Curiosidades del sapo marino

6 marzo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Paloma de los Milagros
El sapo marino es una de las especies invasoras más destructivas a nivel mundial

El sapo marino, conocido entre la comunidad científica como Rhinella marina, es un anfibio anuro perteneciente a la familia de los bufónidos. Su gran tamaño y su toxicidad no son los únicos rasgos que lo definen.

Características morfológicas del sapo marino

Este anfibio destaca por sus grandes dimensiones, pues puede superar los 15 centímetros. Por ello, también se le suele denominar como sapo neotropical gigante. Su piel es seca y verrugosa, con una serie de protuberancias en la parte frontal de su cabeza. En lo que respecta a su tonalidad, fluctúa desde ejemplares más parduscos hasta aquellos que presentan colores rojizos u oliváceos con un patrón de manchas variable. En general, su vientre siempre es más claro.

Tras alcanzar la madurez, el sapo marino se caracteriza por presentar grandes glándulas paratiroideas dispuestas desde la cara anterior del tímpano hasta la mitad de la espalda, lo que implica la menor toxicidad de los juveniles. Al igual que otras especies nocturnas, sus pupilas se distinguen por ser horizontales y doradas.

Sapo marino: alimentación

Reproducción, alimentación y comportamiento

A la hora de reproducirse, los machos se disponen de forma temporal o permanente en las proximidades de los manantiales, para intentar captar la atención de las hembras. Para ello, emiten sonoras vibraciones durante largos períodos de tiempo.

La cópula, conocida como amplexo, se produce cuando el macho rodea a la hembra por debajo de sus extremidades anteriores, momento en el que la hembra procede a la puesta de huevos sin fecundar, a la espera de que lo haga el esperma masculino. El fin del acto reproductivo culmina en el agua.

Los huevos, que únicamente cuentan con la protección de una cubierta mucosa, son depositados a través de filamentos gelatinosos en zonas con vegetación próxima. Estas nidadas pueden superar los 30 000 huevos y su eclosión dependerá de la temperatura del agua, lo que puede alargarse hasta un máximo de una semana. Posteriormente, el desarrollo de los renacuajos fluctuará entre los 12 y los 60 días.

Sapo marino: características

El sapo marino suele alimentarse de noche, en zonas de densa vegetación con multitud de insectos: las hormigas, chinches, escarabajos y tijeretas son su principal presa. Sin embargo, a diferencia de otros anuros, se caracterizan por ser depredadores oportunistas que pueden encontrar en vegetales, carroña y otros desechos su fuente alimenticia.

En las capturas, además del papel fundamental que juega la vista identificando a las presas por sus movimientos, este anfibio se apoya en su desarrollado sentido olfativo. Para su locomoción, se caracteriza por sus saltos cortos y rápidos y, en períodos de extrema sequía o baja temperatura, permanecen inactivos y pasan la mayor parte del tiempo bajo tierra.

En situaciones de amenaza sus glándulas paratiroideas producen una sustancia alcaloide blanquecina y viscosa conocida como bufotoxinaEsta sustancia se caracteriza por ser cardioactiva, lo que puede provocar espasmos, vómitos, problemas respiratorios, parálisis en las extremidades e incluso la muerte en el caso de pequeños individuos.

Hábitat y estado de conservación

La distribución original del sapo marino se extiende desde el sur del Valle del Río Grande de Texas hasta la Amazonia central y el este de Perú. Posteriormente, fue introducido en las islas del Caribe, sur de Florida, Hawaii y la costa este de Australia.

El desarrollo e impacto de este anfibio en la flora y fauna local de los lugares no endémicos ha motivado que se le considere como una de las 100 especies invasoras más dañinas a nivel mundial.

Actualmente, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) establece a través de la denominada Lista roja de las especies amenazadas que el estado de conservación del sapo marino es de ‘poca preocupación’.