Cómo criar a un Labrador

Mariela Ibarra Piedrahita · 18 febrero, 2015

Partamos de un hecho, al momento de educar un perro se utilizan exactamente las mismas estrategias indiferentemente a la raza de éste. Sin embargo, existirán unas variaciones de acuerdo a las necesidades específicas de cada raza con relación al tamaño, la actividad y ciertos aspectos de la personalidad. En el caso de los labradores, son perros extremadamente enérgicos, pero son también muy dóciles, lo que facilitará mucho su crianza. Así que te dejamos algunas recomendaciones para criar a un labrador.

Lo primero que debes tener en cuenta es el origen de la raza, los Labradores provienen de una mezcla del perro de agua Saint John (o San Juan en español) y el Terranova en Canadá. Eran usados como perros de trabajo, principalmente para recuperar cosas, como presas durante la cacería. Una característica que se buscaba con esta mezcla era crear un perro muy inteligente y activo, pero a su vez dócil y gentil, lo que los ha convertido en excelentes animales de compañía, siendo una de las razas más populares y extendidas en el mundo.

Cómo criar a un Labrador correctamente

Debido a que es básicamente un animal de trabajo, requerirá mucho ejercicio diario. Esta raza tiende a aburrirse si están confinados en espacios pequeños y no se les pasea con frecuencia, por lo cual pueden desarrollar la tendencia a morder objetos, así que será bueno tener juguetes de caucho que pueda morder (en especial cuando son cachorros), lo que te ayudará mucho en su proceso de enseñanza.

Los labradores son perros de talla grande muy fuertes y enérgicos, por lo que será fundamental tener una correa que sea de un material apropiado para soportarlo, incluso desde que son cachorros. En general no son buenos perros para tener en un espacio reducido, por ejemplo un apartamento, pues requiere estarse moviendo y una de sus actividades favoritas es correr y nadar, así como el juego de traer la pelota o cualquier objeto que su propietario le arroje.

epilepsia en los perros

Algo que será importante durante la crianza del labrador es la socialización, no porque sea un perro agresivo (aunque puede llegar a serlo si no se educa adecuadamente), sino que producto de su fuerza y que puede llegar a pesar 40 kilos, puede lastimar a alguien accidentalmente. Son perros muy cariñosos y carismáticos, por lo tanto deberás educarlos desde cachorro para que no salte sobre las personas o para que no persiga otros animales (teniendo en cuenta su fuerte instinto de recuperar presas).

También tiene susceptibilidad a sufrir enfermedades en la piel, por lo que el cepillado deberá ser uno de los hábitos a los que debes acostumbrarlo. Deberás cepillarlo por lo menos 4 veces a la semana, los labradores sueltan mucho pelo y esto causará problemas si se enreda.

La ansiedad por separación es otro fenómeno muy común en esta raza, en general a los labradores no les gusta estar solos, y asumirán actitudes destructivas si no haces este proceso de la manera adecuada. No lo dejes sólo de buenas a primera, la sorpresa que te esperará en casa no será agradable. Prueba dejándolo sólo unos minutos y vuelve, ve extendiendo los lapsos en la medida en que ves que el perro permanece cómodo y procura no mimarlo si te saluda de una manera muy efusiva, de esta manera refuerzas en ellos la ansiedad.

perros y familia

Los labradores son excelentes perros familiares, son buenos con los niños y en general gozan de buen temperamento, además debido a su fuerza y tamaño podrán entenderse bien con los más pequeños sin que esto suponga un riesgo para la integridad del can. El temperamento juguetón del labrador se debe además a que tiene, junto con el Bóxer, una de las infancias más largas en los perros. Se les considera adultos a partir de los 3 años.

Los labradores tienden a escapar de casa si no se les ejercita apropiadamente, principalmente como una forma de lidiar con el aburrimiento, así que debes ser cuidadoso con esto para evitar que termine extraviándose o siendo atropellado. Además son perros que hacen mucho ruido, pero insistimos, la mejor forma de evitar estos problemas de comportamiento es ejercitándolo apropiadamente, de lo contrario se puede volver ingobernable.

Así que ya lo sabes, si crías a tu labrador correctamente tendrás un perro amable y juguetón, siempre dispuesto a trabajar contigo.