Elefante asiático: características, distribución y alimentación

3 abril, 2021
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
El elefante asiático es el animal más grande del continente asiático. Por desgracia, se trata de una especie en vías de extinción, en gran parte por la acción humana.

El elefante asiático (Elephas maximus) es una de las 2 especies de elefantes que existen en el planeta Tierra. La otra, el elefante africano (Loxodonta africana), es ligeramente más grande y presenta ciertas características distintivas.

La taxonomía de este animal ha variado con los años y en la actualidad se cree que existen 3 subespecies, que se encuentran en Asia, en la Isla de Sumatra y en Sri Lanka. Este es el animal más grande del continente asiático y, como ocurre con el elefante africano, el marfil de sus colmillos es tan apreciado que casi lo ha llevado a la extinción.

Por fortuna, existen proyectos privados y públicos para la conservación de la especie, pero el uso por parte del turismo hace que se debiliten sus poblaciones salvajes. A continuación, te contamos lo que debes saber sobre el modo de vida de estos gigantes.

Características del elefante asiático

Elephas maximus es uno de los animales terrestres más grandes que existen. Un ejemplar puede medir una altura de entre 2 y 2,7 metros, aunque ciertos animales superan los 3 metros. De longitud, este mamífero puede llegar a medir unos 6 metros. Con respecto al peso, un individuo adulto alcanza un peso de 2 a 5,5 toneladas

Cuando nacen, los bebés suelen rondar los 100 kilogramos de peso.

Una de las principales características de esta especie —y que la diferencia del pariente africano— es la forma de la cabeza. El elefante asiático posee 2 protuberancias cefálicas, mientras que el elefante africano tiene la frente lisa.

Por otro lado, las orejas del elefante asiático son mucho más pequeñas que la de sus parientes de África. Esto puede deberse a que, en las regiones de Asia donde vive, el clima es más húmedo que el de la sabana africana y no hace falta dispersar tanto el calor.

Otra característica que los distingue es que Elephas maximus posee un solo dedo prensil en la punta de la trompa, mientras que los otros tienen 2. Además, las hembras no tienen colmillos como los machos.

Un elefante asiático sonriendo.

¿Dónde viven estos animales?

En el pasado, el elefante asiático tenía una distribución amplia y continua. Estos animales poblaban desde Asia occidental —por toda la costa de Irán— hasta el subcontinente indio. Desde aquí, sus poblaciones se extendían hasta China.

Hoy en día, están extintos en toda Asia occidental, Java y la mayor parte de China. De la parte occidental probablemente se extinguieron alrededor del año 100 a.C. Después del siglo XIV, desaparecieron las poblaciones chinas. Desde entonces, todos los grupos de elefantes asiáticos han ido extinguiéndose, hasta llegar a la situación actual. 

La especie se encuentra en pequeñas poblaciones muy fragmentadas de Bangladesh, Bután, India, Nepal y Sri Lanka, en el sur de Asia y Camboya, China, Indonesia, República Democrática Popular Lao, Malasia , Myanmar, Tailandia y Vietnam.

En la actualidad, los hábitats montañosos y boscosos que podrían acoger a poblaciones de elefante no son lo suficientemente grandes como para que un grupo pueda vivir. La destrucción de los ecosistemas naturales, la expansión del ser humano y la fragmentación hacen inviable la supervivencia de estos animales en la naturaleza, con pequeñas excepciones.

Grandes vegetarianos

El elefante asiático es un animal herbívoro, pues principalmente se alimenta de vegetación, que aporta pocos nutrientes y mucha fibra. También puede comer raíces y frutas cuando tiene la oportunidad. 

Esta especie puede alimentarse a cualquier hora. De hecho, se pasa el día en busca de algo que llevarse a la boca, ya que debe ingerir una media de 135 kilogramos de vegetación al día para mantener su cuerpo en buen estado. Además, es un animal que vive siempre cerca de fuentes de agua, ya que necesitan unos 140 litros diarios para hidratarse.

Los machos usan sus colmillos para desenterrar raíces carnosas y arrancar la corteza de los árboles. Un animal que come tanto necesita un gran territorio fértil para poder conseguir estas cantidades de alimento.

Reproducción del elefante asiático

Esta especie tiene uno de los periodos de gestación más largos que existen, concretamente 22 meses, tras los cuales solo suele nacer una única cría. Tras el nacimiento, las madres amamantan a sus crías durante 18 meses. Después de este periodo, aunque ya no tomen leche, las madres siguen cuidando de sus crías un par de años más, hasta que entran en la adolescencia.

Los elefantes asiáticos viven en grupos donde se practica la poligamia. Las hembras dirigen la manada y el rumbo que esta toma. Los machos van en otro grupo jerarquizado, donde el ejemplar dominante es el que copulará con las hembras, siempre y cuando estas lo acepten.

Cuando un macho entra en un celo fuerte, tiene lugar una fase llamada must. Durante este periodo, los machos se vuelven extremadamente agresivos y liberan una sustancia peculiar a través de una poros que tienen situados en las sienes.

Una familia de elefantes asiáticos.

Los ciclos reproductivos tan largos, el hecho de que no se vuelvan sexualmente maduros hasta cerca de los 17 años, la necesidad de tener territorios inmensos y la persecución por parte del ser humano han provocado que esta especie esté catalogada en peligro de extinción. Por desgracia, este gigante está desaparenciendo de forma lenta pero inexorable.