que forma parte del diente.

Cuando la dentina se destruye de forma paulatina e irreparable, estamos ante un cuadro conocido como reabsorción dental felina. Por desgracia, el 20-60 % de los gatos sufren esta patología cuando cruzan la línea de los 5 años de edad, aunque la causa a día de hoy sigue siendo desconocida.

Evitar que el gato sufra dolores asociados y restaurar la cantidad de dentina perdida son los únicos tratamientos ante este cuadro clínico.

En la prevención está la clave de la salud dental del gato

Como habrás podido leer, realmente los gatos sufren muchas más patologías bucales de lo que en un principio se cree. El hecho de que no se quejen abiertamente no significa que sufran menos pues, como hemos dicho, son depredadores expertos en camuflar el dolor y la debilidad.

La mejor forma para prevenir estas enfermedades es el cepillado dental diario con material específico para gatos. De todas formas, si esto no fuera posible por el carácter del felino, debes estar atento a los siguientes signos:

  • Falta de acicalamiento. Esto se traduce en un aspecto desaliñado en el pelo del gato.
  • Halitosis o mal aliento.
  • Babeo de cualquier tipo. Si bien esta conducta es típica en perros, en gatos suele indicar una enfermedad.
  • Dolor al comer.
  • Intentos de rascado en la zona oral.
  • Encías sangrantes.
  • Pérdida de apetito y bajada de peso.

Ante cualquiera de estos signos clínicos, la única opción es acudir al veterinario. Es posible que tu gato sufra una gingivitis o periodontitis y, en ciertas ocasiones, se requiere un tratamiento quirúrgico bajo anestesia general para solucionarlo. Ante infecciones bacterianas, cada segundo cuenta para salvar la vida del animal.

Un gato con un cepillo de dientes.

Resulta impactante conocer que el 50-90 % de los felinos con 4 años de edad o más sufren algún tipo de enfermedad bucal. Es necesario que los tutores tomen conciencia de la importancia de la salud dental del gato, pues es tan importante como la de humanos o perros.

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