Guía para curar las heridas de tu mascota

Salgan a la calle o jueguen en el jardín, nuestras mascotas están expuestas a sufrir daños y con ellos, heridas. Nosotros podemos hacer mucho por ayudarlas. Lo mejor para ello es estar preparado sabiendo cómo curar las heridas que puedan hacerse.

En casa se puede golpear o arañarse con algo; en la calle lo mismo, con el añadido de que otro perro puede morderle o hacerle daño también. Aunque lo más recomendable es ir al veterinario, si la herida no es muy profunda podemos hacer una cura en casa.

Cómo hacer curas de las heridas de nuestro perro en casa

Obviamente para poder realizar una cura de una herida de nuestra mascota en casa, primero debemos saber qué pasos seguir y cómo hacerlo. ¿Por dónde empezar? ¡Te lo contamos!

Saber cuán grave es la herida

Este es el primer paso que debemos seguir. Una herida muy profunda o demasiado grave tiene que ser tratada por un veterinario.

Para saberlo hay que analizar la herida. Aunque esto no será fácil en todos los perros, pues no todos son tranquilos y se quedan quietos para que lo hagamos.

Si debido a la sangre no puedes ver su gravedad, coge una gasa y aprieta un poco la zona para que el liquido se vaya. A la vez la gasa absorberá el exceso de sangre. Así podrás ver la profundidad de la herida y actuar en conformidad.

Limpia la zona

Es posible que para hacerlo tengas que cortarle el pelo que rodea a la herida, pero hazlo con cuidado para no hacerle daño al animal.

Lava la herida primero con agua y jabón para quitar polvo y bacterias que puedan haberse quedado en ella. A ser posible usa agua templada, pues facilitará la labor.

Desinfecta

Ha llegado el momento de aplicar algún producto atópico para desinfectar la herida. Después de lavar con agua y jabón, pon hielo para que la zona se desinflame y para que se relaje un poco y así causar menos daño al animal. No olvides hacerlo con el hielo envuelto en un paño.

Lo mejor es que uses yodo. Nunca le pongas alcohol, pues le escocerá y e posible que tenga una mala reacción.

Después, haz una mezcla de las mismas cantidades de agua y yodo y aplica con una gasa. La gasa es la mejor opción, pues no deja residuos y es limpia. Con esa mezcla aplica sobre la herida tres veces al día.

También puedes usar pomadas, siempre y cuando el animal aguante que se las apliques. Esto acelerará su cura y su cicatrización. Para saber cuál es la mejor para tu mascota, habla con el veterinario, que te aconsejará el mejor producto.

Deja que airee, pero protege las heridas

Normalmente las heridas deben dejarse al aire para que se curen, pues taparlas las hace que se cuezan y no produce ningún beneficio.

Depende de la parte del cuerpo en el que estén las heridas, habrá que impedir que el perro las lama o rasque. Para hacerlo podemos pedir al veterinario que le ponga un llamado “collar isabelino” que no le permitirá tener acceso a ellas.

Curar las heridas de nuestro perro en casa no es complicado si sabemos cómo hacerlo. Solo sigue nuestros consejos y verás que todo irá bien. Solo recuerda que estos consejos son para heridas leves. Si la cosa se agrava o es más seria, lo mejor es que acudas al veterinario y que sea él quien trate a tu mascota.

Usa productos, ya sean desinfectantes o cremas, que no escuezan al animal, pues eso solo potenciará su sufrimiento.