Consejos para evitar un golpe de calor en gatos

Aitana Bellido · 28 mayo, 2018
Estos felinos son los que peor llevan el aumento de las temperaturas, y es que solo son capaces de transpirar por sus almohadillas y no por la piel

Con la llegada del verano, nuestras mascotas pueden llegar a pasar un mal rato con las altas temperaturas, sobre todo si contamos con un animal con mucho pelaje o que se agobia fácilmente. Con estos consejos para evitar un golpe de calor en gatos puedes prevenir sus secuelas derivadas y proteger a tu mascota durante el verano.

Síntomas que tener en cuenta a la hora de evitar un golpe de calor en gatos

Los gatos son los animales que peor toleran las altas temperaturas, ya que sólo sudan a través de sus almohadillas, por lo que sólo pueden regular su temperatura corporal hasta cierto punto.

Si no se tiene esto en cuenta, es probable que tu mascota acabe sufriendo un golpe de calor con posibles secuelas a largo plazo que pueden poner en peligro su vida.

Evitar un golpe de calor en gatos

Una vez su temperatura corporal asciende por encima de lo aconsejado, tu mascota empezará a experimentar ciertos síntomas que darán la voz de alarma. Entre ellos, busca los siguientes:

  • Comportamiento nervioso y agitado. Una vez el animal empieza a notar el calor, su primer instinto será buscar algún punto fresco donde poder disminuir su temperatura corporal.
  • Con esto en mente, el cuerpo de tu gato empezará a activar una serie de mecanismos. Entre ellos, es normal que empiece a babear, sudar en exceso por las patas y a lamerse repetidamente.
  • Otro de los síntomas que experimentan los gatos es un aumento de su temperatura rectal.
  • Vómitos.
  • Comportamiento aletargado y tendencia a tambalearse o tropezarse.
  • Mirada vidriosa.
Duerme tu gato

Cuidados inmediatamente posteriores

Las estrategias que lleves a cabo una vez te des cuenta de que tu gato está sufriendo un golpe de calor son esenciales para prevenir secuelas a largo plazo.

  • En el caso de que encuentres inconsciente a tu gato en un medio excesivamente caluroso, mójalo con agua fresca, no fría y procura mantener el agua lejos de sus vías respiratorias.
  • Si tu gato está consciente pero empieza a mostrar los síntomas anteriormente descritos, llévalo de inmediato a un entorno a la sombra y a una temperatura ambiente de unos 20 grados centígrados, donde le darás de beber agua abundante y le mojarás con agua fresca.
  • Si notas que tu gato está en una habitación expuesta al sol y con escasa ventilación, procura cambiarle a otra con sombra y una fuente de agua cercana para prevenir futuros sustos.

En el caso de que estemos ante un golpe de calor especialmente grave, el veterinario colocará una vía intravenosa que le proporcionará a tu mascota los fluidos que necesita. Con esto, no sólo logrará disminuir su temperatura, sino que ayudará a minimizar el riesgo de que sus órganos queden dañados.

Para prevenir tanto daños orgánicos como daños cerebrales, tu mascota estará en observación hasta que el veterinario dicte que su temperatura ha vuelto a la normalidad.