El bonito adiós de los marines a Cena

Virginia Duque Mirón 2 septiembre, 2017

Los marines estadounidenses le organizaron un bonito adiós a su gran amigo Cena, un can que compartió varios años junto a ellos durante el servicio que prestaban a su país.

Ya hemos visto en muchas ocasiones todos los tipos de trabajo para los que pueden capacitarse los perros. Hay algunos que sirven como lazarillo, otros como perros de rescate, también como detectores de enfermedades y otras muchas labores que nos facilitan la vida a los seres humanos.

Un perro llamado Cena, llevó a cabo una labor especial y se convirtió en una mascota muy querida, además de un compañero de trabajo muy especial. Cuando llegó el momento, sus compañeros decidieron que Cena merecía un bonito adiós. ¿Te gustaría conocer esta historia?

Si los perros no van al cielo, cuando muera quiero ir a donde ellos van.
–Will Rogers–

¿Quién es Cena?

Cena era un labrador de unos diez años que había dedicado parte de su vida a dar apoyo a los marines. Colaboró en tres viajes que se hicieron a Afganistán y entre sus labores estaba la de detectar bombas a través de sus capacidades olfativas. Por lo que, Cena arriesgó su vida en múltiples ocasiones para salvar la de su sueño o la de otros marines.

¿Cómo llegaron a ser compañeros Jeff y Cena? Él recuerda que en 2009 se le hizo un test de personalidad y encajaba perfectamente con este gran labrador. “Estábamos destinados a estar juntos”, afirma Jeff con orgullo y amor.

Un día le diagnosticaron cáncer de huesos, y su labor en la marina concluyó. El dolor tan intenso hizo que le tuvieran que practicar la eutanasia para terminar con su sufrimiento.

El bonito adiós a Cena de sus compañeros

Jeff DeYoung fue dueño del noble Cena durante ocho años de su vida. Fueron compañeros en Afganistán y Jeff decidió adoptarlo cuando se retiraron para que su compañía lo ayudase a superar el estrés postraumático. Pero Cena logró más que eso.

Estoy con él desde que tengo 19 años y me ha enseñado a ser responsable y a salir siempre adelante. Hoy, con 27 años, tengo que decirle adiós a uno de los seres más importantes de mi vida.

–Jeff DeYoung–

Cena fue leal y un amigo como ningún otro. Durante su tiempo de servicio juntos, Jeff asegura que el perro lo mantuvo en calor cuando lo necesitó, le dio apoyo emocional cuando vio morir a sus amigos en la guerra y que siempre estuvo ahí dispuesto a arriesgar su propia vida para salvarle.

Un cáncer de huesos decidió acabar con la vida del perro. No obstante, por recomendación veterinaria, Jeff decidió practicarle la eutanasia, pero antes, quiso darle un último y bonito adiós.

Para Jeff, Cena era uno de los seres más importantes de su vida. Por ello quería que su despedida fuera algo bonito que pueda recordarse para siempre. Así que, se vistió con su uniforme y se colocó todas sus condecoraciones, tomó a Cena en brazos y lo llevó así ante cientos de personas que se acercaron para presenciar el acto.

El gran número de asistentes demostraba el cariño del pueblo hacia un héroe de la marina de Estados Unidos. En la ceremonia estuvieron presentes también:

  • La Liga del Cuerpo de Marines de Estados Unidos.
  • La Policía de Michigan.
  • La de Muskegon.
  • El Cuerpo de Bomberos de Muskegon.

Otras autoridades e instituciones del Estado, así como muchos civiles, quisieron participar en este bonito adiós a Cena.

Parte de la ceremonia fue un paseo en un jeep decorado con un cartel que decía: “Equipo de respuesta al cáncer”. Según DeYoung, cualquier perro que haya servido en la marina se merece un bonito adiós como este.

Cena es un reflejo más del arduo trabajo y el valor, la perseverancia y el amor a los demás que demuestras estos animales. Sentimos cada adiós que hemos tenido que dar a cada uno de ellos, pero siempre estarán en nuestra mente, nuestro corazón y nuestros recuerdos. ¡Gracias Cena!

Fuente de la imagen: noticieros.televisa.com

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