La importancia del kril en los ecosistemas oceánicos

5 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
El kril es llamado la 'piedra angular' del ecosistema oceánico, y es que son los crustáceos más abundantes del mundo y forman la dieta básica de muchos animales como focas, ballenas, peces, calamares, pingüinos y otras aves marinas

El término kril se usa para describir cerca de 86 especies de crustáceos que habitan en ecosistemas oceánicos. Se les conocen como los eufásidos y constituyen parte del zooplancton que consume directamente el fitoplancton marino.

De entre ellas, las más conocidas –por estar sujetas a la pesca comercial– son el kril antártico, el kril del Pacífico y el kril del norte, que corresponden mayoritariamente a las especies Euphausia superba, Euphausia pacifica y Meganyctiphanes norvegica, respectivamente.

Los eufásidos del kril en su estado adulto miden entre 5 y 12 centímetros de longitud. En el estadio temprano, las formas larvarias de kril se consideran generalmente parte del zooplancton marino.

En la unión está la fuerza del kril en los ecosistemas oceánicos

Un rasgo del kril, quizá el más importante en términos ecológicos, es su naturaleza gregaria. A medida que estos crustáceos van alcanzando su forma adulta, comienzan a agruparse en enormes escuelas o enjambres.

Enjambre de kril

La extensión que alcanzan estas concentraciones puede variar mucho. Se han registrado enjambres que van desde algunos metros cuadrados hasta los 300 kilómetros cuadrados de superficie. Sin contar con las bacterias, los enjambres que se extienden por kilómetros en todas direcciones representan la biomasa más grande del planeta.

La biomasa del kril en los ecosistemas oceánicos, ¿por qué importa?

Recordemos que una cadena alimenticia es una red lineal de eslabones que se inicia con organismos productores o autótrofos. Tal es el caso de las especies del fitoplancton marino con clorofila, que usan la radiación del sol para producir su alimento.

La cadena progresa a medida que los organismos autótrofos se constituyen en el alimento de organismos herbívoros. Este es el caso del fitoplancton que sirve de alimento al kril. Este nuevo eslabón, a su vez, sirve de sustento a otros seres vivos, hasta llegar a las especies depredadoras, como un león, un oso pardo o el hombre.

Finalmente, la cadena culmina con la participación de especies detritívoras que degradan los residuos orgánicos. Algunas de estas especies son las lombrices de tierra. El final de la cadena también cuenta con especies descomponedoras –el microbioma– que incluye a hongos o bacterias.

Las cadenas alimenticias ineludiblemente relacionan entre sí a todos los organismos vivos a través de los alimentos que consumimos. Cada nivel de una cadena alimenticia representa un nivel trófico diferente.

Abundancia y distribución

Como se apuntó arriba, la biomasa del kril puede ser la más grande entre todas las especies animales multicelulares en el planeta. Así, los expertos opinan que el kril en los ecosistemas oceánicos representa a los animales más abundantes y exitosos en la Tierra.

El kril es exclusivamente marino y se distribuye a lo ancho de los océanos del mundo, comúnmente hasta una profundidad de hasta 200 metros de profundidad. Su gradiente de distribución se asocia frecuentemente a las características térmicas de las columnas de agua.

Adicionalmente, su presencia también se asocia a otras características particulares del ecosistema oceánico, como pueden ser las zonas de afloramiento. Se conoce como afloramiento al ascenso de masas profundas de agua –ricas en minerales y nutrientes– provenientes de la zona abisal del océano hacia la superficie marina.

Kril en uno de los ecosistemas oceánicos

El kril tiene la capacidad de desplazarse grandes distancias verticalmente. La mayoría de las veces los enjambres de kril permanecen sumergidos en el agua durante el día y solo salen a la superficie por la noche.

Fundamentalmente para su alimentación, muchas especies realizan pronunciadas migraciones verticales diarias, y es que se desplazan a menudo más de 200 metros durante la noche. No se sabe por qué los enjambres se ven ocasionalmente en la superficie durante la luz del día.

Los expertos esperan que la información detallada de sus desplazamientos verticales diarios pueda proporcionar datos para entender mejor su papel en los ciclos biológicos del ecosistema oceánico.

Importancia económica del kril en los ecosistemas oceánicos

El kril constituye una reserva de grandes cantidades de oligoelementos, vitamina A, varias vitaminas del complejo B y ácidos grasos esenciales. La pasta de kril, o componentes derivados del kril, se pueden utilizar como alimento para animales y en las dietas terapéuticas para los humanos.

Su mayor importancia es ecológica, pues el kril forma parte importante de la dieta de muchos animales. Y es que es el alimento de ballenas, focas, innumerables especies de peces, pájaros y, en menor medida, el hombre.

Así, cualquier factor que provoque una disminución en la población de kril en los ecosistemas oceánicos puede tener efectos de gran alcance en el ecosistema oceánico. Por ejemplo, la disminución de especies de fitoplancton consumidas por el kril puede acarrear la disminución de la población de otras especies marinas que se alimentan de kril o indirectamente de otras especies de la misma cadena trófica.

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  • Nogueira, E., Batleb, J. M., Cabala, J., González-Nuevoa, G., Revillaa, R., Álvareza, E., & Buenoa, J. (2008). Accumulation of northern krill (Meganyctiphanes norvegica) in a convergence zone at the Cap Breton Canyon (southern Bay of Biscay). Revista de Investigacion Marina, 3, 225-226.