¿Cuáles son los síntomas de la infección por coronavirus felino?

26 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Elsa M. de Arribas
El coronavirus felino es el responsable de la peritonitis infecciosa felina en los gatos. Es una de las enfermedades más graves en los felinos.

El coronavirus felino es un virus de ARN que puede provocar una enfermedad leve o grave en los gatos. La forma leve de la enfermedad es la enteritis mientras que la forma grave es la peritonitis infecciosa felina.

¿Qué es el coronavirus felino?

El coronavirus felino (FCoV) pertenece a la familia de los Coronavirus, en la que se encuentran el coronavirus canino o el coronavirus respiratorio humano. El coronavirus felino es un virus esférico y envuelto, de ARN monocatenario, que afecta únicamente a los gatos.

Este virus tiene dos serotipos o variantes, diferenciadas por su genoma y propiedades serológicas:

  • Serotipo I. Es el más prevalente en el mundo.
  • Serotipo II. Se cree que este serotipo es el resultado de la recombinación entre el coronavirus canino y el serotipo I.

Pueden encontrarse cepas apatógenas del coronavirus felino, pero también cepas muy patógenas. Algunas de las cepas patógenas causan una enteritis, pero otras mutan y provocan peritonitis infecciosa en el gato.

Peritonitis infecciosa felina

Las manifestaciones clínicas varían según el tipo de variante, ya que puede causar una enfermedad u otra. El serotipo I puede provocar enteritis aguda y el serotipo II puede desarrollar peritonitis infecciosa felina.

La infección por coronavirus felino puede no provocar manifestaciones clínicas o dar lugar a problemas intestinales leves, como diarrea. Se estima que solo entre el 5 y 10 % de los gatos infectados con FCoV desarrollan peritonitis infecciosa felina (PIF).

Únicamente se desarrolla la peritonitis infecciosa felina cuando el virus muta en el gato. La mutación se ve influenciada por algunos factores, como la edad, el estrés, la vacunación, entre otros. 

La peritonitis infecciosa felina es una enfermedad progresiva que puede llegar a causar la muerte. Resulta difícil diagnosticarla y controlar su dispersión a otros felinos, siendo una de las enfermedades más severas en gatos.

¿Cuáles son los síntomas?

La peritonitis infecciosa felina es una enfermedad que progresa muy rápidamente y tiene un desenlace fatal. Apenas se muestran síntomas al inicio de la enfermedad, son inespecíficos, como pérdida de apetito y somnolencia.

La mayoría de los casos de peritonitis infecciosa felina ocurren en gatos jóvenes, pero puede producirse en gatos de todas las edades. Dentro de la peritonitis infecciosa felina, se presentan dos formas diferentes de la enfermedad, la forma «seca» o efusiva y la «húmeda» o no efusiva. 

La forma «húmeda» de la enfermedad puede provocar distensión, debido a una acumulación de líquido amarillento, en la región abdominal o torácica. No obstante, no es un síntoma exclusivo, solo alrededor del 75 % de los gatos con peritonitis infecciosa felina pueden padecer derrames y distensiones.

Radiografía abdominal del gato.

La forma seca de la enfermedad afecta a diversos órganos, provocando diferentes síntomas. En esta forma de la enfermedad hay signos oculares y nerviosos (lesiones con inflamación) que pueden ser orientativos para el veterinario.

No hay apenas diferencias entre la forma efusiva de enfermedad y la no efusiva. Solapándose ambas en algunas ocasiones.  Además, ambas formas muestran síntomas generales como inapetencia, somnolencia y fiebre.

Parece ser que la forma seca de esta enfermedad suele tener un curso clínico más largo. Cabe destacar que, tanto en una como en otra forma de la enfermedad, el animal no resiste más de un año.

Diagnóstico

A la hora de confirmar el diagnóstico, no existe un test de diagnóstico específico. Normalmente, suele realizarse una biopsia de los tejidos afectados.

Sin embargo, cuando los síntomas indican que es necesario realizar una biopsia, no se puede. Esto es debido a que los gatos están demasiado enfermos en ese estadio de la enfermedad. Por esa razón, la biopsia suele realizarse en el examen post mortem.

El veterinario pedirá diferentes exámenes para descartar otras enfermedades e ir aproximándose al diagnóstico correcto. Entre ellos, se encuentra el análisis de bioquímica general, con el que se pueden detectar alteraciones, facilitando el diagnóstico.

El gran problema de esta enfermedad es que es difícil detectarla en estadios tempranos. Y una vez que se han desarrollado los síntomas, la enfermedad es incurable y tiene un desenlace fatal. 

Caja de arena para gato

Otros datos sobre el coronavirus felino

La vía de transmisión principal del coronavirus felino son las heces, a través del arenero, sobre todo si varios gatos viven juntos. Normalmente esto ocurre en sitios donde conviven muchos gatos, como criaderos, albergues u otros.

Al transmitirse por vía fecal, las heces se liberan al medio ambiente y una de las formas de contagio es cuando se acicalan o comen. Además, se ha registrado que un gato infectado puede reinfectarse con las heces de otro gato. 

La mayoría de los gatos son resistentes al virus, pero al ser portadores, pueden transmitirlo a gatos con una inmunidad débil. El veterinario puede recomendar un tratamiento preventivo y medidas higiénicas para evitar contagios.

Existe una vacuna comercializada, pero los resultados sobre su eficacia son contradictorios, al igual que con los antivirales. Al ser una enfermedad incurable, se administran antiinflamatorios y estimulantes del apetito.

Por desgracia, no existe una diferencia clara y firme entre los diferentes biotipos de coronavirus patógenos, muy patógenos o apatógenos. Y por el momento no se ha desarrollo un test que permita detectar una infección causada por el coronavirus felino.

Así pues, el coronavirus felino está presente en las poblaciones de gatos de todo el mundo. Si varios gatos viven juntos, las medidas de prevención e higiene son indispensables para reducir el riesgo de transmisión del virus.