Gato somalí: personalidad y cuidados

Virginia Duque Mirón · 16 enero, 2019
El gato somalí es un felino paciente y nada posesivo, por lo que es un compañero ideal para niños y otras mascotas

El gato somalí es uno de los felinos más bonitos que existen. Además, es una de esas razas que, a pesar de tantas como hay, es fácil de diferenciar. ¿Quieres conocerlo un poco más? Pues hoy vamos a hablarte de todo lo que necesitas saber sobre él y así sabrás si sería la mascota adecuada para ti.

Todo sobre el gato somalí

Origen

Al escuchar su nombre, es posible que no podamos evitar pensar en Somalia, pero, curiosamente, su nombre nada tiene que ver con este país. Su origen se ubica en Estados Unidos y Canadá y, aunque en algunas partes de estos países se le llama absinio, en realidad son razas diferentes con marcadas características.

Por ejemplo, el pelaje del gato somalí es más largo y duro y, aunque provienen de los absinios, en principio se les consideró como no puros y que no podían pertenecer a la camada. Se fueron poniendo aparte hasta que alguien se dio cuenta de que eran bellos ejemplares con los que se podría ‘crear’ una nueva raza.

Su característica más llamativa es sin duda su pelo, que se cree era el resultado de la mezcla de absinios con persas, aunque este es un hecho sin confirmar. Se reconoció como raza en el año 1978 por la Federación Cinológica Internacional (FCI), mientras que otras asociaciones no lo hicieron hasta cuatro años después.

Gato somalí: personalidad

Características del gato somalí

El gato somalí es de longitud media, pero muy flexible y musculoso. Puede pesar entre cuatro y cinco kilos, y su espalda tiene una forma un tanto arqueada. Su cabeza tiene forma de cuña con ojos redondos, hocico chato y orejas puntiagudas. Estas son anchas en la base y se van estrechando hacia arriba. Sus ojos normalmente presentan un color intenso y uniforme que puede ir desde el ámbar hasta el verde. Siempre tendrán mancha bajo estos más oscura que el resto del pelaje.

Sus patas son largas con pies estrechos y ovalados. No obstante son firmes y le permiten realizar movimientos con los que muestra su increíble flexibilidad. Su cola es peluda, larga y con una base ancha que se va estrechando hacia la punta.

Con respecto a su pelo, uno de los aspectos más llamativos y atrayentes de este gato, es de largura media y muy fino pero brillante y sedoso a la vez. Es imposible no acercarse a él para acariciarlo. Este pelaje tan especial recorre todo su cuerpo, e incluso muchos comparan su cola a la de un zorro.

Los colores aceptados con el chocolate, un gris intenso azulado, canela, plata negro, plata chocolate o plata cervato. No tienen rayas, aunque sí pueden presentar manchas difuminadas en el pelo por varias zonas del cuerpo, especialmente en el pecho y el interior de las piernas.

Gato somalí: carácter

Carácter y personalidad

El gato somalí es muy juguetón y sociable, a la vez que activo y atlético, lo cual deja entrever su requerimientos de realizar deporte de forma continua. Esto deberá ser parte de su vida, por lo que si no tienes un espacio en el que pueda hacerlo, será necesario que salgas con él a algún lugar y le dediques tiempo.

En esto juega un papal importante el tipo de vivienda que tengas, ya que el gato somalí no es un felino para estar en apartamentos pequeños en los que el espacio está reducido, sino que necesita un lugar en el que poder moverse ampliamente. Es dulce, paciente y nada posesivo, cualidades ideales para estar con niños y con otras mascotas.

Cuidados

Lo que más cuidados precisa este gato es, sin duda, su manto de pelo, el cual habrá que cepillarlo cada semana y hacerlo a diario durante la época de muda. Por lo demás, nada especial que otras razas no requieran, como la limpieza de ojos y orejas, los baños de vez en cuando y las visitas al veterinario para estar al día con las vacunas y las desparasitaciones.

¿Crees que el gato somalí es la mascota perfecta para ti? ¡Pues adelante!