El Pomerania, un perro inteligente y afectuoso

Antonia Tapia · 20 mayo, 2015

De cara astuta y de pelaje sobresaliente, el perro de raza Pomerania, que pertenece a la familia de los Spitz, es activo y capaz de competir en agilidad y obediencia. No pesa más de 6 kilos y su personalidad animada hace que sea un gran compañero de paseos. ¿Lo conocemos?

Historia y características del Pomerania

pomerania tumbado

La raza de perros Pomerania es originaria de la provincia alemana homónima. Se hicieron populares durante el reinado de Victoria de Inglaterra a la que se conoció, entre por muchas otras cosas, por ser una ferviente criadora de perros. De hecho, durante su reinado, que duró más de seis décadas, crió a 15 razas diferentes.  A fines del siglo XIX, la popularidad de este pequeño se propagó hacia el otro lado del Atlántico.

Los Pomerania son perros simpáticos, luchadores, extremadamente peludos y muy inteligentes. También son leales y bastante familiares. Es una raza muy audaz e independiente. Siempre están alerta, son curiosos y valientes, y no temen a los animales de gran porte. Si están correctamente socializados suelen llevarse muy bien con el resto de los ejemplares de la familia.

El Pomerania tiene una cabeza en forma de cuña con orejas tiesas. Algunas personas describen su rostro como el de un zorro. Sus ojos en forma de almendra son oscuros y tienen un brillo que deja entrever su chispa de curiosidad. Su trufa puede ser oscura o del mismo color de su pelaje. Vienen en una amplia variedad de colores como rojo, naranja, blanco, crema, marrón o negro. En algunas ocasiones, es posible que veas uno blanco con manchas de colores. Alrededor de su cuello tiene un collar de lujo. Aunque su pelaje se vea como complicado de cuidar, el cepillado regular suele ser todo lo que necesita.

A pesar de su pequeño tamaño, tiene un ladrido fuerte, lo que lo convierte en un excelente guardián. A veces no saben cuándo parar de ladrar, por eso lo más apropiado es enseñarle para que dejen de hacerlo cuando no corresponda.

Para las personas mayores son grandes compañeros, ya que son una raza excesivamente dependiente. También son buenos para aquellos propietarios que viven en espacios pequeños como un departamento.

Comportamiento del Pomerania

tres pomerania

Por lo general, el Pomerania aprende rápidamente distintos trucos, pero hay que ser constante y firme a la hora de entrenarlo. Si no se le enseñan ciertas normas de comportamiento cuando es cachorro, con el paso del tiempo se puede convertir en un animal algo insoportable.

A este tipo de mascota le gusta mucho salir a caminar. Su trote es largo y lleva su cabeza en alto. Le gusta conocer gente y explorar nuevos olores y territorios.  Muchos de ellos han sido entrenados como perros de asistencia auditiva. Son excelentes mascotas de terapia y llevan alegría y consuelo a los enfermos y ancianos.

Las altas temperaturas y la humedad pueden provocar en esta raza un golpe de calor. Por eso, cuando está al aire libre en épocas calurosas, debes vigilarlo y mantenerlo en un lugar lejos del sol.

Debido a que son tan pequeños, en el campo puede ser presas de búhos, águilas, halcones, coyotes y otros animales salvajes. Nunca los dejes sin vigilancia y mantente atento a las aves rapaces.

Aunque son pequeños, no parecen darse cuenta de ello y pueden tener una actitud de perro grande. Esto puede significar un desastre si deciden perseguir a una especia más grande que ellos. Para que no existan problemas, no lo pierdas de vista cuando vayan de paseo.

Para tener un perro sano, nunca compres un cachorro de un criador irresponsable o en tienda de mascotas. Lo más adecuado es que busques un criador de renombre que tenga en mano todas las pruebas de que el animal es de la raza que anuncia y que se encuentra en buen estado de salud. Es muy importante que te asegures de que está libre de enfermedades genéticas.

Finalmente, si ya has adoptado a estos pequeños adorables, recuerda que, para evitar cualquier tipo de enfermedad, debes cumplir con el calendario de vacunación y llevarlo regularmente a su veterinario para que lo revise. De igual forma,  cuando salgas de paseo, al regreso, revisa si tiene garrapatas. Su pelaje es tan tupido que es buen receptor para esos pequeños arácnidos.