9 curiosidades del gato siamés

Virginia Duque Mirón · 9 noviembre, 2018
¿Quieres conocer a fondo al gato siamés? Te enseñamos 9 curiosidades sobre este especial felino.

Los gatos suelen ser de ese tipo de animales que o amas o no entiendes. Acercarnos más a ellos, conociendo sus manías y costumbres, nos puede ayudar a entenderlos un poco más, ¿no crees? Por eso, en este artículo vamos a hablarte sobre algunas curiosidades del gato siamés.

Curiosidades del gato siamés

1. Su origen

Este gato proviene de Siam, lo que hoy se conoce como Tailandia; de ahí su nombre. No obstante, parece que muchos han creído durante años que provenía de Reino Unido, aunque no fue sino hasta el siglo XIX cuando se vieron los primeros ejemplares allí al exhibirlos en el Palace de Londres.

2. Sus dueños

En su origen, este gato fue adoptado y era de uso exclusivo como mascota por la familia real tailandesa. Tenían varios ejemplares y todos ellos de raza pura, en los que destacaba su color blanco intenso.

3. El protector de espíritus

En las antiguas civilizaciones, y aún a día de hoy sucede, las personas tienen mucho miedo de lo que los espíritus malignos puedan hacer a los difuntos. En los orígenes del gato siamés, se creía que este era un gran defensor de los espíritus, ya que de alguna manera podía absorber el espíritu del difunto y hacer que este permaneciera vivo evitando los ataques de malos espíritus.

Con el fin de que lo mantuviera vivo el mayor tiempo posible, el gato era llevado a un templo en el que se le ofrecía una vida de lujo.

Gato siames sobre un poste

4. Los dos tipos de siameses

Como era de esperar, una raza tan antigua ha ido evolucionando con el paso del tiempo, dando lugar al que se conoce como siamés moderno. No obstante, este y el thai tienen marcadas diferencias.

Por ejemplo, en su tamaño, ya que el siamés tradicional es más pequeño, redondeado y esbelto. Su cara es más circular, con el hocico más corto y las orejas rectas, sin ser demasiado grandes. También hay una marcada diferencia en sus ojos, ya que el tradicional los tiene rasgados mientras que los del modernos son prácticamente oblicuos.

Es por ello que encontrar una gato siamés tradicional thai está muy valorado entre los amantes de los felinos, y por eso están dispuestos a pagar elevadas cantidades de dinero por un ejemplar.

5. Son muy activos

A pesar de la fama de perezosos que se han ganado los gatos, el siamés es un felino muy activo que necesitará que dediques parte de tu tiempo a jugar con él. No es un gato al que le guste estar solo en casa, ya que se aburrirá con facilidad, y lo más probable es que haga travesuras para calmar su aburrimiento.

6. Sus maullidos

El gato siamés es un excelente maullador, y aunque ya sabemos que todos los gatos tienen distintos maullidos para comunicarse, este ejemplar sobresale por encima de todos los demás. Es capaz de emitir diferentes sonidos que difícilmente se podría saber si son maullidos o el intento de decir algo más.

7. Su temperatura

Hay ciertas zonas en su cuerpo que son más oscuras que otras, y curiosamente estas tienen una menor temperatura que las que son más claras. ¿Por qué? Debido a un gen térmico que provoca que los pigmentos se queden fijos en las zonas más frías. Es por eso que cuando nacen son totalmente blancos, ya que han estado en el calor del vientre de su madre.

Gato siamés sobre la madera.

8. Estrabismo

Hace décadas se dieron muchos casos de estrabismo en los gatos siameses, por lo que se creía que esto sería algo intrínseco de la raza. No obstante, con el paso del tiempo este defecto ha ido disminuyendo y actualmente está prácticamente erradicado.

9. ¿Y si se cruza?

Es curioso que cuando un gato siamés se cruza, los gatitos suelen presentar los mismos defectos genéticos: colas cortas y nudos en los cartílagos. Algo que aparentemente no es grave, pero que podría traer complicaciones en el futuro.

¿Qué te ha parecido conocer más a este felino tan especial? Seguro que muchas de estas curiosidades son desconocidas para muchos, pero ahora tú eres uno de los privilegiados que las saben.