El cuidador de la Isla de los perros

Virginia Duque Mirón 8 octubre, 2017

La situación mundial de pobreza y falta de alimentos atañe hasta a los más inesperados. Aunque en muchas ocasiones hablamos de las víctimas de ello, la mayoría de las veces nos olvidamos de otro tipo de víctimas: los animales. Por ejemplo, la isla de los perros en Pakistán es una prueba de ello.

Si quieres saber más sobre esta historia, y por qué se la llama la isla de los perros, no te pierdas este artículo.

La isla de los perros y su cuidador

La primera pregunta que se te habrá venido a la mente seguramente sea por qué se llama de esta forma. Pues bien, la respuesta es porque está única y exclusivamente habitada por perros.

Nadie sabe cómo llegaron hasta ahí, pero sin duda, se ha comprobado que llevan décadas habitando la isla. En el lugar no hay alimentos ni agua, por lo que los animales se morirían de hambre y sed si no fuera por personas con buen corazón como Muneer, el conocido cuidador de la isla de los perros.

Munner es un pescador pakistaní que lleva a cabo su labor cerca de la isla de los perros. Cada vez que Munner baja en la isla, todos los canes van a recibirlo, ya saben a qué va. Les da comida y agua.

¿Por qué Munner hace esto? Según él mismo dice:

“Cuido a estos perros porque no tienen a otra persona que los proteja. Me gusta dar de comer a los perros porque sé que Dios me recompensará. Si yo los alimento a ellos, Dios me alimentará a mí. Es el deber de todos los musulmanes proteger a los animales. Solo las personas sin compasión no los ayudarían”.

¿Cuidan de los perros en Pakistán?

Ver la manera de actuar de Munner y de otros pescadores nos puede llevar a pensar que en Pakistán los perros y demás animales están bien cuidados. No obstante, en Karachi, la capital financiera del país, está repleta de perros abandonados que viven en sus calles.

Los habitantes creen que estos animales son sucios e inmundos y que el gobierno hace bien en fomentar campañas de envenenamiento para frenar la población canina en la ciudad. En 2016 más de 700 canes murieron por esta misma causa.

Otros casos como el cuidador de la isla de los perros

Como vemos, no es cuestión del país en que una persona viva, sino de su corazón, como en el caso de Munner. Como él, han habido otras personas dispuestas a ayudar a los animales más necesitados.

Ya te contamos sus historias, pero vamos a recordar algunas:

  • Mustafa Ele, Estambul. Dicen que Estambul es la ciudad de los gatos, pues están por todas partes. No obstante, no todos tienen dónde refugiarse. Mustafa abrió su mezquita para que estos mininos más necesitados puedan alojarse y alimentarse aquí.
  • Wan Yan. Este señor de China fue aún más allá, pues gastó su fortuna millonaria en alimentar y dar refugio a perros abandonados. Al darse cuenta de cuántos animales había en las calles de su ciudad, decidió hacer algo. ¡Y vaya si lo hizo!
  • Hogar de retiro. Una señora adecuó su casa para crear un retiro de animales mayores y darles un fin de vida digno y feliz. Gastaba todo su dinero en alimentos, atención veterinaria y medicinas. ¡Todo un ejemplo para muchos!
  • Albergue de Nueva York. En la capital del mundo también quisieron unirse a la iniciativa de cuidar de los animales y empezaron no solo a dar de comer a indigentes, sino también a sus mascotas.

Estas historias, así como la de la isla de los perros, nos permite tener esperanza de que aún existen personas de buen corazón y que quizá algún día podamos frenar el abandono. ¡Esperemos que así sea! Algún día…

Fuente de la imagen principal: https://elpais.com

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