Aprende a lavarle los dientes a tu gato

Si bien los felinos son muy higiénicos y se pasan todo el día lamiéndose, hay una parte del cuerpo que no lavan: la dentadura. Además del pienso que ejerce la tarea de limpieza, es fundamental que como dueños nos encarguemos de lavarle los dientes. En este artículo te contamos cómo.

¿Cómo lavarle los dientes al gato?

Los gatunos también precisan cuidar de sus dientes al igual que el pelaje. Sin embargo, la mayoría de los dueños no saben cómo hacerlo correctamente. Un mal aseo oral en los felinos no sólo puede provocar sarro o inflamación en las encías, sino que también puede llevar a agravar enfermedades como la diabetes en ejemplares adultos o ancianos.

Entre las dolencias típicas en la boca del gato encontramos la resorción dental. Se trata de una inflamación en los tejidos y piel que causa fragilidad en las piezas dentales y posterior caída. La gingivitis es muy habitual también. Se nota el enrojecimiento de las encías y en muchos casos presenta sangrado.

Si ves que tu gato tiene una capa de color amarillo o negro en los dientes y emite un olor muy desagradable al abrir la boca, es porque necesita una buena limpieza. Según un estudio de la Sociedad Americana de Veterinaria, 7 de cada 10 felinos tienen problemas bucales por falta de higiene.

Como los gatos no saben lavarse los dientes por si solos, los propietarios deben ayudarles. Además, es preciso ofrecerles ciertos alimentos que complementen la higiene oral. El pienso está pensado para mantener los dientes sanos y limpios. Es preciso que mastiquen bien para que el alimento los friccione los y quite el sarro o restos de comida.

En el caso de ofrecerles comida húmeda, no sucede lo mismo que si el felino traga el alimento sin triturarlo. Se recomienda cambiarles la alimentación y prestar atención a sus hábitos. Algunas marcas de pienso son más aconsejables para gatos con sarro o cualquier otro problema bucal. Incluso se venden “golosinas” pensadas para tales fines.

Tips para cepillar los dientes al gato

Por más de que le ofrezcamos un buen pienso o una golosina, el animal necesita recibir al menos un cepillado de los dientes de vez en cuando. Existen en el mercado productos específicos, como por ejemplo en aerosol, que actúan como dentífrico. Sin embargo, hay que tener cuidado, ya que muchos felinos se asustan al oír el sonido del pulverizador.

Otra opción es comprar un antiséptico líquido y usarlo en dosis bajas para evitar que se intoxique. Se aplica con una gasa. Nunca usar dentífricos para personas porque son nocivos para la salud de la mascota.

Además, tenemos a disposición unos cepillos especiales para gatos que permiten ser insertados en los dedos para una más cómoda utilización que incluyen púas cortas y suaves. Al principio se recomienda repetir el proceso de limpieza dos veces por semana, luego una.

La técnica del cepillado debe ser practicada quizás en diversas ocasiones para que el animal lo permita. Si bien lo ideal sería acostumbrarlo desde cachorro a esta limpieza, si vas a comenzar con ella cuando el gato es adulto te llevará un poco más de tiempo.

Como primera medida, envuelve las patas del gatuno con una toalla suave para que no te rasguñe. Luego ayúdalo a relajarse dándole un masaje en la cabeza y la parte inferior de la boca. Si lo ves demasiado tenso, prueba en otra ocasión.

Masajea los dientes con una gasa limpia y seca. Luego pasa al cepillo haciendo movimientos suaves y circulares. Quizás en una misma “sesión” no logres limpiarle todas las piezas dentales. Tendrás que ir cambiando de lado cada vez que le practiques el cepillado.

Es fundamental que seas tierno, suave y lento en los movimientos, ya que los gatos suelen asustarse o enojarse con la brusquedad o si hay algo que no les gusta demasiado. La idea es que tu mascota reconozca en el cepillado un juego o una demostración de amor y no una actividad que conlleve al dolor o las molestias.