Cómo controlar las deposiciones del perro: regulación de esfínteres

Alba Muñiz · 18 junio, 2015

A diferencia de los gatos, los perros no nacen con el instinto de saber cuál es el lugar adecuado para hacer sus necesidades. Es un comportamiento que tendrán que adquirir al vivir junto a los seres humanos. Este es uno de los temas que más preocupa a las personas que deciden adoptar un can: ¿Cómo enseñarle a hacer sus deposiciones en el lugar y en el momento adecuado? En estas circunstancias, deben primar la paciencia, la constancia y la coherencia de los dueños para poder llegar a buen puerto.

Consejos para controlar las deposiciones del perro

paseo perro

Lo primero que tienes que hacer es aprovechar una conducta innata de los perros. Como buenos descendientes de los lobos que son, van a querer tener “su madriguera” limpia. Por eso, desde cachorros abandonan instintivamente su cueva para hacer sus necesidades. Al mantener su lugar sin suciedad, sus antepasados prevenían algunas enfermedades parasitarias y, además, reducían el olor que podía llegar a delatarlos frente a sus enemigos naturales.

Otro tema a tu favor es que seguro buscará complacerte para recibir una recompensa. Por tal motivo, cuando realice las deposiciones u orine en el momento y lugar correcto, debes premiarlo con caricias, palabras de aliento y alguna que otra golosina para mascotas.

Si tienes un cachorro, ten en cuenta que, a partir de los cuatro meses, comenzará a controlar sus esfínteres. Si con medio año no logra progresos en el tema, pide consejo al veterinario.

Para conseguir tus objetivos, considera estos consejos:

  • Habilítale un área de tu casa –siempre la misma zona– para hacer sus necesidades y cubre el piso de ese lugar con papel de diario o similar. Este espacio debe estar alejado de su agua, de su comida y del espacio destinado para su descanso. Si tienes patio o jardín, lo ideal será que lo lleves allí para que evacúe en un perímetro determinado.
  • Lo más conveniente es que tu cachorro elija el lugar. De este modo, deberás colocar el papel en el sitio que defeque u orine por primera vez.
  • Supervisa a tu cachorro la mayor cantidad posible de tiempo y, cuando haga sus necesidades en el área asignada, hazle saber lo complacido que estás.
  • Haz coincidir sus horarios de paseo con los momentos más habituales para evacuar: luego de comer y beber, al despertar o cuando finaliza sus juegos. Si lo ves olisqueando el suelo y girando sobre sí mismo, es anuncio casi seguro de que tiene ganas de defecar. Es el instante oportuno para sacarlo a la calle. Así, de manera paulatina, se irá acomodando para hacer sus necesidades en determinados horarios. Entonces entra a primar tu coherencia: no le cambies la rutina y paséalo siempre a la misma hora.
  • Si adoptaste un perro ya adulto y que no está educado para estos menesteres, tendrás que aumentar tus límites de paciencia y tus dosis de persistencia. Pero seguro podrás lograrlo. Recuerda que con pautas claras, tarde o temprano, el can se acomodará a la situación.

Qué problemas pueden presentarse

necesidades perro

Si a pesar de la insistencia– tu perro no logra controlar los esfínteres, debes considerar seriamente la posibilidad de que tenga algún problema físico que deba ser evaluado por un profesional. Presta atención si presenta síntomas como fiebre o decaimiento.

También es probable que el perro defeque en lugares inoportunos como una forma de llamar tu atención, porque considera que no le dedicas suficiente tiempo.

En sus primeras salidas a la calle es posible que el animal sienta miedo. Hasta que se acostumbre a sus paseos, es factible que elija evacuar en el lugar donde se siente seguro: adentro de tu casa.

Considera también que, si realizas un cambio brusco en su alimentación, quizá tu can sufra diarreas y, por lo tanto, no podrá controlar sus deposiciones.

En todos los casos, ten presente que no servirá de nada que regañes a tu perro por haber evacuado en lugares no habilitados, salvo que lo encuentres in fraganti. Lo mejor será siempre recompensarlo cuando haga las cosas bien. Y un último detalle: Cuando lo saques a pasear, recuerda llevar los elementos necesarios para recoger los excrementos de tu mascota.