El galgo italiano: pequeño y cariñoso

Laura Huelin · 9 diciembre, 2017

El galgo italiano es la raza más pequeña de todas las razas lebreles. Sin embargo, a pesar de sus escasos cinco kilos de peso no desmerece al resto de razas, e igualmente puede alcanzar unas velocidades increíbles para su tamaño. Te descubrimos todo sobre esta graciosa a la par que maravillosa raza de galgo:

Historia del galgo italiano

Al igual que muchas de las razas de lebreles y podencos, el galgo italiano (también llamada ‘pequeño galgo italiano’) tiene un origen ancestral. Se cree que descienden de los perros que vivían con los antiguos egipcios.

En el caso del galgo italiano, se han encontrado restos de sus esquetelos en excavaciones en Grecia que los sitúan conviviendo con los humanos ya en el año 3000 a.C. No se sabe cómo llegaron a la península itálica, pero se cree que fue poco después, lo sitúa a esta raza como una de las más antiguas conocidas.

Durante el Renacimiento se usaba como cazador de conejos y otros animales de tamaño pequeño. Fueron canes muy bien valorados; de hecho, se pueden ver muchos perros de esta raza en retratos de nobles.

Actualmente, el galgo italiano es un perro de compañía y ya no se usa en la caza, al contrario que muchas otras razas de galgos. Su carácter cariñoso y su pequeño tamaño lo han convertido en un gran perro casero.

Perro galgo italiano en el jardín

Características físicas

Esta raza de galgo se parece mucho físicamente a sus parientes lebreles, pero es de un tamaño muy reducido.

Los ejemplares adultos suelen medir entre 32 y 38 centímetros hasta la cruz y pesan únicamente cuatro o cinco kilos. Cabe señalar que no se encuentran grandes diferencias de tamaño o de peso entre machos y hembras.

Además, morfológiamente es longilíneo, pero al mismo tiempo proporcionado; las patas son largas y finas, pero el cuerpo suele tener en proporción el mismo largo que alto. Es decir, tiene un aspecto cuadrado y armonioso, que le otorga una apariencia elegante, frágil y ágil.

La cabeza también es alargada y fina, con un morro que se afina hasta llegar a una trufa de color oscuro más grande que la de otros perros de tamaño pequeño. Las orejas son triangulares, anchas y grandes: las lleva bien altas sobre la cabeza, plegadas sobre sí mismas y se extienden hacia la nuca.

Al contrario que sucede en otras razas de galgo, el lomo de este ejemplar procedente de Italia es recto y no arqueado. Asimismo, la cola es fina y larga, más ancha en la base.

Por otra parte, el pelo del galgo italiano es raso y fino; también es únicamente de un tono liso y no se buscan los colores atigrados. Puede ser de color blanco, canela, gris o amarillo; y pueden tener manchas blancas en el pecho y en los pies.

Carácter

El galgo italiano es un perro extremadamente afectuoso que desea tener presente siempre a su familia humana, y que esta le dedique atención que merece. Son canes extremadamente inteligentes, lo que se une a su deseo de complacer y a que están siempre dispuestos a aprender cosas nuevas.

Sin embargo, se trata de una raza de perro sensible que se estresa fácilmente. Amarán vivir dentro de una casa tranquila, con humanos predecibles que no los sometan a muchas emociones. Son, por lo tanto, perros que serán más felices viviendo con personas mayores y tranquilas que en un casa con niños.

Por otro lado, esta raza especie es tímida pero afectuosa al mismo tiempo; de la misma manera, es ágil pero no enérgica. Con tres paseos de calidad al día tiene cubiertas sus necesidades de ejercicio, así que no necesita hacer más ejercicio que en esos recorridos, ni practicar juegos estresantes.

También puede ser reservado o desconfiado con extraños. Esto se une a que, debido a su pequeño tamaño, sean perros tímidos o que presentan miedo ante situaciones desconocidas.

 

Cuidados veterinarios

El galgo italiano es una raza relativamente sana, por lo que no suelen padecer enfermedades hereditarias. Entonces, solamente necesita las revisiones y cuidados de salud que recomiende su veterinario, si bien tampoco se debe descuidar el calendario de vacunación y desparasitación.

Al ser perros de tamaño pequeño, y de huesos finos y frágiles, debemos tener cuidado a su alrededor porque suelen estar pegados a su dueño, y podemos pisarles y hacerles mucho daño. Son canes delicados psicológica y físicamente.

Como son tan delgados y sensibles, se adaptan mal a las temperaturas bajas, así que suele ser recomendable abrigarles en los días fríos. También se aconseja proporcionarles un lugar caliente y cómodo en el que pasar los días de invierno, y así reducir el riesgo de contraer enfermedades por frío.

Por último, ya que es un perro cuyo trabajo consistía en perseguir pequeños animales, no se recomiendan los juegos que consisten en ir a por objetos, ya que pueden provocarle estrés. En cambio, recibirá con mayor agrado todo el cariño de su familia humana.

Fuente de la imagen principal: christina