Golpe de calor en mascotas: qué saber

Yamila · 31 julio, 2018
El golpe de calor en mascotas es más habitual que en humanos debido a que ni gatos ni perros tienen glándulas sudoríparas

Los animales sufren los cambios de temperatura tanto o más que las personas. Por ello, como dueños debemos ofrecerles todo lo que necesitan para evitar males mayores. En este artículo te contaremos todo sobre el golpe de calor en mascotas. ¡Protege a tu fiel amigo este verano!

¿Cómo se produce el golpe de calor en mascotas?

Las altas temperaturas pueden tener consecuencias graves para los perros y los gatos, quienes son más sensibles al calor que las personas. Esto se debe a que no tienen la capacidad de regular su temperatura con el sudor: no cuentan con glándulas sudoríparas.

¿Cómo hacen entonces las mascotas para estar bien en verano? Los caninos utilizan el jadeo y las almohadillas de las patas; los gatos mantienen el pelo liso y con saliva.

El golpe de calor en mascotas es más habitual de lo que pensamos, sobre todo cuando además de temperaturas elevadas hay mucha humedad. Estos dos elementos hacen que el animal sufra bastante y, en solo cuestión de minutos, o bien se deshidrate o le falte el aire.

Los cachorros y los ancianos son más propensos a sufrir el golpe de calor, así como también aquellos animales con manto de color negro, los que padecen sobrepeso, las razas originarias de la nieve –por ejemplo, el husky siberiano o el alaskan malamute– y las braquicefálicas, como el bulldog o el pug. En los gatos es necesario prestar mucha atención a las razas sin pelo, como el esfinge.

Síntomas de un golpe de calor en gatos

¿Cómo saber si una mascota está sufriendo un golpe de calor? Es muy importante prestar atención a su comportamiento para darnos cuenta si padece algún tipo de problema:

  • No quiere moverse ni cuando le mostramos un juguete o plato de comida
  • Su respiración es agitada y forzada
  • Presenta la nariz seca y caliente
  • Tiembla o tiene espasmos
  • Deja la lengua fuera
  • Se tambalea cuando intenta levantarse
  • Tiene palpitaciones
  • Su mirada está alicaída
  • No quiere comer
  • Vomita, tiene diarrea o saliva excesivamente

Tratamiento para el golpe de calor en mascotas

No podemos tomar a la ligera el golpe de calor en mascotas, ya que cuando los animales se exponen a temperaturas demasiado elevadas sus sistemas de regulación dejan de funcionar. Esto puede desencadenar que fallen diversos órganos vitales –riñones, hígado o corazón– y las secuelas sean permanentes. En casos más graves, el perro o gato puede morir.

Verano y tu mascota

Por ello, es muy importante como primera medida evitar que nuestra mascota sufra siquiera los primeros signos de golpe de calor. Y si esto sucede, actuar en seguida para reducir los efectos puede determinar si sobrevive. Ten en cuenta estos consejos:

1. Baja su temperatura

Es la primera medida que debes tomar si reconoces signos de golpe de calor. Rocía agua fresca por su cuerpo, usa un abanico o cartón para darle aire, colócalo frente al ventilador o incluso sumérgelo en un recipiente con agua.

Algunos también optan por mojarle las almohadillas de las patas, la nariz, el vientre y la cabeza para reducir la temperatura. Repite este procedimiento cada dos minutos.

2. Ponlo en un sitio tranquilo

Cuando ves que el animal está recuperando poco a poco la vitalidad, que ya bebe agua por sí solo o que intenta levantarse, es momento de trasladarlo a un sitio sombrío, aireado y tranquilo. Por ejemplo, puedes llevarlo al baño de tu casa o a alguna habitación donde no reciba sol directo.

3. Llévalo al veterinario

Una vez que tu mascota ha superado lo peor, es momento de que lo revise un especialista. Mejor sería si el veterinario acude a tu hogar, pero eso a veces no es posible. En cualquier caso, no le obligues a hacer esfuerzos para caminar o moverse y evita medios de transporte que sean un estrés mayor para él o estén mal acondicionados. Si lo llevas en tu propio coche, deja las ventanas abiertas o enciende la ventilación.

Ten mucho cuidado con tu forma de actuar si tu mascota sufre un golpe de calor, ya que muchas veces por querer ayudar empeoras el cuadro. No lo cubras con toallas, no uses agua helada ni lo obligues a comer ni beber.