Causas de las infecciones cutáneas en perros

05 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
Las infecciones cutáneas suponen uno de los motivos más frecuentes de visita a la clínica veterinaria.

La piel es el órgano más grande del cuerpo y protege a los seres vivos frente a infecciones y traumatismos, regula la pérdida de agua y la temperatura corporal, activa la síntesis de vitamina D y es la encargada del sentido del tacto. Por ello, las infecciones cutáneas en perros deben ser abordadas de inmediato.

El papel inmunológico de la piel es esencial en mamíferos, ya que es la primera barrera frente a los patógenos. Por todas estas razones, hay que tener un especial cuidado con la epidermis de las mascotas: las infecciones cutáneas suponen un gran porcentaje de las visitas a la clínica veterinaria.

¿Qué agentes causan las infecciones cutáneas?

La piel está expuesta continuamente a las agresiones del entorno: el calor, frío, las radiaciones solares, el agua, la sequedad, las sustancias químicas, las lesiones, heridas y un gran número de agentes infecciosos como bacterias, hongos, levaduras, ácaros, parásitos y virus.

Los patógenos se encuentran en el ambiente o en la propia piel del perro. Cuando se produce una proliferación de esta microbiota o su infiltración a través de una lesión puede ocurrir una infección cutánea, hecho que altera el equilibrio de la piel. A continuación, te mostramos algunas de las causas más comunes de este evento.

Un perro en urgencias.

Infecciones causadas por bacterias

Los microorganismos residentes en la piel son bacterias y otros agentes que pueden crecer en una epidermis sana y normal. Algunas de las bacterias más comunes en perros —y gatos— son del género Micrococcus, Staphilococcus , Streptococcus o Clostridium. Esta flora varía según la zona corporal y el estrato de la piel.

Staphilococcus intermedius es una de las bacterias más involucrada en los casos de infecciones cutáneas caninas. De forma natural, este microorganismo reside en las narinas, orofaringe y alrededor del ano de los perros. Por desgracia, también suele estar presente en muchos de los casos de pioderma bacteriana.

Las infecciones cutáneas superficiales en perros pueden clasificarse de la siguiente forma:

  • Impétigo: ocasionado por Staphilococcus, este trastorno se caracteriza por áreas alopécicas con pústulas que acaban formando costras en la piel del animal. Es frecuente en perros jóvenes.
  • Pioderma mucocutánea: sus signos son despigmentación, eritema, edema y/o formación de costras sobre la piel.
  • Foliculitis superficial: es muy común en perros. También está ocasionada por Staphilococcus intermedius y ocurre a nivel superior del folículo capilar.

Las piodermas profundas son infecciones bacterianas graves que afectan a tejidos más profundos. Pueden ser resultado de una infección superficial o mal tratada. Las bacterias anaeróbicas son los agentes principales de estas infecciones cutáneas y pueden afectar a grandes áreas del cuerpo o estar localizadas.

Las primeras se asocian con una enfermedad subyacente, responsable de una alteración del sistema inmune. Por ello, además de tratarse la infección debe abordarse la enfermedad debilitante subyacente para poder curar totalmente al perro.

Las infecciones profundas localizadas suelen estar causadas por un trauma, como un mordisco o un cuerpo extraño que evoluciona a una infección en un área concreta del cuerpo del can.

Infecciones cutáneas producidas por hongos y levaduras

Las lesiones provocadas por hongos en la piel son muy características. Se pueden reconocer por producir zonas alopécicas, circulares, con descamación y bordes enrojecidos que aparecen en cualquier parte del cuerpo.

Aunque cualquier animal puede padecer una infección por hongos, existen grupos más vulnerables. Entre ellos, encontramos los siguientes:

  • Gatitos y cachorros: las crías pueden infestarse a través del contacto cercano con la madre.
  • Animales mayores.
  • Animales que padezcan alguna enfermedad inmunosupresora.

También es típico el contagio con animales callejeros recogidos. Antes de introducir una nueva mascota en casa debes desparasitarla correctamente y mantenerla aislada del resto de los integrantes del hogar durante un tiempo. Recuerda también que las altas temperaturas y humedad elevada facilitan la proliferación de hongos.

La dermatofitosis o, como es más conocida, la tiña, es una infección cutánea ocasionada por los hongos del género Microsporum, Trichophyton y Epidermophyton.

Malassezia es una levadura que se encuentra en los canales auditivos, los sacos anales y las uniones mucocutáneas del can. En condiciones normales, sus niveles no son tan elevados como para provocar una infección, pero en ciertos casos —como una bajada de defensas— puede proliferar y generar una patología.

Esta infección provoca mucho prurito, eritema y exudado grasiento con descamación y formación de costras en las orejas, labios, hocico, patas, cuello, axilar, vientre y la zona anal.

Infecciones cutáneas causadas por parásitos

Las pulgas, piojos y garrapatas pueden provocar infecciones en la piel o incluso, en perros más sensibles, causar fuertes reacciones alérgicas. Parásitos microscópicos como los ácaros también pueden producir infecciones.

La sarna más frecuente en canes está provocada por el ácaro Sarcoptes scabiei y es altamente contagiosa. El perro afectado siente un picor muy intenso, sobre todo en la zona de las orejas, la cara, las axilas y la zona ventral. Aparecen pápulas, costras, excoriaciones y alopecia debido al intenso rascado.

Las infecciones cutáneas en perros son muy comunes.

Estas son las principales causas de infecciones cutáneas en perros, si observas que tu can se rasca demasiado o presenta algún tipo de lesión en la piel, debes acudir al veterinario para que este detecte la causa y establezca el tratamiento correcto.

  • PortalVeterinaria. Infecciones cutáneas en perros.
  • Affinity pet-care. Enfermedades de la piel en perros: imágenes y diagnóstico.