El sabueso italiano

Laura Huelin · 2 mayo, 2018
Pese a ser una raza que lleva al menos 2 000 años dedicada al mundo de la caza, lo cierto es que debido al abandono y al maltrato cada vez se está adoptando más como perro de compañía

El sabueso italiano no es un perro de rastreo más: es una raza muy antigua como lo certifican obras de arte con siglos de antigüedad. Y es que su belleza, junto su éxito en el trabajo, lo han hecho una raza imprescindible en Italia.

Historia del sabueso italiano

No se conocen los orígenes exactos de la raza, pero se supone que es muy antigua y lleva por los menos 2 000 años cazando y habitando en Italia. Se llega a esta conclusión tras encontrar frescos en los que aparece representado con su forma y colores actuales; también aparece representado en varios cuadros de los siglos XVII y XVIII.

Desde su origen, el sabueso italiano ha sido un perro cazador. Se dedica a los pequeños mamíferos, como liebres, aunque a veces caza animales más grandes, como jabalíes, cabras salvajes e incluso especies de ciervos. Uno de sus rasgos más característicos es que, en vez de rastrear sin más, el sabueso italiano también coge y mata a su presa.

Características del sabueso italiano

El sabueso italiano es un perro de talla mediana, casi grande. Miden entre 45 y 50 centímetros hasta la cruz y, por lo tanto, pesa alrededor de 20 kilogramos siempre que estén saludables. El dimorfismo sexual es bastante acusado y las hembras son notablemente más pequeñas que los machos.

En su aspecto general, es un perro de proporciones cuadradas, con las patas largas y musculoso, y robusto pero ágil. Es delgado y no tiene apenas grasa en el cuerpo: incluso su cola es delgada y fina desde el inicio.

Historia del sabueso italiano

La cabeza es alargada, casi ovalada y tiene el stop, es decir, la diferencia entre el morro y el cráneo, muy poco marcada. El perfil superior del morro es incluso convexo.

Las orejas son grandes y alargadas. Las lleva caídas a los lados de la cabeza y son de inserción muy baja. Como el resto de su cuerpo, son finas y delgadas, redondeadas en la punta y pueden presentar arrugas.

El sabueso italiano presenta dos modalidades de pelo: el de pelo corto y el de pelo medio largo. En ambos casos, su pelo es lacio, fuerte y grueso. Puede aparecer en muy pocos colores: leonado, negro o en variedad negro fuego.

Comportamiento del sabueso italiano

Esta raza de perro puede cazar tanto en solitario como en jauría, por lo que le gusta vivir en manada, y es paciente y amigable con otros perros, tanto conocidos como desconocidos. Sin embargo, puede ser un poco receloso de otros humanos, aunque es muy apegado a su familia y conocidos.

El sabueso italiano es un perro inteligente, fácil de educar y adiestrar, pero también es tozudo y valiente. Persiste en sus convicciones, por lo que es necesario desarrollar su educación en positivo más que a través de la fuerza o la autoridad: cuando aprender conlleva premios reacciona mucho más rápido y con mucha más colaboración.

Características del sabueso italiano

Como además se trata de un sabueso, el sentido del olfato es tremendamente importante para él. No suelen adaptarse bien a vivir en la ciudad y necesita seguir rastros e identificar olores para sentirse feliz y relajado. Hay multitud de juguetes interactivos con los que suplir esta necesidad si no se pueden hacer paseos por la naturaleza de manera frecuente.

En cambio, cuando esta necesidad no está cubierta, aparece el estrés. Junto con él pueden aparecer conductas no deseadas, como destrozos en casa –ya que estará buscando rastros que seguir– o ladridos continuados. Si bien dicen que durante la caza sus ladridos son agradables, dentro de casa resultan molestos.

Cuidados del sabueso italiano

A pesar de su antigüedad, la raza del sabueso italiano goza de salud. Solamente se ve afectado por los riesgos y enfermedades propias de los perros de su tamaño y trabajo.

Por un lado, ha de atenderse a los posibles problemas articulares, como la displasia de cadera o codo. Por otro, sus orejas caídas son propensas a desarrollar hongos e infecciones. Un veterinario debe valorar si es necesario hacer un tratamiento preventivo de ambas cosas, además de enseñarle al propietario a limpiar como es debido los oídos de su perro.

Como es un animal que suele salir a la naturaleza, es especialmente importante tener en cuenta su calendario de desparasitación interna y externa, así como hacer revisiones periódicas en busca de espinas, espigas o astillas clavadas en las patas o los oídos.

El sabueso italiano lleva siglos trabajando en el campo del sur de Europa. Como muchas razas destinadas a la caza, en los últimos años es una de las razas que más sufren abandono y maltrato, por lo que además está convirtiéndose en un perro de compañía más que de trabajo.