¿Qué es el pedigrí en un perro?

La término pedigrí deriva del francés: Pied de grue. Este término se usaba para referirse a las marcas rectas que dejaban los primeros criadores de caballos ingleses. Dentro del árbol genealógico de los equinos esa seña indicaba que los ejemplares eran puros.

Actualmente conocemos por pedigrí como el documento otorgado a aquel individuo que desee certificar que una raza animal tiene una procedencia u origen puro.

A continuación te contamos para qué sirve este documento y cómo conseguirlo.

¿Qué es el pedigrí?

El pedigrí se trata de un documento que es emitido por un organismo oficial para acreditar o certificar que un animal doméstico –como el perro, o el gato– pertenece a cierta raza y que por tanto, su linaje es puro.

Cabe destacar que el pedigrí es un estudio que se utiliza desde hace siglos como método de selección y garantía acerca de la pureza en la crianza de algunas especies animales.

Desde inicios del siglo XX, el pedigrí también se aplica a los análisis genealógicos en los ámbitos de la medicina y la ingeniería genética.

El diagrama de pedigrí es un gráfico en el que se detalla, a través de ciertos signos, la aparición de un fenotipo dentro de la historia natural de una familia. Comprenden 3 o 4 generaciones por lo menos pero se espera que haya más ascendentes rastreables.

Los símbolos básicos dentro de este árbol genealógico son:

  • Cuadrados (para los machos): vacíos o pintados
  • Círculos (para las hembras): llenos o no.

Las generaciones sucesivas se van representando con líneas verticales y un número romano. El I es la camada más antigua de la que se tiene información. Además se detallan las cruzas con líneas horizontales y con una línea diagonal cuando el ejemplar ha fallecido.

¿Cómo se obtiene el pedigrí en los animales?

Este documento donde se detalla la genealogía del animal lo reconoce como perteneciente a cierta raza que ha sido a su vez destacada por su belleza o su originalidad. Para obtener un certificado de pedigrí es necesario demostrar la pureza por varias generaciones.

Sólo aquellos animales cuya ascendencia es conocida tienen derecho a un documento de este tipo. De lo contrario se puede iniciar un registro de la cadena de ascendencia y conseguir un registro de pureza ante el organismo que acredita oficialmente.

Por ejemplo, los cachorros de este ejemplar podrán contar con un certificado genealógico que NO es igual a uno de pedigrí y tras al menos tres generaciones nuevas registradas (esto varía según la especie) recién allí podrá decirse que esos ejemplares son puros.

¿Puedo conseguir el pedigrí en un perro?

Para muchos, tener una mascota con pedigrí es sinónimo de lucir una especie de trofeo. Incluso puede ser un motivo de orgullo para la familia. Cuando recién se entregaba este certificado, se creía que de esta manera se otorgaba un documento que indicaba que el perro era “ideal” o bien que estaba dentro de los parámetros “esperables” para dicha raza.

La evolución de las razas caninas y su morfología se ha ido distorsionando. Por ello, los Bull Terrier Inglés de hace un siglo no son iguales que los de ahora (por citar un caso). Las características están fijadas por diferentes federaciones de canes. Ellos son los encargados de otorgar el documento que avale el pedigrí en un perro.

Toda la información sobre la genealogía del animal debe estar registrada en un libro especial como punto de partida. En algunos casos se pide una muestra de ADN del animal para ser analizado y determinar si es puro al 100%. Si se comprueba el pedigrí se extiende un certificado oficial.

Ahora bien, ¿es importante tener un perro con pedigrí? Todo depende de varios factores. Entre las ventajas de contar con este documento podemos encontrar:

  • Conseguir que nuestra mascota pueda participar en un concurso de belleza o de morfología canina (donde es requisito indispensable para la inscripción)
  • Cruzarle con otro ejemplar que también tenga pedigrí para comercializar los cachorros resultantes (esto puede ser algo bueno o no, según cómo se trate a los animales, o si sólo se los tiene para la cría).

Ya que algunos criadores cruzan perros de la misma familia para garantizar el pedigrí, comprar un perro con este certificado puede ser sinónimo de mutaciones genéticas o problemas de salud en el animal. En este sentido, podemos comprobar que la ”perfección” no es necesariamente el ideal que podríamos haber creído.

 

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