Cómo evitar que los perros salten encima para saludar

Laura Huelin · 24 octubre, 2018
Para evitar que los perros salten encima a la hora de saludarles, hay que intentar no excitar a los canes y enseñarles a hacer el saludo de otra forma

Muchos de los perros se emocionan tanto cuando llegas a casa que saltan encima, te apoyan las patas y pueden llegar a hacerte daño. Si quieres saber cómo evitar que los perros salten para saludar, lee y sigue estos consejos.

Evitar que los perros salten encima

Que los perros salten encima cuando llegas a casa puede ser un comportamiento molesto o incluso peligroso. Los perros pequeños pueden romper la ropa con las uñas, mientras que los grandes pesan tanto que pueden empujarnos y hacernos caer.

Sin embargo, este comportamiento tiene solución. Algunos perros lo entienden muy rápido y, de hecho, en un par de días han dejado de hacerlo. En otros casos, quien tiene que esforzarse más en corregirse es el humano, quien no se da cuenta de que está excitando a su perro y así provocando que le salte encima.

No los excites

Para conseguir evitar que los perros salten encima, lo primero es entender que no se debe excitar al animal cuando se llega a casa. Si el perro está nervioso, tiene que externalizar esa energía extra: lo hará saltando y empujando. En cambio, si entramos en casa de manera relajada, será más probable que el perro se controle y se comporte como nos gustaría.

Hay muchas cosas que pueden excitar a un perro cuando llegas a casa: que se le hable rápido y con una voz aguda, que se le repitan muchas veces las mismas palabras, que se le grite o incluso que se le toque y se le den palmadas.

Las entradas en casa debe ser relajadas y constar de un saludo tranquilo. Sin alzar la voz, sin correr con prisa y sin provocar que el perro se ponga a dar saltos.

Perro da un salto mientras corre

No premies los saltos

Es muy frecuente que cuando un perro salta encima le estemos premiando el comportamiento sin querer. Nosotros entendemos que no nos gusta que lo haga, pero hacemos pequeñas cosas que él siente como una recompensa. En este problema de comunicación los perros creen que deseamos que salten.

Por eso, para evitar que un perro salte debemos ser muy conscientes de cómo reaccionamos a los saltos, pues podemos estar alentando ese comportamiento. Hablarle en tono cariñoso, señalarnos antes de que salte como indicándole dónde debe apoyarse, reírse… pueden ser refuerzos involuntarios a ese comportamiento.

Por otra parte, no debemos ignorar por completo al perro cuando lleguemos a casa: hará lo posible por llamar nuestra atención, así que seguirá apoyándose en nosotros. Un saludo calmado y palabras de alabanza cuando tenga las cuatro patas apoyadas en el suelo deberían ser respuestas adecuadas.

Gírate

Para parar al perro cuando va a saltar, podemos ofrecerle la espalda. Con este pequeño y simple movimiento estaremos haciendo varias cosas a la vez:

  • Nos movemos y le restamos apoyo para las patas.
  • Le hacemos una señal de calma, que le indicará que no estamos cómodos con ese comportamiento.
  • Le escondemos la parte del cuerpo en la que le interesaba apoyarse.

Así que, cuando veamos que el perro tiene intención de saltar sobre nosotros, debemos girar el cuerpo ligeramente. Le estaremos mandando varias señales de que no queremos que nos salude así. Entonces, cuando el perro tenga todas las patas en el suelo, le alabaremos por ese comportamiento más adecuado.

Enséñale a saludar de otra manera

Quizás no te has parado a pensar que es la única manera que tu perro conoce para saludar. Por eso, cree que debe hacerlo así. Una buena y útil alternativa para evitar que los perros salten es enseñarles conductas alternativas.

Enseñar a saludar perro

Una conducta alternativa o incompatible se hace con la idea de que le sea imposible al perro realizar las dos a la vez. Así podremos fomentar la que nos interesa y evitamos que aparezca la que no nos gusta.

Por ejemplo, en el caso de los perros que saltan, podemos enseñarle a dar la pata para saludar. Antes tenemos que enseñarle a sentarse a la orden y ofrecer la pata. Cuando tenga este ejercicio dominado, cuando entremos en casa y antes de que salte, debemos darle la orden para sentarse. Si está sentado no puede estar saltando.

Otra conducta alternativa es oler el suelo. Si dejas caer algo de comida al suelo cuando entras en casa, se entretendrá más buscándola en tus pies que saltando a tus hombros. Además, encontrar la comida puede ser más gratificante que intentar apoyarse en ti cuando estás dándole la espalda.

Es fácil evitar que los perros salten para saludar cuando lleguemos a casa. Pero necesita tanto concentración por parte del perro como por el humano: no le excites, no le alientes a seguir saltando; aprende a girarte en el momento preciso y, si nada de esto funciona, enséñale a saludar de otra manera más segura.