El terrier de Australia: origen y comportamiento

Yamila · 16 abril, 2019
Si quieres un perro pequeño, con un bonito pelo y que también sirva de guardián, el terrier de Australia es ideal para ti; fácil de adiestrar y con algunas necesidades en cuanto a ejercicio y cepillado, se convertirá en tu mejor amigo

De pequeño tamaño, y en ocasiones confundido con el Yorkshire terrier, el terrier de Australia es un perro muy inteligente, que parece que siempre se está riendo. Conoce más sobre él en este artículo.

Origen del terrier de Australia

Si bien sus antepasados son los terrier británicos, el terrier de Australia es uno de los pocos de ese grupo que se desarrolló fuera de esta isla. Además, tiene el ‘honor’ de ser la primera raza creada en territorio australiano.

Para poder conseguir este terrier se han cruzado varias razas, entre ellas el broken coated terrier, el skye terrier, el dandie dimmont terrier y el scottish terrier.

A inicios del siglo XIX muchos colonos ingleses en Australia tenían un terrier como mascota, y para ayudarles en la caza y la protección del hogar. Estos ejemplares eran de manto áspero de color rojizo, con un peso de alrededor de cinco kilos y una gran destreza como perros guardianes.

A partir del año 1930 el terrier de Australia fue reconocido por las sociedades caninas de Gran Bretaña y, recién en los años 60, por las americanas.

Australian terrier

Características físicas

El terrier de Australia es muy parecido al Yorkshire terrier, aunque de mayor tamaño. Se trata de un perro robusto, con extremidades cortas pero muy fuertes. Puede medir unos 25 centímetros y pesar unos seis kilos; los machos son un poco más pesados y grandes que las hembras.

El manto de esta raza es áspero y de varios colores: gris azulado, gris plateado, castaño rojizo o castaño claro. Puede ser de un solo color o variar el tono entre la espalda y el vientre.

Las orejas de esta raza son altas y puntiagudas, el hocico es corto con la trufa negra y los ojos oscuros. En cuanto a la cola, suele ser amputada para certámenes de belleza, aunque, en el caso de dejársela, es de tamaño mediano y fina.

Comportamiento del terrier de Australia

Este perro se caracteriza por ser muy fiel y leal a sus dueños, así como por ser vivaz e inteligente, valiente y más que decidido (no le teme a nada). Como su expresión facial lo indica, es un can muy alegro y divertido.

A pesar de su tamaño, puede ser dominante con otras mascotas –hasta agresivo con perros del mismo sexo o más pequeños– y, para evitar conflictos, es muy importante que sea adiestrado desde cachorro.

Además de ser un perro de trabajo, debido a su carácter equilibrado son cada vez más las familias que lo eligen como perro de compañía, sobre todo en casas con niños. Le gusta estar acompañado y suele ser reservado con los desconocidos.

Terrier australiano

También debes evitar, a través de la enseñanza positiva, que ladre, ya que, de lo contrario, se convertirá en un perro bastante ruidoso y algo molesto.

Cuidados del terrier de Australia

Debido a su tamaño y temperamento, se adapta muy bien a cualquier tipo de vivienda, ya sea un piso en una ciudad o una casa en el campo. Es muy importante cepillarle el pelo una o dos veces por semana para retirar cualquier objeto que se pueda adherir o para evitar los nudos.

El ejercicio diario es fundamental para esta raza, ya que, si no, puede volverse algo nervioso y destructivo. Pero con una caminata cada mañana puede ser suficiente.

En cuanto a su salud, el terrier de Australia es un animal bastante sano, sin enfermedades congéticas de importancia. Algunos problemas que puede presentar son la enfermedad de Legg-Calve-Perthes, diabetes, luxación patelar, alergia a las pulgas y criptorquidismo.

El terrier de Australia es un perro perfecto si vivimos en una casa y nos gusta hacer bastante ejercicio. No se recomienda a personas sedentarias o que pasan demasiado tiempo fuera del hogar.

  • King, T., Marston, L. C., & Bennett, P. C. (2009). Describing the ideal Australian companion dog. Applied Animal Behaviour Science. https://doi.org/10.1016/j.applanim.2009.04.011