¿Cómo consiguen los pulpos cambiar de forma y de color?

El mecanismo de camuflaje en los pulpos necesita cumplir al menos 3 puntos para ser eficiente: cambiar su forma, cambiar su color y cambiar la textura de su piel.
¿Cómo consiguen los pulpos cambiar de forma y de color?
Cesar Paul Gonzalez Gonzalez

Escrito y verificado por el biólogo Cesar Paul Gonzalez Gonzalez.

Última actualización: 16 junio, 2022

Los cefalópodos son un grupo de animales que se caracterizan por presentar “pies en la cabeza”, lo que les da la apariencia icónica del taxón. Estos organismos poseen una gran diversidad de aspectos y habilidades. Un ejemplo de ello son las células pigmentarias que cambian la forma y el color de los pulpos u otros cefalópodos.

Los pulpos son verdaderos artistas del engaño, pues sus increíbles habilidades les permiten esconderse con gran eficacia. A esta capacidad de camuflaje se le denomina cripsis y consiste en imitar las características de su ambiente para ocultarse. Sigue leyendo este espacio y descubre cómo le hacen los pulpos para cambiar de forma y color.

¿Quiénes son los pulpos?

Los pulpos u octópodos son conocidos por presentar ocho extremidades con forma de tentáculos. Poseen un cuerpo bastante blando, por lo que la mayoría del tiempo se desplazan muy pegados al suelo. También presentan una estructura especial que expulsa agua a presión conocida como sifón. Esto es lo que les permite escapar a gran velocidad al propulsarse con un chorro de agua.

Se conoce que estos invertebrados son uno de los más inteligentes que existen. Aprenden bastante rápido y son capaces de resolver problemas cognitivos sencillos. De hecho, su cerebro parece funcionar de una manera parecida al del humano, pues ambos contienen diferentes tipos de neuronas. Gracias a ello, su sistema nervioso tiene la posibilidad de resolver tareas aún más complejas.

La habilidad cognitiva que tienen los pulpos no solo impacta en su capacidad de resolver problemas, sino que también modifica sus habilidades de defensa. Estos animales poseen la habilidad de cambiar la forma y la coloración de su cuerpo, por lo que se “mimetizan” con su entorno para escapar. Sin embargo, para lograrlo, precisan censar todo su ambiente y comprender su estructura y su color.

El procesamiento de la información que recibe a través de sus sentidos necesita ser rápido, pues en un ataque de un depredador tiene poco tiempo para reaccionar. Por esta razón, el simple hecho de “mimetizarse” con el ambiente requiere de una gran capacidad cognitiva.

Un pulpo en el mar.

¿Cómo le hacen los pulpos para cambiar su forma y su color?

De manera formal, la habilidad que usan los pulpos para cambiar su forma y su color se conoce como cripsis. Se parece mucho al mimetismo, con la diferencia de que el animal que la lleva a cabo intenta parecerse a su entorno y no a un ser vivo. Gracias a ello, estos animales son difíciles de hallar a simple vista, pues pasan gran parte de su tiempo escondidos ante los depredadores.

La estructura física de los pulpos no les provee algún medio específico para defenderse de sus depredadores. Su cuerpo carece de garras y en su mayoría está formado por músculos, lo cual le hace imposible enfrentarse de manera directa con cualquier enemigo. Por esta razón, han optado por desarrollar mecanismos complejos que les permitan permanecer ocultos.

¿Cómo cambian de color?

El mecanismo que realiza el cambio de color en los pulpos se compone de un conjunto de pigmentos (cromatóforos) y varias células reflectoras (iridióforos). Por un lado, los cromatóforos funcionan como una bolsa que contiene una gran cantidad de pigmentos básicos (amarillo, rojo y marrón), los cuales no se combinan entre sí.

Los cromatóforos están rodeados de muchos músculos y nervios que controlan su forma. Cuando se expanden, los pigmentos tienen espacio para emitir su coloración, de manera que en conjunto producen el cambio de color en la piel del pulpo. De hecho, este efecto se asemeja mucho a lo que sucede con los píxeles en una foto, en donde cada pigmento aporta su color para producir la tonalidad final.

El único problema es que para que los pulpos puedan producir cualquier color hace falta el azul. Dicho pigmento no forma parte de los cromatóforos, pero lo solventa con la presencia de otras células conocidas como iridióforos. Estas células funcionan como un tipo de espejo, según su posición, son capaces de reflejar la luz y producir una tonalidad particular. Gracias a ello, el pulpo complementa la función de camuflaje sin problema.

El pulpo gigante es de las mejores madres de la naturaleza.

¿Cómo cambian la forma de su cuerpo?

Como se mencionaba, la mayor parte del cuerpo de los pulpos está compuesta por músculos. Esto es lo que ocasiona que su apariencia sea bastante débil e incluso escurridiza. Sin embargo, dicha característica juega un papel importante en su camuflaje, pues con los mecanismos correctos, es capaz de contraer su cuerpo y formar texturas.

Visto de otra manera, para cambiar la apariencia de su cuerpo necesita contraer sus músculos con una gran precisión y mantenerlos así durante un tiempo. Dicho proceso permite que su cuerpo se curve, se mantenga estático o modifique la apariencia de su piel, solo para parecerse a su entorno. De este modo, los pulpos pueden adoptar casi cualquier forma del ambiente marino.

Los pulpos son animales magníficos que poseen mecanismos de defensa increíbles. Han logrado obtener ventajas de sus características menos útiles, además de que produjeron un complejo sistema de camuflaje casi infalible. Por si fuera poco, presentan una gran capacidad cognitiva, lo que en conjunto transforma a este cefalópodo en un verdadero maestro del engaño.

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