Causas del virus de inmunodeficiencia felina

Francisco María García · 13 septiembre, 2018
La única manera en que se puede contagiar el virus de inmunodeficiencia felina es a través de mordedura

Pueden pasar meses o años antes de detectar la enfermedad del SIDA. Se trata de un lentivirus que tarda en mostrar síntomas aunque la infección lleve mucho tiempo en el organismo. Estas pueden ser las posibles causas del virus de inmunodeficiencia felina (VIF), una afección que ataca un alto porcentaje de gatos en el mundo.

Sistema inmunológico indefenso

El VIF fue descubierto en 1966 en Europa. Esta enfermedad crónica destruye los linfocitos, uno de los principales tipos de células inmunitarias y produce un estado de inmunoedeficiencia en gatos.

Los linfocitos B y T defienden el organismo ante distintas sustancias extrañas, como virus, células tumorales o bacterias. Producen anticuerpos y proteínas conocidas como gamma globulina; estos elementos formarían la primera línea de defensa inmunitaria del cuerpo.

Los linfocitos T se movilizan por todo el torrente circulatorio y el sistema linfático. Garantizan inmunidad celular al producir y liberar citocinas, pequeñas proteínas que modulan el sistema inmunitario. Los linfocitos B están en los tejidos linfáticos y forman las células que generan los anticuerpos.

Una vez dentro del organismo del gato, el VIF va directamente a atacar ese sistema inmunitario, con preferencia por los linfocitos T. Desde el momento en que entra en el organismo hasta que se evidencian los primeros síntomas puede pasar mucho tiempo. Este largo período de incubación es lo que lo define como un lentivirus.

El virus de inmunodeficiencia felina… y otros

El VIF es de la misma familia de la leucemia felina (VLFe). Son enfermedades muy similares, pero se diferencian en que el primero es un lentivuris y el segundo un retrovirus. El virus de inmunodeficiencia felina es alargado y el VLFe es circular; su genética y estructura proteínica también difieren.

El VIF es un lentivirus similar al que ocasiona neumonía en las ovejas, encefalitis y artritis en las cabras, el VIH en los humanos y la anemia infecciosa en caballos.

Evitar contagio del sida de los gatos

Cuidado con las mordeduras

La única forma conocida de inoculación del virus es a través de la mordedura de un gato infectado. Tiempo después comienzan a aparecer las denominadas infecciones oportunistas, que suelen ser los primeros indicios de la presencia del VIF.

En la práctica, este tipo de virus se aprovechan de la ausencia de anticuerpos para afectar la salud del gato de distintas maneras y con diferente contundencia.

Las gatas madres también pueden transmitir anticuerpos del VIF a sus cachorros a través de la lactancia. Se ha detectado, sin embargo, que pasados los primeros seis meses de vida estos anticuerpos desaparecen. Solo en pocos casos el gatito queda infectado.

Principales síntomas

Las bacterias, hongos, protozoos o virus normalmente cohabitan con los gatos sin afectar su salud. Pasan a ser un enorme peligro ante la ausencia de anticuerpos producto de los daños al sistema inmunológico.

Al primer síntoma de fiebre en el gato se debe consultar al veterinario. Si además hay descenso de leucocitos, seguramente ordenará la realización de un test para comprobar la presencia del VIF.

No hay que descuidar la falta el apetito de la mascota; también se debe estar atento al pelaje del felino. Un pelo sin brillo es indicativo de que algo está ocurriendo en nuestro minino.

Infecciones recurrentes

Las principales infecciones que aparecen en un gato con VIF son gingivitis y estomatitis, que provocan ulceraciones en encías y boca. La anemia, neutropenia o bajo recuento de glóbulos blancos también estará presente, igual que la trombocitopenia o disminución de las plaquetas.

Gato con sida felino

Ante infecciones crónicas del tracto urinario o del aparato respiratorio, no hay que dudar en visitar al especialista. Tampoco en casos de diarreas persistentes, abortos o problemas reproductivos, pérdida progresiva de peso, convulsiones y otros desórdenes neurológicos.

Una evaluación completa

El médico evaluará la historia del gato y sus signos clínicos antes de ordenar los test de anticuerpos del VIF. Son pruebas de laboratorio que habitualmente requieren una repetición a los tres meses, antes de aportar un diagnóstico certero.

Los gatos recién nacidos presentarán los anticuerpos de la madre infectada hasta los seis meses. Es conveniente realizar el test después de ese período para determinar la presencia o no del virus.

Mejor en casa

Detectada la enfermedad, el gato no debería salir de la casa. De esa forma, se evitará la exposición a infecciones, entre otras cosas porque el sistema inmunológico está dañado.

Los medicamentos antimicrobianos, antiinflamatorios y esteroides anabolizantes serán sus acompañantes permanentes. También, el veterinario podrá recetar hidrataciones, transfusiones sanguíneas y suplementos de alto contenido calórico.

La mejor forma de contrarrestar las causas del virus de inmunodeficiencia felina (VIF) es impedir que su gato deambule por las calles. Mantenerlo en casa evitará el contacto con felinos infectados con los que podría pelear.