¿Se pueden evitar los mordiscos de los cachorros?

Antonia Tapia · 30 junio, 2015

Seguramente observaste que los cachorros pasan mucho tiempo jugando masticando infinidad de objetos.  Todas estas actividades normales son propias en los pequeños ya que están probando sus dientes.

Sin embargo, cuando los cachorros juegan con la gente, a menudo utilizan su boca para morder las manos, las extremidades y la ropa de la gente.

Este tipo de comportamiento puede parecer gracioso cuando tu mascota tiene aproximadamente siete semanas de edad, pero puede llegar a resultar molesto y preocupante cuando supera los tres o cuatro meses de edad.

En relación a las mordidas, es importante que ayudes a tu perro a terminar con ese comportamiento y para eso debes enseñarle cómo debe lograrlo.

Lo primero que debes enseñarle es que las personas tienen la piel muy sensible, por lo que deberá ser muy cuidadoso cuando utilice su boca. En ese sentido, tienes que aprender a ser suave.

¿Cómo evitar los mordiscos de los cachorros?

perro mordiendo 2

La inhibición de la mordedura es la habilidad que tienen los perros para controlar su fuerza y evitar la introducción de un objeto en la boca.

Un cachorro o un perro que no ha aprendido la inhibición de mordida con la gente no reconoce la sensibilidad de la piel humana. Por lo tanto, muerde demasiado duro, incluso durante el juego.

Algunos conductistas y entrenadores creen que un perro que ha aprendido a usar su boca suavemente,  en la interacción con la gente será menos propenso a morder con fuerza y ​​dañar la piel.

Los cachorros suelen aprender la inhibición durante el juego con otros ejemplares. Si miras a un grupo de cachorros jugando, verás un montón de persecución, saltos, un verdadero escenario de lucha libre. Los cachorros se muerden entre sí por todas partes.

De vez en cuando, un cachorro  muerde a su compañero de juegos demasiado duro y es allí cuando la víctima lanzará más de un aullido y generalmente dejará de jugar. El culpable seguramente se vea sorprendido por el grito y también deje de jugar por un momento.

Sin embargo, muy pronto, los dos compañeros de juego estarán de vuelta en el juego. A través de este tipo de interacción, los animales aprenden a controlar la intensidad de sus mordidas para evitar los daños y continuar la diversión sin ninguna interrupción. Esta lección también la pueden aprender no solo con sus pares sino con las personas.

Lo que tienes que saber sobre los mordiscos de los cachorros

cachorro tumbado 2

Cuando juegas con tu cachorro continúa el juego hasta que te muerda un poco duro. Cuando así sea, lanza inmediatamente un grito agudo, como si estuvieras muy herido y deja que tu mano se afloje.

Esto asustará a tu pequeño amigo y dejará de hacer daño. Reanuda el juego y si tiene el mismo comportamiento, nuevamente grita para alertarlo. Repite estos pasos no más de tres veces en un período de 15 minutos.

Otra opción para enseñar a tu perro de que tu piel no es un juguete es utilizando precisamente ese tipo de artículo. ¿Cómo? Cuando intente roer tus pies, dale un objeto para que muerda.

Fomentar formas de juego sin contacto también puede ser una opción. Puedes escoger entre tirarle la pelota o un tira y afloje que no sea brusco. Si tu cachorro muerde tus pies y tobillos, prueba con un juguete remolcador.

En definitiva proporciónale un montón de interesantes y nuevos artículos para que juegue con ellos y así evitas que rompa tu ropa o te haga daño.

También debes hacer lo posible para que tu pequeño amigo libere todo el caudal de energía que tiene acumulada. En ese sentido, lo más apropiado es que pueda jugar con otros de su especie en un parque o en cualquier espacio al aire libre.

Jugar y socializar con amigos es importante para el desarrollo de tu cachorro, además gastará mucha energía y se sentirá  menos motivado a buscar tus pies y morderlos. Por lo tanto, considera la posibilidad de inscribir a tu mascota en una buena clase de entrenamiento junto a otros ejemplares.

Allí estará supervisado, se divertirá y aprenderá nuevas habilidades. Si te decides por esta opción, no olvides ir con un entrenador profesional.

Finalmente, cuando juegues con tu perro evita agitar tus dedos en su cara. Hacer estas cosas puede animar a que muerda. Pero no lo desaliente. Recuerda que el juego construye un fuerte vínculo entre perro y dueño.

Imagen cortesía de Jorge Fco. Arana.