Si no te gustan los gatos es porque no los conoces

Mirada de gato

Indiferentes, altaneros, interesados. Y hasta traicioneros o egoístas. Estos son algunos de los adjetivos con los que ciertas personas suelen calificar a los mininos. Pero lo cierto es que si no te gustan los gatos, es porque no los conoces. Desde Mis Animales te invitamos a darles una oportunidad a estos maravillosos felinos domésticos. Esperamos convencerte.

Apuntes para desentrañar el origen de la mala fama de los gatos

¿De dónde viene esta supuesta mala fama gatuna? Una probable explicación está en esa cuestión tan humana de mirarse el ombligo, medir todo con su vara y creerse superior.

Y claro, los mininos no esperaron a ser domesticados por el hombre. Ellos eligieron vivir junto a él.

Y, si hilas más fino, hasta podría decirse que los gatos domesticaron a los humanos, y no al revés. Pero ese es tema para otro artículo.

Entonces, si lo piensas bien, para el ego del Homo sapiens no debe haber sido nada divertido que una especie considerada inferior hiciera su voluntad, y no la de él. Y eso seguro que queda guardado en algún sitio, y a veces aflora.

Si no te gustan los gatos, es probable que no te hayas permitido la oportunidad de conocerlos. Haz la prueba y después nos cuentas si cambiaste de opinión.

Esa manía humana de comparar a los mininos con los perros

Siguiendo con este razonamiento, llegamos al perro. El considerado mejor amigo del hombre muchas veces es utilizado como comparativo a la hora de denostar a los mininos.

Y allí creemos que reside un error. ¿Por qué habría que compararlos? Son distintas especies, cada una con sus características y particularidades.

Por eso, los canes no deberían ser un punto de referencia para medir las virtudes o defectos de los felinos domésticos. Sin embargo, a quienes no les gustan los gatos, suelen no dudar ni un instante en señalar todo lo bueno del perro, y que, según ellos, los Felis catus no poseen.

Un animal que se relaciona de igual a igual con los humanos

Pero, en tren de polemizar, se podría decir que lo que algunos humanos buscan en los perros es que los miren como si fueran dioses a los que hay que adorar y complacer siempre, y que les demuestren su devoción con constantes movimientos aprobatorios de cola. Y que, además, cumplan a rajatabla sus órdenes.

Estas actitudes no las encontrarás ni de casualidad en los gatos. Y allí -en lo que algunos les reprochan- reside, para muchos, la gran virtud de estos pequeños felinos.

Los mininos se van a relacionar contigo de igual a igual. No esperes que te rindan pleitesía. Eso sí, cuando elijan quererte, te demostrarán su afecto sin tapujos. Pero solo cuando tengan ganas. No cuando tú quieras. ¿Te cuesta soportar tanta insolencia felina, humano altanero?

¿Estás tan seguro de que no te gustan los gatos?

Así que si aceptas estas reglas de juego, y te permites conocer el maravilloso universo gatuno, es seguro que no te arrepentirás.

Pero más allá de algunas características comunes, puede decirse que cada minino es un mundo al que vale la pena descubrir. Por ejemplo:

  • Algunos son más tranquilos, otros más traviesos.
  • Unos quieren estar en tu regazo o en tus brazos buena parte del día, y otros evitan el pegoteo y prefieren caricias en dosis más moderadas y repartidas.
  • Están los que reclaman tu atención, por ejemplo, sentándose sobre el ordenador o el periódico que intentas leer.
  • Hay los que te buscan para jugar a correr y esconderse, y los que te reciben felices cuando llegas a casa, salvo que estén tomando una cómoda siesta.

Y todos encuentran la forma de hacerte saber lo que quieren y de que hagas lo que te piden.

Detalles para lograr una buena convivencia con un gato

El tema de las uñas y los arañazos puede ser otro argumento de aquellos a los que no les gustan los gatos. Pero, salvo que se encuentre muy asustado o se sienta amenazado, es poco probable que un minino te lastime.

El olor a pis y los maullidos y peleas en la época de celo son temas de fácil resolución con la castración. Además, de esta manera se impide que el animal se escape y los consabidos peligros que ello conlleva.

Después están las ventajas. Entre ellas:

  • Son relativamente fáciles de cuidar.
  • Pueden adaptarse a una vivienda pequeña.
  • No hay que sacarlos a pasear para que hagan sus necesidades, ya que hacen sus necesidades en la bandeja sanitaria.

Atrévete a incorporar a un minino a tu vida

Entre las múltiples y buenas razones de elegir un gato como mascota, también está la de que contribuyen a cuidar tu salud, tanto física como mental. Un minino te quita el estrés y te hace sentir mejor y más feliz.

Así que, humano, bájate de tu pedestal y date lo oportunidad de conocer a estos animales sumamente inteligentes.

Cuando lo hagas, no podrás dejar de quererlos, y poco te importará si a veces no responden a tu llamada o se niegan a aprender un truco.

Imagen principal cortesía de Gabriel Vasquez.