Un ejemplo que te hará ver la especial relación entre perros y personas

Virginia Duque Mirón · 6 julio, 2017

La relación que los humanos tienen con los animales es especial, eso nadie lo duda. No obstante, en ocasiones escuchamos historias que parecen ir más allá. Este es el caso que queremos contarte hoy. En este ejemplo se ve claramente esta especial relación entre humanos y animales.

Pájaros que se comunican con hombres, ejemplo increíble

Hace cinco siglos que un misionero portugués en Mozambique se dio cuenta de que un pájaro pequeño se colaba por las rendijas de las puertas o las ventanas de su iglesia. Lo hacía para ir a picotear la cera de las velas. 

También afirmó que estos mismos pájaros guiaban al hombre hacia las colmenas para recoger miel. Luego, ellos se comían lo que sobraba.

Hoy, esta afirmación se declara cierta. Es más, da lugar a un ejemplo fascinante de la comunicación entre seres humanos y animales.

Al parecer, creaban un equipo estupendo. Los pájaros, “grandes indicadores” (ese es su nombre), tienen una gran capacidad para encontrar colmenas. Mientras, los humanos podían usar humo para espantar a las abejas. Así, estas no picaban a los pájaros, quienes podían morir por una picadura de ellas.

¿Cómo saben los pájaros que los humanos necesitan su ayuda? Pues bien, una de las tribus del país, los Yao, emiten un sonido que los pájaros saben reconocer. Dicho sonido les indica que necesitan su ayuda.

Los investigadores quisieron saber si este sonido podría ser usado en otros contextos, obteniendo una respuesta negativa. Cuando se usó el sonido con el objetivo de ir a buscar miel, los indicadores colaboraron casi en un 70% de los casos.

Los resultados científicos sorprendentes

Estos son los resultados textualmente citados de los científicos:

“Los resultados muestran que un animal salvaje asocia un significado y responde de manera adecuada a una señal humana de reclutamiento […]. Este es un comportamiento asociado previamente a animales domésticos, como los perros. La principal diferencia con los animales domésticos es que estos guías de la miel son animales salvajes que viven en libertad. Los animales domésticos han visto alterado su material genético por los humanos, que seleccionan los rasgos que les resultan útiles. Es cierto que algunas especies, como los halcones o los cormoranes, cooperan con los humanos sin haber sido modificadas genéticamente. No obstante, sí que han sido específicamente entrenadas y forzadas. Los guías de la miel, por contra, son animales salvajes que cooperan con los humanos sin ningún control ni intervención por parte de la gente”.

Como vemos, a pesar de la cooperación de otros animales con humanos, el caso del indicador es muy curioso y especial. De hecho, solo se puede comparar a la relación de delfines y pescadores. Esto es algo que cada vez desaparece más y más rápido. Por eso, los animales, lejos de ayudarnos, nos quieren bien alejados de ellos por el temor que les hemos creado.

Delfin nadando con una niña

El maltrato, bien sea usándolos para el trabajo, para corridas de toros, espectáculos de lucha entre animales y otras formas, cada vez alejan más y más a los animales de la humanidad.

Luchemos contra ello. Quizá no podamos hacer mucho, pero si cada uno hacemos un poquito, es posible que con el paso de los años nuestros descendientes encuentren un mundo mejor. Un mundo en el que animales y humanos conviven, un mundo en el que ambas especies se ayudan y, en definitiva, un mundo mejor. ¿No es eso lo que todos deseamos? Pongamos cada uno nuestro granito de arena para conseguirlo. Luchemos por hacer de este mundo un lugar mejor para los animales y para nosotros mismos.