El hipocampo: un ‘caballito’ en el mar

Físicamente podría decirse que este animal es una especie de mezcla de diversos ejemplares, pues es un pez que presenta la cabeza y el hocico de un caballo, la cola prensil de un mono, la bolsa de un canguro y los ojos de movilidad independiente de un camaleón; habita en las aguas tropicales tibias y calientes

Su nombre deriva de dos términos griegos: hippos –que quiere decir caballo– y kampos, que significa monstruo de mar. En este artículo te contaremos todo sobre el hipocampo, un animal realmente fascinante.

Características del hipocampo

Con más de 50 especies conocidas, el hipocampo es un pez muy diferente a los demás. Para empezar, porque su cuerpo se mueve de forma ‘vertical’ como si estuviese parado y se impulsa con la aleta dorsal (en la espalda) ayudándose de las aletas pectorales (detrás de la cabeza).

En vez de tener una aleta anal como los demás peces, el caballito de mar cuenta con una cola prensil enrollada como espiral, que le permite aferrarse a las plantas subacuáticas y a los corales.

Otras de las características de la especie: está recubierto de una especie de ‘armadura’ de anillos o placas gruesas y se puede mimetizar cambiando de color entre las algas. Esto es fundamental para huir de los depredadores, puesto que este animal de no más de 30 centímetros de longitud –las especies más pequeñas solo 14 milímetros– es de nado lento.

A su vez, su forma de respiración es a través de branquias, se comunica con los demás mediante ‘chasquidos’ que produce moviendo la cabeza –como si fuese un caballo brioso– y cuenta con fosas nasales que filtran el agua.

Hábitat y alimentación del hipocampo

Habita aguas tropicales poco profundas, y de temperaturas tibias y calientes, entre corales, tanto del océano Atlántico como del Indo-Pacífico y en el mar Rojo.

Hipocampo o caballito de mar: hábitat y alimentación

En cuanto a su alimentación, los caballitos de mar son depredadores de invertebrados pequeños y se apoyan en sus ojos de movilidad independiente para reconocer a las presas. El hocico alargado y un rápido movimiento de la cabeza les permite ‘succionar’ la comida y tragarla entera, ya que no poseen dientes.

Debido a que su estómago es muy pequeño tienen que consumir grandes cantidades de comida casi todo el tiempo.

La reproducción del hipocampo

Sin lugar a dudas, una de las razones por las cuales el hipocampo es más conocido en el mundo entero es por su reproducción ‘contraria’ por llamarla de alguna manera.

Todo comienza de la siguiente manera: cuando la temperatura del agua aumenta, un macho y una hembra realizan un baile ceremonial entrelazando sus colas y, tras 20 minutos, se produce la fecundación (externa).

Hipocampo o caballito de mar: reproducción

A partir de ahí, empieza lo diferente y extraordinario de esta especie: la hembra trasplanta los huevos en el ‘vientre’ del macho para que se desarrollen y queden bien protegidos. Todo este proceso dura apenas seis segundos y tiene como objetivo garantizar la monogamia genética; la camada fue producto de la unión de esos dos seres únicamente.

La gestación puede durar entre 10 días y 6 semanas, según la especie de hipocampo y la temperatura del mar. Una vez transcurrido ese tiempo, el macho se aferra con la cola en algún objeto del suelo marino y contrae el cuerpo para liberar a las crías. Puede estar varias horas ‘pariendo’ y los alevines son idénticos a sus padres, pero de máximo 11 milímetros de largo.

Durante los primeros días, estos bebés –cada camada puede ser de 10 a 400– entran y salen de la bolsa de vientre del padre según si hay algún peligro o no.

Sin dudas, el caballito de mar es una mezcla de varios animales al mismo tiempo: cabeza y hocico de caballo, ojos de camaleón, bolsa en el vientre como el canguro y cola prensil como el mono… ¡Y además se mueve erguido como una persona al sostenerse por la columna vertebral!

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