El primer celo de tu mascota: ¿cómo afrontarlo?

Alba Muñiz · 17 marzo, 2016

Si tienes una perrita o una gatita debes tener muy en cuenta que más temprano que tarde tendrás que afrontar su primer celo. ¿Cómo hacerlo? Pues con tranquilidad, tomándolo como el hecho natural que es. Pero para esto debes contar con la información necesaria al respecto.

Infórmate bien antes de que tu mascota tenga el primer celo

El celo en las mascotas es una cuestión que suele generar dudas, ya que existen algunos mitos sobre el tema. Por eso es esencial que te asesores bien y obtengas todas las respuestas a tus consultas.

Si las explicaciones que te da el veterinario no te alcanzan o satisfacen, ten en cuenta que siempre es bueno contar con una segunda opinión. E incluso con una tercera.

Y, más allá de que decidas o no esterilizar a tu mascota, lo importante es cuidarla para que no quede preñada tan pequeña. Que las gatas o las perras tengan su primer celo no significa que su cuerpo haya alcanzado el desarrollo óptimo para convertirse en madres.

El primer celo de tu mascota debes afrontarlo con suma tranquilidad, ya que se trata de un hecho natural. Contar con información previa te ayudará a manejar mejor la situación.

El primer celo en las perras

ciclo reproductivo de las perras

Las perritas suelen tener su primer celo entre los 6 y los 10 meses, dependiendo de su tamaño. Recuerda que las razas pequeñas son las que maduran antes.

Entre los signos que delatan que tu mascota está en celo, podemos señalar:

  • Hinchazón y enrojecimiento de la vulva.
  • Sangrado (se presenta como goteo).
  • Lamido constante de la zona genital.
  • Inflamación leve en las glándulas mamarias más cercanas a las patas traseras.

Además, la peludita se pondrá más cariñosa y demandante de atención.

Otros datos sobre el celo de las perras

  • El período de sangrado puede durar entre 3 y 21 días, ya que ningún animal es igual a otro. Y si te preguntas si puedes bañar a tu perra en estas circunstancias, la respuesta es afirmativa.
  • En el caso de que te incomode que manche el piso o los sillones con sangre, hay a la venta unas braguitas para perras en esta situación. En todo caso, consúltale al veterinario si el uso de esta prenda puede ocasionarle algún inconveniente a tu peludita.
  • Lo más importante es que tu mascota no quede embarazada durante su primer celo. Así que limita sus paseos o sácala en horarios en que no haya demasiados perros a la vista con deseos de convertirla en madre. Y ni se te ocurra soltar su correa.

Información sobre el primer celo en las gatas

Las mininas presentan su primer celo, por lo general, entre los 6 y los 9 meses. Pero las razas de pelo corto suelen ser más precoces que las de pelaje largo.

El celo de las gatas no tiene signos físicos que puedas detectar fácilmente. Pero lo reconocerás sin problemas por el comportamiento. Por ejemplo:

  • Se muestra muy activa y afectuosa.
  • Puede llegar a orinar más, marcando territorio.
  • Emite maullidos –altos y breves, que aumentan en intensidad a medida que el celo avanza- para llamar a los machos.
  • Se frota contra personas y objetos –sobre todo con su cara- para realizar un marcaje con las glándulas que tiene su cabeza.
  • Se lame la zona genital.
  • Se revuelca y adopta una posición similar a la de la cópula, con el lomo hundido y la cola desviada lateralmente.

Otros datos sobre el celo gatuno

resfriado de los gatos

  • A diferencia de las perras, que entran en celo aproximadamente cada seis meses, las mininas tienen varios celos durante lo que podríamos llamar su “estación reproductiva”, que en España se extiende entre 6 y 7 meses.
  • Una gata, si no se aparea, tiene una sucesión de celos que duran alrededor de una semana y se repiten cada 10 ó 15 días.
  • El factor que más contribuye a la aparición del celo es la luminosidad del ambiente: es necesario un mínimo de 12 horas de luz. Sin embargo, las mininas que habitan en el interior de una casa, con calefacción y luz artificial, pueden presentar celos incluso en invierno.
  • Cuanto una gatita está en celo produce una sustancia volátil que elimina a través de la vagina. Se trata de las feromonas, que además de atraer a los machos, pueden inducir el celo en hembras cercanas.
  • Es muy probable que si la gata no tiene acceso al exterior, intente escapar en busca de un macho. Es de suma importancia que evites que esto suceda, ya que tu mascota todavía no terminó de desarrollarse como para soportar un embarazo en las mejores condiciones.