Cómo tener un perro tranquilo

Si tu mascota es muy nerviosa, muerde, ladra o no se queda en paz ni un momento, te recomendamos que leas el siguiente artículo. Te contaremos algunos consejos para tener un perro tranquilo, ya sea cuando estás a su lado o cuando se queda solo.

Tips para tener un perro tranquilo

Todos los dueños de canes quisieran que su amigo sea calmado al menos la mayor parte del día. De esta manera podremos disfrutar de una convivencia agradable y evitar muchos problemas. Si tu amigo no se queda quieto ni un segundo, te damos algunas recomendaciones para tener un perro tranquilo:

1. Refuerza el comportamiento adecuado

Cuando el animal está haciendo algo que te gustaría fomentar, debes recompensarle. Por ejemplo, si se encuentra acostado en paz a tus pies o en su cama, acarícialo despacio y háblale en voz baja. No le grites ni le des órdenes con tono imperativo para conseguir que haga lo que tú quieras. Puedes darle una golosina o un juguete cada vez que se comporta bien frente a los niños, los vecinos u otros animales.

2. Trabaja la orden de “tumbado”

Si acostumbras a tu mascota a que se mantenga quieto y tranquilo cuando está en casa ,disfrutarás de un hogar silencioso donde ni siquiera parezca que tienes un perro. Esta orden debe ser trabajada con mucha calma y, sobre todo, paciencia.

Una vez que la haya aprendido y la cumpla, puedes “ponerle las cosas un poco más difíciles”. Trata de que se quede tumbado y quieto cuando tienes visitas o si estáis en la calle. De esta forma el animal relacionará estas situaciones con el hecho de quedarse tranquilo.

3. Háblale en voz baja

No importa tanto las palabras que uses sino el tono que emplees. Los perros entienden sólo algunas palabras o frases y el resto se basa en las inflexiones de la voz que usan los dueños. Para que actúe de la manera en que tú desees, deberás hablarle despacio y amablemente. Así no pensará que le estás dando una orden. Utiliza señales sutiles con la mano para diferenciarlas de los gestos bruscos cuando se comporta mal.

4. No fomentes actitudes excitantes

Si tu perro está nervioso, lo menos que debes hacer es instarle a que se excite más. Por ejemplo, cuando llegas a casa después del trabajo quizás salte y ladre demasiado. Espera unos minutos y luego salúdalo o juega con él. Cuando está muy alterado deberás aguardar para que se quede quieto, de lo contrario será muy difícil que se tranquilice.

5. Entrena o juega con él cuando está tranquilo

Si comienzas con una nueva rutina de entrenamiento y lo quieres amaestrar cuando está muy nervioso, el animal entenderá que esa es la conducta que debe seguir. Por el contrario, te recomendamos que le enseñes cosas siempre y cuando se mantenga tranquilo.

6. Comprende a tu perro

Una mascota es muy susceptible a los ruidos fuertes (como truenos, petardos, sirenas, gritos, etc.) y eso lo puede poner intranquila. Si este es el caso, no lo regañes si los nervios provienen de algo que no puede controlar. En vez de ello deberás dejarlo que se calme primero para luego hacerle un mimo o intentar jugar con él.

7. Dale masajes

Aunque te pueda sonar extraño, muchos dueños de perros están poniendo en práctica una técnica de relajación similar a las de los seres humanos. Existen mecanismos que relajan al animal, como por ejemplo hacerle mimos en el vientre o en la barbilla.

8. Aumenta la confianza

Es muy importante que tu perro confíe en ti. Este consejo está pensado más que nada para aquellas personas que han adoptado a un animal de un refugio, el cual sufrió abusos en el pasado. Una vez que la mascota comprenda que eres de fiar, te será más fácil enseñarle a que se quede tranquilo el can.

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