Consejos para entrenar a tu gato

Eva Maria · 11 diciembre, 2018
Los gatos tienen fama de ir por libre y, tal vez por eso, muchos dueños de gatos ni lo intenten, pero, con un poco de paciencia y conocimiento, entrenar a tu gato puede ser posible

Entrenar a tu gato no es imposible, aunque a veces lo parezca. El secreto del éxito a la hora de entrenar a un felino es encontrar el modo de convencerlo para que quiera cooperar. Es decir, necesita, por así decirlo, entender que hay un trato.

Teniendo esto en cuenta, debes saber que, al hablar de ‘hacer un trato’, los métodos disciplinarios quedan completamente descartados. Los gatos no aprenden con castigos ni ‘disciplinas’. Es más, castigar a un gato puede provocarle estrés, lo que lleva a problemas de salud y de comportamiento.

Si estás tratando de entrenar a tu gato, la paciencia y el refuerzo positivo son esenciales. No lo olvides.

 3 claves para entrenar a tu gato

Como decíamos al principio, el truco para entrenar a tu gato es motivarlo para que se gane un premio. Así, lo que estás haciendo es conseguir que el gato piense que vale la pena acudir cuando le llamas, mantenerse alejado de la puerta o bajarse de un sitio alto, por ejemplo.

Puede parecer difícil, pero el entrenamiento basado en la recompensa funciona también en los gatos. Lo que puede resultar un poco más complicado, si acaso, es encontrar qué es lo que realmente motiva a tu gato para obedecer. Es decir, cuál es esa recompensa por la que está dispuesto a sacrificar su tozudez.

Encuentra lo que realmente motiva a tu gato

Cada gato tiene ese ‘algo’ que lo motivaría a hacer cualquier cosa que le pidieras. Lo habitual es que se trate de algo de comer. Tal vez algún tipo de queso, algún tipo de embutido, jamón, atún, pollo, paté, hígado, algún tipo de golosina

Premiar al gato

Pero no solo tienes que encontrar eso que vuelve loco a tu gato. Además, debes dárselo solo cuando hace lo que le pides, básicamente cuando ‘cumple el trato’. Es más, tienes que dárselo en pequeñas cantidades, lo suficiente para probarlo, para que se quede con las ganas. Si se sacia, perderá la motivación. Si le dejas con ganas de más, se esforzará por conseguirlo.

Si no sabes qué es lo que vuelve loco tu gato, descúbrelo. Simplemente ofrécele diferentes pedacitos de distintos alimentos hasta que encuentres aquello que le encante.   

Utiliza un clicker

Un clicker es un pequeño dispositivo de plástico que emite un sonido, un chasquido, un ‘clic’, cuando lo presionas. La idea es conseguir que el gato vincule el sonido con el premio. Este entrenamiento es puro condicionamiento.

Hacer esto es muy sencillo. Dejas el premio en el suelo y, a medida que el gato lo come, presiona el clicker. Repite esto varias veces. Muy pronto, cuando presiones el botón del clicker, el gato mirará al suelo con anticipación. Cuando esto ocurra, tu felino estará listo para ser entrenado.

Ten en cuenta que, sin el clicker, el gato puede estar confundido acerca de por qué está siendo recompensado: si obedece una orden, escucha el ‘clic’, y luego recibe un premio, es más probable que se dé cuenta de la naturaleza del trato.

Educar a tu gato

Tiempo y paciencia

Cada gato aprende a su propio ritmo. Esto significa que habrá que repetir el ejercicio durante varios días o semanas, varias veces al día, durante períodos cortos . La consistencia y la repetición son fundamentales.

Si lo dejas durante unos días, el gato olvidará lo que ha aprendido. Pero si las sesiones de entrenamiento son demasiado largas, el gato se aburrirá y perderá el interés.

Cuando el gato esté listo

Cuando el minino aprende a responder a la señal del clicker está listo para aprender a obedecer. Sí, los gatos pueden aprender a responder a una señal vocal. Este paso para entrenar a tu gato comienza haciendo un ruido distinto antes de darle de comer: abrir una bolsa o lata, llamar vocalmente a tu gato o hacer ‘clic’ en tu lengua. El felino aprenderá a asociar ese ruido con algo positivo (comida) y se dirigirá a ti cuando lo escuche.

Cuando veas que el gato lo ha entendido, lo que debes hacer es fomentar este comportamiento fuera de los tiempos normales de alimentación. Comienza desde distancias cortas. Haz el ruido, usa el clicker cuando venga el gato y luego recompénsalo con el premio. Cuando esto empiece a funcionar, llama al gato desde distancias más largas y empieza a entrenarlo poco a poco para que obedezca otras órdenes.