¿Los gatos pueden comer helado?

Te contamos si los gatos pueden comer helado, una de las dudas más comunes de los tutores en los momentos en los que el calor asfixia a la mascota.

Es común que los tutores se pregunten si los gatos pueden comer helado durante el verano, una época en la que el consumo de este producto aumenta. Seguramente, sin saber si pueden o no ya les has dado a probar un poco de cono o polo a tus mininos, pero antes de volver a hacerlo es mejor que sepas qué ocurre en su delicado organismo cuando comen este tipo de alimentos.

En este artículo exploramos, con argumentos sólidos y fundamentados, si es saludable o no darle de comer helado a los gatos y, de poder hacerlo, cuál es la forma adecuada de brindárselo. Sigue leyendo.

¿Los gatos pueden comer helado?

La respuesta contundente es no. Los helados convencionales hechos para el consumo humano tienen ingredientes que no son saludables para las mascotas. Entre ellos se encuentran grasas y sólidos de la leche, edulcorantes naturales o artificiales, estabilizadores y emulsionantes, frutas, sabores artificiales y agua.

A excepción del agua, casi todos estos ingredientes resultan inadecuados y no deberíamos dejar que nuestros gatos los consuman. El principal motivo es que su organismo no está diseñado para digerirlos, por lo que podríamos generarles afectaciones.

Esto se debe a que, como lo explican expertos, los gatos son carnívoros estrictos, lo que significa que su sistema digestivo no está preparado para procesar de forma óptima alimentos diferentes a la carne en cantidades excesivas. En el entorno salvaje, casi toda su dieta es proteína y grasa de origen animal.

Un gato comiéndose un helado.

Efectos de los helados en los gatos

Aunque se ha normalizado dejarles comer a los gatos alimentos como el helado, hay que tener cuidado y saber cómo actúan estos alimentos en su organismo. Por ello, te contamos cuáles son esos efectos negativos principales de darles helado a nuestros gatos en las siguientes líneas.

“Congela” el cerebro

¿Alguna vez has comido helado o algo muy frío que te haya “congelado” el cerebro? Seguramente tu respuesta es positiva y has pensado en el dolor de cabeza que provoca el acto. Este es un padecimiento al que se le conoce médicamente como ganglioneuralgia esfenopalatina.

Lo que ocurre en el organismo es que las arterias se dilatan a gran velocidad, afectando el nervio trigémino, conocido como el quinto par craneal. Esta área es la encargada de ejecutar funciones relacionadas con la recepción de estímulos bucales y mandibulares, por lo que el impacto se siente también en la boca, la garganta y los nervios circundantes.

Pues bien, esa sensación de dolor y confusión de los sentidos que sentimos los humanos la experimentan también los gatos cuando comen helado u otros alimentos congelados. Esta es una advertencia para no caer en las tentaciones de las redes sociales, en las que se han viralizado videos de gatos comiendo helado. Para muchos la cara que hacen es “graciosa”, pero en realidad es una muestra de dolor.

Provoca trastornos digestivos

Los helados de consumo humano están fabricados con una gran cantidad de ingredientes que no son bien tolerados por el sistema digestivo de los gatos. Esta es la razón por la que se presentan diferentes trastornos digestivos, en especial debido a que la mayoría de felinos son intolerantes a la lactosa.

Estudios explican que la leche de vaca tiene una concentración de lactosa mayor en comparación con la producida por las gatas. Esto quiere decir que, cuando el gato consume esta leche, su organismo presenta problemas para digerirla, dando paso a diferentes trastornos digestivos. Esto también tiene relación con el alto contenido de grasa de los productos lácteos.

Entre los síntomas de los problemas digestivos más frecuentes y que indican que nuestro gato puede ser intolerante a la lactosa, se encuentran los siguientes:

  • Diarrea leve o crónica.
  • Vómitos.
  • Dolor abdominal.
  • Malestar general.

Puede llevar a la obesidad y a la diabetes

Artículos científicos revelan que los gatos, a diferencia de la mayoría de los mamíferos, no identifican el dulce y solo tienen 4 dimensiones gustativas. Esto puede hacer que, si percibe un alto nivel de palatabilidad en el helado, el gato coma más de la cuenta.

Ahora bien, dar de comer helado a los gatos de forma frecuente y en cantidades exageradas puede tener repercusiones en el peso y los niveles de azúcar en sangre, dando paso a un posible cuadro de obesidad y diabetes. Esto provoca muchos más efectos secundarios que un cambio físico, así que debe evitarse a toda costa.

Por otro lado, es necesario identificar qué tipo de edulcorante tiene el helado. El xilitol, un sustitutivo el azúcar que se usa en los caramelos y chicles, puede inducir a la mascota a un estado de hipoglucemia o bajada de azúcar que suele ser mortal en los cuadros más graves.

¿Hay helados que sí pueden comer los gatos?

Entre los ingredientes que tienen los helados y resultan tóxicos para los felinos se encuentran el chocolate, los frutos secos y el café, como confirman estudios. Así que, a groso modo, podemos reafirmar que el helado no es un alimento apto para los gatos.

Sin embargo, tras todo lo expuesto surge una nueva duda: ¿hay helados que sí puedan comer los gatos? La respuesta es afirmativa, pues los tutores pueden preparar helados caseros libres de ingredientes nocivos para sus felinos. Estos deberán presentarse sin lactosa, sin azúcares y sin grasas. A cambio, pueden agregarse trozos de frutas de manzana, pera o papaya.

También se les pueden poner verduras como la zanahoria e, incluso, trozos de proteína de origen animal como hígados, carne o pollo. Puede que estos sabores no sean atractivos para los humanos, pero los mininos los disfrutarán mucho, en especial en temporadas como el verano. Además de funcionar como una recompensa, estos sí aportan nutrientes.

Para evitar que se presente el efecto del “cerebro congelado”, se recomienda sacar los helados y dejarlos aclimatar un poco. También es una buena idea ponerlos en un juguete interactivo que lleve al animal a trabajar para obtener el alimento, pues así se sentirá estimulado.

Una pareja de gatos consumiendo unos polos.

¿Los gatos pueden comer helado? Sí y no

En conclusión, podemos decir que los gatos sí pueden comer helados que sean fabricados especialmente para ellos contemplando sus necesidades nutricionales. De todas formas, no deberían consumir productos convencionales e ideados para el humano, pues no pueden digerir satisfactoriamente la mayoría de los ingredientes que estos contienen.

Recuerda que los gatos son animales carnívoros estrictos, así que las bases de su dieta siempre tienen que ser la proteína y la grasa de origen animal. El resto de macronutrientes se deben utilizar con mucha reserva y en ocasiones especiales.

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